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Telepizza y Domino's pagan a sus repartidores por debajo del salario mínimo

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Telepizza, Domino's y otras compañías de reparto de comida a domicilio se niegan a subir los salarios base para alcanzar el mínimo que exige la ley

Madrid, 20 de abril de 2018 (04:55 CET)

Telepizza y Domino's pagan a sus repartidores un salario por debajo del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) y no están dispuestos a conceder una subida inmediata.

Las empresas que controlan el sector del delivery en España (que se encuentran en el reparto de comida preparada a domicilio) se rigen por un convenio con una retribución inferior a la del salario mínimo, un límite por debajo del cual no debe ubicarse ninguna retribución en España.

El gobierno acordó la subida del salario mínimo interprofesional a 10.302 euros este año, lo que supuso un aumento del 4%. Con este incremento, los repartidores de pizza y ayudantes de tienda ganan ahora un sueldo por debajo de los mínimos marcados por ley.

Telepizza y Domino's se niegan a una subida salarial porque aseguran que, con los complementos, se alcanza el salario mínimo 

Los repartidores de pizza cobran, por convenio, 9.690 euros anuales, lo que supone 612 euros menos al año que el mínimo marcado por ley. Es decir, ganan 50 euros brutos menos al mes de lo que deberían. 

La situación ha encendido al sector, que ya ha presentado una demanda para obligar a las empresas a aumentar los salarios para equipararlos al mínimo fijado por ley.

Las compañías de comida a domicilio (en las que no están incluidas las nuevas empresas de aplicaciones como Glovo, Deliveroo y Uber Eats) cuentan con unos 30.000 trabajadores.

Demanda judicial

El sindicato Comisiones Obreras ha solicitado a la mesa sectorial la equiparación al salario mínimo profesional, pero las empresas que controlan la comisión mixta del convenio (Telepizza y Domino's) se han negado a aumentar los sueldos porque aseguran que, con los complementos por kilometraje y otros adicionales, los empleados alcanzan la cantidad mínima exigida por ley. Los trabajadores explican que, incluso con los complementos, no alcanzan el salario mínimo.

El sindicato ha interpuesto una demanda y los representantes de los trabajadores se reunirán con la patronal en el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje, dependiente del Ministerio del Trabajo, el próximo 11 de mayo. Si no se logra un acuerdo, la demanda se trasladará a los juzgados de lo social en Madrid.

“Estas empresas hacen una interpretación que no está ajustada a derecho. No se puede confundir el salario base con los complementos. Ninguna empresa puede pagar como salario base una cantidad inferior al salario mínimo interprofesional. Es algo completamente ilegal”, ha explicado a este diario Sara Durán, representante de Comisiones Obreras.

¿Al margen de la ley?

Con el aumento del salario mínimo interprofesional el año pasado, el gobierno de Mariano Rajoy permitió el funcionamiento de las tablas salariales mientras tuviesen vigencia los convenios colectivos firmados con anterioridad, pero este año la prórroga ha quedado excluida. Los trabajadores y sindicatos están convencidos de que ahora la patronal se ha quedado al margen de la ley al negarse al aumento salarial.

El sector de las pizzas a domicilio se rige por el convenio colectivo de los “elaboradores cocinados para su venta en domicilio” firmado en diciembre de 2016. En las tablas salariales, han quedado por debajo del salario mínimo los repartidores, auxiliadores de tienda, ayudantes de obrador, cocineros, delivery, mecánicos, conductores y mozos de almacén.

Telepizza y Domino's, competidores acérrimos, comparten la misma política salarial en la mesa de negociaciones, a pesar de que su situación económica es muy diferente. Con un crecimiento de 40 nuevas tiendas al año, Domino's crece en facturación y beneficios, según reflejan las cuentas anuales de la compañía en 2016 que pasaron de 5 a 10 millones de euros. Mientras, Telepizza arrastra el lastre de una inmensa deuda que la obligó a pagar en 2015 más de 35 millones de euros sólo en intereses. La llegada de los fondos de capital riesgo hundieron los resultados de la compañía.

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