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Telefónica pretende sacar a bolsa su filial O2 al final de año para seguir reduciendo la abultada deuda. Los analistas advierten de los efectos de la operación

Pablo Jiménez

El presidente de Telefonica, José Maria Álvarez-Pallete, en una imagen de archivo. EFE/ED/archivo

Barcelona, 25 de abril de 2017 (16:00 CET)

Telefónica aborda de nuevo la venta de O2. La operadora que preside José María Álvarez-Pallete se plantea sacar a la venta su filial británica mediante una oferta pública de venta de acciones (OPV) el último trimestre del año. La operación, según adelanta la agencia Bloomberg, afectaría a una participación minoritaria de la compañía y está supeditada a los posibles cambios de tendencia en los mercados de aquí al final del año.

La venta de O2 es una vieja aspiración de Telefónica y a día de hoy su principal baza para reducir la abultada deuda que pesa en los libros de la compañía. Al cierre de 2016 el grupo arrastraba un pasivo neto de 48.595 millones de euros, casi tres veces más que el ebitda que lució en sus últimos resultados anuales. Así, para los analistas la idoneidad de la operación está clara. La cuestión es el cuándo y el cómo.

En un informe para inversores, Banc Sabadell advierte de que una salida a bolsa del negocio británico de Telefónica reduciría la capacidad para hacer caja de la operadora. Sobre todo si se compara con una hipotética venta del activo a otro operador o a un fondo de inversión. Los analistas del Sabadell señalan el brexit, con las incertidumbres que rodean a este proceso político inédito, y el descuento a aplicar por los inversores en la venta en bolsa de los títulos, como dos factores clave que lastrarían la valoración potencial de O2.

Venta de O2: los analistas valoran en 10.800 millones a la filial británica, muy por debajo de su tasación hace un año

Hace poco más de un año, en mayo de 2016, Telefónica sufrió un duro revés en esta operación, cuando la Comisión Europea vetó la venta de O2 al grupo Hutchison al considerar que la transacción reduciría en exceso la competencia y la innovación en el sector. El acuerdo se había cerrado entonces en unos 13.000 millones de euros al cambio.

A día de hoy parece claro que las aspiraciones de la teleco española son más modestas. Desde el Sabadell se tasa el 100% de O2 en 10.800 millones de euros. Por lo que, apuntan los analistas, una OPV con el 30% del capital de la sociedad supondría para Telefónica 3.200 millones extra de caja, equivalentes al 6,6% de la deuda del grupo al cierre de 2016.

El plan de desapalancamiento del equipo de Pallete logró una pequeña victoria en febrero pasado, cuando Telefónica se deshizo del 40% de su filial de infraestructuras Telxius, a cambio de 1.275 millones.  

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