Armand Vilaplana
Los trabajadores tendrían que ser solidarios con los que están en paro. Deberían aumentar sus cuotas de la Seguridad Social y aceptar una moderación salarial. Los sueldos tendrían que incrementarse sólo el IPC, para garantizar el poder adquisitivo de los trabajadores, de modo que pudiera garantizarse el consumo.
Los empresarios deberían moderar sus ganancias. Además, tendrían que aplicarse reducciones en las remuneraciones de los altos cargos. Igualmente, las empresas deberían mantener o empezar a hacer inversión.
El gobierno tendría que cancelar todos los gastos suntuarios, como la adquisición de nuevos coches oficiales o las comidas. Igualmente, tendría que aumentar el gasto público para garantizar la actividad y la inversión. También debería garantizar la circulación financiera interviniendo hasta donde sea necesario en las entidades.