España fía la recuperación económica al consumo de los hogares en 2021

El menor consumo de los hogares por la crisis del coronavirus frena la recuperación de la economía española

España intenta salir de una crisis sin precedentes en la historia moderna. Este 2020 ha estado marcado por el coronavirus que obligó a miles de millones de personas a confinarse durante meses en sus domicilios, situación que se  repitió en nuestro país desde mediados de marzo hasta mayo, aunque luego se prolongaron por las restricciones por la segunda oleada.

Con la reclusión y con la pérdida del empleo de millones de personas derivada de la crisis del coronavirus, el menor consumo de los hogares españoles ha lastrado a la economía española. 

Según el Instituto Nacional de Estadística, el gasto en consumo final  de los hogares experimenta una tasa interanual del -10,5%. Todos los trimestres registrados hasta la fecha han registrado retrocesos. El segundo, que coincide con el confinamiento en España, las casas españolas gastaron un 25% menos que el mismo período del año anterior. 

14.000 millones en juego

La importancia del consumo de los hogares es fundamental para el futuro más inmediato de la economía española.  En términos de precios corrientes, el gasto en consumo final de los hogares representaba en España: el 57,3% del PIB en el año 2019, el 57,1% del PIB en el año 2018, el 57,3% en el año 2017.

Es decir, más de la mitad del producto interior bruto que se genera en España pertenece al consumo de los hogares. Con estos datos, el gasto de las familias supera los 650.000 millones de euros. Con todo, la economía nacional se juega casi 20.000 millones de euros por el parón del gasto en el consumo de las casas de no mejorar las cifras el año que viene. 

Las diferentes instituciones políticas (nacional, autonómicas y locales) también son conscientes de la importancia de que los españoles ayuden a la economía del país con los gastos dentro del país. Por eso, las instituciones públicas iniciaron campañas para fomentar el gasto dentro de nuestras fronteras el pasado verano y, ahora, en Navidad.

Conteniendo la respiración

La llegada de la segunda oleada y con la tercera asomando, la economía española contiene la respiración. Más aún con las previsiones que han realizado instituciones como el Banco de España o Caixabank. 

Caixabank señaló recientemente que el consumo doméstico está “perdiendo fuerza” tras el importante repunte veraniego y destaca que el gasto de los extranjeros “sigue siendo muy débil”. 

Por su parte, el Banco de España avisó recientemente de que la extensión en Europa de la segunda ola de la pandemia desde octubre y las nuevas restricciones continuarán limitando el consumo fuera del hogar y harán que el ahorro se mantenga “elevado” por “razones involuntarias” y por la actitud “prudente” de los agentes ante la propagación de contagios.

Aumento del ahorro

Con la incertidumbre económica en los hogares, los españoles optan por el ahorro como medida más segura para poder prevenir posibles impagos en sus cuotas de hipotecas o del alquiler.

En este contexto, el Banco de España también prevé que los hogares españolas opten por dejar gran parte de sus ingresos para capear de la mejor manera la crisis que se ha instaurado en nuestro país.

Según el BdE, la extensión en Europa de la segunda ola de la pandemia desde octubre y las nuevas restricciones que se han introducido, más focalizadas en la movilidad interterritorial y en las actividades que conllevan más interacción social, continuarán “limitando el consumo fuera del hogar y harán que el ahorro se mantenga elevado tanto por razones involuntarias como por la actitud prudente de los agentes ante la propagación de los contagios”. 

Ahorro por precaución

Además, añade que la incertidumbre sobre la duración y las consecuencias económicas de la crisis fomentará el ahorro por motivo precaución y favorecerá que la bolsa de ahorro forzoso se mantenga como un colchón financiero.

El BdE insiste que en los últimos meses se ha generado una capacidad extraordinaria de ahorro y la bolsa, calculada como la diferencia sobre el promedio del primer semestre de los cinco últimos años, superó los 300.000 millones de euros en la zona del euro, lo que supone en torno a un 3% del PIB.

Los depósitos bancarios de los españoles también ascendieron durante la pandemia y durante el primer semestre, la cifra ascendió hasta los 325.000 millones de euros, un 13% por encima del mismo período del año anterior.

Mayor inversión

Otra de las consecuencias que se han derivado de la pandemia y de los problemas financieros en los hogares españoles es el incremento de las inversiones privadas por parte de los españoles.

Según el INE, la inversión en viviendas y otros edificios se incrementaron en el tercer trimestre un 13%. De hecho, estos datos se refuerzan con el auge de la firma de hipotecas que se han registrado en los últimos meses. 

El Banco de España recalca que con el aumento de los depósitos, los españoles dedicaron un 5% de sus ingresos a la inversión neta en acciones, mientras que las participaciones en fondos de inversión se elevaron al 2,4% de su renta.