La cara B de la EPA: el empleo privado sigue por debajo de los niveles prepandemia

El número de horas trabajadas sigue un 3,8% por debajo de 2019 y la EPA camufla más de un millón de trabajadores 'ocultos'

Trabajadores. EFE

El Gobierno ha celebrado en bloque los datos de cierre del año 2021 de la Encuesta de Población Activa (EPA) por la recuperación de los niveles de empleo y paro previos a 2008, con una bajada del paro de 615.900 personas y una creación de 840.700 empleos, nivel récord desde 2005, pero la mejora del mercado laboral todavía no ha sido plena en el sector privado.

El análisis de la letra pequeña de los datos de la EPA publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) reflejan sin duda una clara mejora de las cifras de empleo, pero aún así siguen reflejando una serie de indicadores que evidencian la incidencia de la pandemia en el mercado de trabajo y los problemas estructurales de los que adolece España, el Estado miembro con más parados de toda Europa.

Uno de estos indicadores que suelen suscitar mayor atención de analistas y medios es el referido a la evolución del empleo privado y el empleo público, y aunque a priori el empleo privado se ha comportado mejor al registrar un aumento mucho mayor que el público en 2021, lo cierto es que aún sigue por debajo de los niveles prepandemia.

En detalle, España todavía presenta 4.200 ocupados menos en el sector privado que antes de la pandemia, ya que cerró 2021 con un total de 16.709.400 ocupados en el sector privado, mientras que en el cuarto trimestre de 2019, antes de la pandemia, eran 16.713.600 los trabajadores. El empleo del sector privado comprende a los asalariados del sector privado, empleadores, trabajadores independientes y empresarios sin asalariados, miembros de cooperativas, ayudas familiares y otra situación profesional.

La distancia respecto al año 2019 es aún mayor si se tienen en cuenta solo la los asalariados del sector privado, ya que el año pasado concluyó con 13,59 millones de asalariados, lo que supone 95.000 menos respecto a los 13,5 millones de dos años antes.

Hay 222.2000 empleados públicos más que antes de la pandemia

En lo referido al sector público, se registran un total de 3.475.500 trabajadores, lo que supone que en este caso sí se sobrepasan los niveles prepandemia, y hay 222.200 trabajadores públicos más que a cierre de 2019, ya que entonces había 3.253.300.

De hecho, el empleo público cerró el año casi en máximos históricos, tras el pico de 3,48 millones de empleados públicos del tercer trimestre del año, ante la tendencia ascendente de contratación durante la pandemia, siendo uno de los principales motivos de crítica desde la oposición, especialmente el PP, por el sobredimensionamiento del sector público y la menor recuperación del sector privado al ser «el que sostiene al público».

Aún más, el peso de los asalariados públicos descontando el periodo de la pandemia concluyó 2021 en su nivel más alto desde 2013 y representa ya el 17,2% del total. Con todo, la ocupación aumentó en el cuarto trimestre y en el conjunto de 2021 en mayor medida en el sector privado, al elevarse en 162.500 personas y reducirse en 8.500 en el público. Además, en los 12 últimos meses el empleo se incrementó en 744.300 personas en el sector privado y en menos medida en el público, ya que subió en el conjunto del año en 96.400 personas.

El empleo del sector público comprende todos los asalariados de empresas públicas y de las Administraciones Central y territoriales, incluidos tanto los trabajadores que cotizan al Régimen General de la Seguridad Social como los adscritos al Sistema Especial de Clases Pasivas.

Horas trabajadas: un 3,8% inferiores a 2019

Otro indicador de la pérdida de fuelle del mercado laboral español con motivo de la crisis es que a pesar de que los indicadores de empleo apuntan a que ya se ha recuperado la ocupación prepandemia, todavía no lo han hecho respecto a esas fechas las horas trabajadas por el conjunto de los empleados en España, incluyendo los de cuenta propia y de cuenta ajena.

Y es que el número total de horas efectivas trabajadas aumentó en el cuarto trimestre de 2021 un 7,33% respecto del trimestre anterior y en variación anual están un 2,46% por encima de las del cuarto trimestre de 2020.

Sin embargo, si se compara con el cuarto trimestre de 2019, antes de la pandemia, el número de horas trabajadas es un 3,8% inferior, ya que se contabilizan 615.630, frente a las 639.961 de entonces. La EPA revela también que los ocupados que no han trabajado en la semana de referencia este trimestre ascienden a 1.938.700, lo que supone 1.871.700 menos que en el trimestre anterior.

Más de un millón de parados ‘ocultos’ no contabilizados

Junto a la caída del paro en 615.900 personas, el año pasado también se produjo un notable aumento de la población activa, es decir, en búsqueda y con disponibilidad de trabajar, ya que se incrementó en 224.700 personas en un año, aunque disminuyó en 158.900 personas a nivel trimestral por la menor inmigración y la gente que ha dejado de trabajar por temor al virus. Así, la población activa alcanzó los 23,28 millones, y se sitúa en el 58,65%.

Sin embargo, detrás de esta aparente positiva evolución de la tasa de paro y del a priori positivo dato de aumento de la población activa, se camufla la existencia de más de un millón de parados que el INE no ha contabilizado entre la cifra de parados por distintos criterios metodológicos propios y fijados por la Organización Internacional de Trabajo (OIT), lo que conduce a distorsionar las cifras reales del paro en España y desdibujar la verdadera situación del desempleo.

Entre ellos, figuran los alrededor de 100.000 afectados por un expediente de regulación de empleo (ERTE), un total de 902.400 personas ‘inactivas’, aquellas que han dejado de buscar un empleo debido a su imposibilidad por la emergencia sanitaria a pesar de estar disponibles para trabajar, y otros tantos desocupados, más de 100.000 que han perdido las esperanzas de encontrar un puesto de trabajo, entre otros.

Temporalidad y hogares con todos sus miembros en paro

A todo ello se suma el hecho de que la recuperación laboral evidenciada por la EPA incluye, sin embargo, datos que constatan la continuidad de uno de los problemas que adolece el mercado laboral española: la elevada tasa de temporalidad. No obstante, en 2021 los asalariados subieron en 732.700 personas, de ellos 425.000 con empleo indefinido y 307.100 con temporal.

El porcentaje de personas ocupadas que trabaja a tiempo parcial baja hasta el 13.56%, en tanto que la tasa de temporalidad disminuye 64 centésimas, hasta el 25,38%. También preocupa el dato de paro entre los jóvenes menores de 25 años, puesto que aunque bajó en 119.800 personas en 2021, hasta un total de 452.500 parados, la tasa de paro juvenil es aún muy elevada, del 30,69%, 9,4 puntos menos.

Por último, uno de los indicadores más dramáticos de la EPA, el de los hogares que tienen a todos sus miembros activos en paro, disminuyó en 273.100 en el trimestre y en 173.200 el año pasado, hasta un total de 1.023.900, una cifra que sigue superando el nivel de 2019.