Protesta de la plantilla de Unipost contra los recortes aplicados por la familia Raventós.

Unipost tiene hasta mayo para encontrar comprador

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El administrador concursal aguantará hasta primavera para aplicar la totalidad del ERE y llevar la empresa a liquidación

Barcelona, 18 de octubre de 2017 (18:16 CET)

Unipost se pone fecha de caducidad. La compañía de servicios postales de la familia Raventós entró en concurso de acreedores el pasado mes de julio. La saga catalana confiaba en mantener la gestión pero el administrador concursal puso la cruz a su plan de viabilidad y abrió un proceso de venta con una fecha máxima: el próximo mayo, cuando los recursos se habrán agotado.

Fuentes implicadas en el concurso señalan que la propuesta de la empresa dirigida por Pablo Raventós no atajaba las pérdidas ni tenía en cuenta la deuda de casi 50 millones de euros que arrastra. “No era nada real”, lamentan las mismas voces. Ante la salvedad, el administrador –Jaujas Legal—y los trabajadores coinciden con la solución de buscar un socio externo.

Hace una semana, Jaujas avanzó la existencia de “varios operadores interesados en la adquisición de la empresa”. No obstante, la firma ya estuvo en el escaparate en otras ocasiones y jamás encontró comprador. A precio de saldo, el resultado podría ser diferente en esta ocasión.

Los 2.400 trabajadores entrarán de forma progresiva al Ere de Unipost

Sobre la mesa encontrará un Expediente de Regulación de Empleo (Ere) para la totalidad de la plantilla. Los 2.400 trabajadores de la entidad entrarán en el ajuste de forma progresiva hasta el mes de mayo, cuando el recorte ya habrá sido aplicado a todos los empleados ante la falta de recursos. Entonces, el operador entrará en fase de liquidación.

El ritmo de las salidas dependerá de la liquidez de la empresa, pero el administrador ve prácticamente imposible alargar su vida más allá de la primavera. “Nos han dicho que hay dinero para pagar la nómina de octubre, pero las de noviembre y diciembre no están garantizadas”, lamentan desde Comisiones Obreras.

De este modo, queda ahora por negociar el calendario del ERE. En próximas reuniones, los sindicatos buscarán que los primeros despidos sean voluntarios o prejubilaciones. Sin embargo, todo dependerá de los clientes que se mantengan y de la capacidad para satisfacer sus pedidos. 

Unipost: siete años de ajustes laborales

El ajuste actual será el recorte definitivo a una plantilla que sufre desde hace siete años. En el año 2011, el primero en presentar pérdidas, Unipost presentó el primer ERTE. Un año después, un segundo ajuste redujo la jornada de 1.972 personas en un 25%.

En 2013 llegó el tercer recorte laboral, este para la totalidad de la plantilla, que encajó otra reducción de jornada y una rebaja del sueldo. Sin embargo, no pudo aplicar los 250 despidos que planteaba de inicio. Para no perder la costumbre, 2014 sumó la enésima reestructuración. Así, la plantilla se redujo el 11% entre 2012 y el fin de 2016.

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