Un grupo de compradores hace fila para entrar a la tienda de Toys R Us en Estados Unidos. Foto: EFE/AG/Archivo

La crisis mundial del comercio aplasta al rey del juguete

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Toys R Us solicita el concurso a sus acreedores tras una prolongada crisis. El efecto Amazon y la presión de los gigantes del sector retail ahogan sus cuentas

Barcelona, 19 de septiembre de 2017 (14:00 CET)

La que probablemente es la compañía juguetera más famosa del mundo se encamina hacia la bancarrota. Toys R Us presentó en las últimas horas la protección por bancarrota -una figura similar a la solicitud de concurso de acreedores española- ante las autoridades de EEUU. Este es el último paso, todavía no se sabe si definitivo, en la crisis de una multinacional acuciada por el auge de Amazon y del desplome del sector retail en todo el planeta, con especial énfasis en territorio estadounidense.

Según las últimas cuentas del grupo, que cuenta con una red de 1.700 tiendas en todo el mundo, Toys R Us arrastra una deuda cercana a los 5.000 millones de dólares. Un pasivo que ahora espera reestructurar con sus acreedores, justo a las puertas de la campaña navideña, el periodo del año más importante para las empresas del sector. En España la firma cuenta con más de 50 tiendas y 1.600 empleados, aunque desde la central de la multinacional se asegura que esta decisión no afectará por ahora a la normal actividad de sus locales.

La solicitud de bancarrota no implica un punto y final definitivo para la emblemática marca de juguetes, que podrá mantener el control de sus operaciones, al menos por el momento, bajo supervisión judicial. Con todo, sí supone un salto más en una prolongada crisis que amenaza la supervivencia de una compañía creada en los años 40 del siglo pasado, al calor del baby boom posterior al fin de la Segunda Guerra Mundial.

La presión de Amazon... y Walmart y Tesco

Uno de los últimos efectos, y de un especial simbolismo, fue el cierre hace ahora dos años de la tienda que Toys R Us tenía en la neoyorquina Times Square, quizás su local más emblemático hasta la fecha, y punto de encuentro de interminables colas precisamente en épocas como la navideña. Antes de esto, la multinacional tuvo que salir del mercado bursátil ante la presión de los inversores, cuando las ventas ya comenzaban a flaquear fruto de un profundo cambio de hábitos en el consumidor y en el mercado.

Toys R Us solicita el concurso a las puertas de la campaña navideña

Tal y como ha ocurrido con otras enseñas del retail norteamericano o incluso español, el traslado de millones de clientes desde los locales físicos a las tiendas virtuales, un lugar donde Amazon marca el ritmo, ha supuesto para Toys R Us un reto mayúsculo. A ello hay que añadir la enorme presión sobre los precios de los gigantes del comercio estadounidense Walmart o Tesco, empeñados en vender a la baja la amplia gama de productos que ofrecen, incluidos los juguetes.

En manos de fondos

Toys R Us, que incluye también la marca para bebés Babies R Us, está controlada desde 2005 por los fondos KKR y Bain Capital, que la adquirieron una década atrás junto a la inmobiliaria Vornado por 6.600 millones de dólares. En 2016 la juguetera facturó 11.540 millones de dólares en todo el mundo, un 2,2% menos que en el ejercicio previo. Al mismo tiempo las pérdidas netas de la marca alcanzaron los 36 millones de dólares. 

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