Vuelco en la comida rápida: 100 Montaditos humilla a McDonalds en España

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Los restaurantes de Restalia suman 297 aperturas en 11 años, frente a las 424 de la franquicia americana en tres décadas

Restaurante 100 Montaditos.

27 de junio de 2013 (22:04 CET)

Nadie parece capaz de frenar la expansión de la franquicia de comida rápida más exitosa de España: 100 Montaditos. El grupo Restalia, de origen andaluz, ha abierto 297 restaurantes en España (241 Montaditos y 56 La Sureña) en apenas 11 años, un ritmo de crecimiento que duplica el de McDonalds, que ha puesto a funcionar 424 locales desde su llegada al país en 1981.

Sólo el próximo mes de agosto, la empresa inaugurará 32 nuevos restaurantes en España y 38 en el extranjero, lo que implica la creación de 2.000 nuevos puestos de trabajo durante 2013. La marca ha crecido sobre la base de precios muy agresivos, pero el verdadero secreto del éxito reside en la cerveza: cubos de 5 botellines a 3 euros y cañas a un euro. Calcando la misma estrategia, McDonalds y otras grandes franquicias como Lizarrán han comenzado a ofrecer cervezas por el mismo precio.

La empresa desarrolla un ambicioso proceso de internacionalización que incluye México, Colombia y Estados Unidos. 100 Montaditos abrió su último local en el corazón turístico de Miami, South Beach, la semana pasada, lo que ha llevado a su proveedor de pan, el catalán Fripan, a plantearse la instalación de una fábrica en esta localidad. La cadena ofrece una rentabilidad del 30% y espera abrir 500 franquicias en América en los próximos dos años.

Ahorro del 8%


La cadena ha logrado recortar un 8% de la facturación de sus proveedores. Todos han accedido a la petición de rebaja de precios que ha solicitado Restalia desde que el gobierno de Mariano Rajoy anunciara la subida del IVA en septiembre del año pasado. Una de las empresas que más ha ajustado sus facturas ha sido Pepsi-Cola. El descuento de la multinacional, que goza de exclusividad, supone un 20%, según explican los franquiciados de la cadena.

Restalia aplica la máxima de los comerciantes chinos: negociar a la baja el precio en función del volumen. Quienes no aceptan las condiciones son borrados de la lista de proveedores. Sucedió hace algunos meses con el productor de salsas y también con los antiguos proveedores de cervezas: Heineken y Cruzcampo, que fueron desplazados por Mahou.

La táctica del precio bajo ha atraído los últimos meses a un buen número de inversores chinos que han apostado por abrir una franquicia con una política comercial similar a la que ellos están habituados. Hace pocas semanas, cadena ha estrenado un nuevo concepto de restaurante que exige a los inversores unos 150.000 euros, la mitad de un local convencional y una sexta parte de los 900.000 euros necesarios para abrir un McDonalds.
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