Springwater endosa a Amper una empresa que debe 50 millones

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Martin Gruschka logra que la tecnológica aporte 4,75 millones por el 78% de Nervion. Una empresa vasca con 1.000 empleados que ganó 1,1 millones en 2015

Martin Gruschka, propietario de Springwater

Madrid, 29 de diciembre de 2016 (06:00 CET)

Martin Gruschka, el inquieto inversor suizo que dirige el fondo Springwater, da otro golpe en el mercado empresarial español. Unipapel, Miró o Pullmantur son algunas de las sociedades que ya han conocido de cerca las cuestionadas estrategias de este helvético que, hace ahora un año, confirmaba a Economía Digital su intención de comprar una empresa española cada mes. Meses después parece que las tornas han cambiado. Y, en lugar de comprar, Gruschka vende.

Lo hará cediendo a Amper, en una rocambolesca operación, el 78,375% de Nervion Industries, por una cantidad, en principio ridícula, para una empresa que, se supone, en 2017 facturará más de 101 millones de euros, alcanzará los 4,7 millones de ebitda y no tendrá deuda financiera alguna. "Aquí me he perdido algo o se le ha engañado a alguien. Pero, no obstante, si las previsiones son correctas, se trata de un negocio redondo para Amper. Otra cosa será la realidad o lo que no sabemos", comentaba sorprendido uno de los traders bursátiles inmersos en la operativa de la tecnológica presidida por Jaime Espinosa de los Monteros.

La operación tiene su cosa. Para empezar, Amper concederá financiación convertible en participaciones de la propia Nervion por 4,75 millones de euros. Y entregará ya 3,32 millones a la sociedad controlada por Gruschka. Importe que dará derecho a Amper a convertir, entre enero y abril de 2017, en el 57,75% del capital emitido por Nervion. En una segunda fase, a finales de junio de 2017 –a la vista del cumplimiento de la previsión de Nervion relativa a ingresos, ebitda y deuda– el grupo presidido por Espinosa de los Monteros aportaría los 1,425 millones restantes, convertibles por otro 20,62% de la empresa vasca, hasta alcanzar el 78,375% acordado.

La operación, paso a paso

Para disponer de este capital con el que comprar el paquete accionarial de Nervion, Amper se ha endeudado con Alternative Financing Estructuración y Originación, la empresa del grupo Auriga que le prestará 6,75 millones de euros, convertibles en acciones de Amper a un precio de 0,085 euros por título. Alternative abonará una parte a la firma del contrato y el resto durante el primer semestre de 2017. En la letra pequeña del acuerdo también se recoge que, dentro de un año, Amper otorgará a los socios minoritarios de Nervion, titulares del 17,5% de su capital, el derecho a convertir esta participación en acciones de la tecnológica a precio de mercado, salvo que la junta de Amper no aprobara al aumento de capital necesario, en cuyo caso el pago sería en efectivo.

Al margen de los escuetos datos de previsión de resultados para 2017 que, sobre Nervion, comunicaba Amper a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la empresa vasca, según las cuentas depositadas en el Registro Mercantil, cerró el ejercicio 2015 con un beneficio de 1,1 millones. Ganancia mínima a la que llegaba Nervion Industries, dedicada a la fabricación de estructuras metálicas, tras facturar 93 millones de euros y restar 40 millones de compras de mercancías y trabajos externalizados, otros 41 millones de gastos personal y diez millones de otros gastos explotación que dejaban reducido el ebitda a 1,81 millones de euros.

El pasivo de Nervion

A partir de aquí, 320.000 euros negativos de resultado financiero y otros 392.000 euros de impuestos, para llegar a ese poco más de millón de euros de beneficio. Gruschka se hizo con el control de Nervion en junio de 2014, al adquirir, a través de Barisan Directorship, la sociedad Grupmone. En última instancia, la cadena control se pierde en la sociedad luxemburguesa Continuum, antes Delion. Al cierre de 2015, Nervion declaraba un pasivo de 50 millones de euros, con una deuda financiera de 18 millones, compromisos de 15 millones contraídos con proveedores y más de dos millones pendientes de pagar por la adquisición, en mayo de 2015, de Fivemasa, una compañía vizcaína especializadas en proyectos para el control de contaminación atmosférica en la industria.

En esas últimas cuentas depositadas, la auditora PwC llamaba la atención sobre el riesgo de que Nervion cobrara 15,5 millones de euros netos por los trabajos realizados para Abengoa en sendas plantas termosolares en el desierto chileno de Atacama, finalmente paralizadas.
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