Autónomos piden claridad a Hacienda sobre el límite de ingresos para tributar por módulos
Los trabajadores por cuenta propia piden al departamento que encabeza María Jesús Montero que se pronuncie de manera "urgente y oficial" para saber qué normativa se aplicará
Los autónomos se hartan de la incertidumbre. Los trabajadores por cuenta propia han reclamado a Hacienda que concrete cómo deben tributar los cerca de 400 autónomos acogidos al régimen de módulos, dado que, a tan solo una semana de que finalice el primer trimestre fiscal, el Gobierno no ha emitido ninguna comunicación oficial al respecto.
Así lo denuncia la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (Upta), que ha alertado que los autónomos del régimen de módulos siguen sin saber cómo ni cuánto deberán tributar.
En este contexto, han pedido al departamento que encabeza María Jesús Montero que se pronuncie de manera urgente y oficial para aclarar qué normativa se aplicará en estos últimos días del primer trimestre.
Hacienda no cesa la incertidumbre
El Gobierno incluyó en el conocido como decreto ‘ómnibus’ la prórroga para 2026 de la ampliación de la facturación hasta 250.000 euros para que los autónomos pudieran acogerse al sistema de tributación por módulos. No obstante, decayó a comienzos de año al ser rechazado por el Congreso de los Diputados.
Hasta que decayó el decreto, los límites que permitían permanecer en el sistema de módulos establecían un volumen de ingresos de hasta 250.000 euros anuales, una facturación a empresas de hasta 125.000 euros al año y, en determinadas actividades, un volumen de compras de hasta 250.000 euros. Sin embargo, estos límites decaen en marzo.
La ausencia de una prórroga oficial podría dejar fuera del régimen de módulos a miles de autónomos y obligarlos a pasar a estimación directa, un sistema más complejo y con mayores exigencias administrativas
Ante la ausencia de una prórroga oficial, los límites podrían reducirse de forma drástica, situándose en 125.000 euros anuales de ingresos totales y 75.000 euros de facturación a empresas, lo que dejaría fuera del régimen de módulos a miles de autónomos, obligándolos a pasar a estimación directa, un sistema más complejo y con mayores exigencias administrativas.
Diferencia entre módulos y estimación directa
En la estimación directa, el IRPF se calcula en función del beneficio real que se obtiene por desempeñar una actividad, lo que supone el registro de los ingresos y el descuento de los gastos para obtener el resultado sobre el cual se aplica el tributo.
En contraposición, en los módulos, los beneficios se calculan en base a diversos parámetros fijados previamente, como el número de empleados o el consumo eléctrico, por lo que se pueden fijar previamente los impuestos a desembolsar.

La estimación directa acostumbra a resultar una opción idónea para los negocios con beneficios fluctuantes, puesto que los impuestos se basan en los beneficios reales, mientras que los módulos suelen ser preferibles para empresas con una actividad económica estable.
«Desconfianza» hacia el sistema tributario
La organización de autónomos ha advertido sobre el impacto en los sectores donde se concentran la mayor parte de los trabajadores por cuenta propia que tributan por módulos: el transporte, el comercio y la hostelería.
«La falta de información y la ausencia de una comunicación oficial por parte del Ministerio de Hacienda reflejan una preocupante falta de seriedad», considera UPTA.
Más allá de generar desconfianza en el sistema tributario, el colectivo ha criticado que «deja a miles de autónomos en una inseguridad jurídica y económica totalmente inaceptable».
Por ello, insisten en que la prórroga de los límites del régimen de módulos no es únicamente una cuestión administrativa, sino una medida «imprescindible» para garantizar certidumbre, confianza y seguridad jurídica.
Reducción fiscal
Por otro lado, la Agencia Tributaria mantiene este año la reducción del 5% sobre las ganancias netas para los autónomos que tributen el IRPF por el método de estimación objetiva. La reducción comenzó en 2009, si bien con distintos porcentajes, llegando al 15% en la época de la pandemia.
Según los cálculos de la administración pública, la reducción beneficiara a 1,11 millones de autónomos e implicará que dejará de recaudar para las arcas públicas 114 millones de euros.