Las ejecuciones hipotecarias se disparan un 22,7% en el tercer trimestre

La deuda de las familias con los bancos lleva las ejecuciones hasta su valor más alto de los últimos cinco años pese a la recuperación económica

Bloques de viviendas en Madrid.

Los efectos económicos de la pandemia sobre las familias están llegando con un año de retraso. Las ejecuciones hipotecarias sobre vivienda habitual se han disparado en el tercer trimestre del año un 22,7% en comparación con el mismo momento del año anterior. Un fenómeno que termina abocando en desahucios por las dificultades para hacer frente a las nóminas con el banco.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha contabilizado 2.266 ejecuciones sobre primeras viviendas entre los meses de julio, agosto y septiembre. La cifra ha pegado un fuerte repunte que coloca ya al tercer trimestre del 2021 como el peor de los últimos cinco años. No se observaba un dato tan alto en esta época del año desde el 2016.

Esta tendencia al alza se produce después de que hayan ido venciendo algunos de los estímulos que estableció el Gobierno en el inicio de la pandemia de Covid-19 como los créditos ICO o los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) para evitar un golpe directo en la economía de las familias.

El 11% de las ejecuciones hipotecarias en el tercer trimestre ha tenido lugar sobre viviendas nuevas que habían sido compradas recientemente, mientras que el 88,2% restante corresponde a inmuebles de segunda mano.

A pesar de los problemas para hacer frente a los pagos de las hipotecas en las viviendas habituales, el conjunto de ejecuciones sí que ha evolucionado de forma positiva en el último año. En total, se han producido 6.507 procedimientos en el tercer trimestre, lo que representa un 23,9% menos que en el mismo momento del 2020.

Este fenómeno se explica por la buena evolución de otras áreas. Las viviendas de personas jurídicas han reducido sus ejecuciones un 49,5% en términos interanuales. Lo mismo que ocurre con los impagos en los solares (-22,8%) o con las fincas rústicas (-1,2%) que presentan un panorama mejor que antes del inicio de la crisis económica.

La autonomía que ha salido peor parada en el informe del tercer trimestre es la Comunidad Valenciana que ha concentrado 1.699 ejecuciones entre julio y septiembre. Le sigue en la clasificación Andalucía (1.401), Cataluña (980), Canarias (427) o Madrid (356).

Los jueces incrementan sus notificaciones de desahucio

Los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) van en la línea de las cifras que presentó el día anterior el Consejo General del Poder Judicial. Los jueces han puesto en marcha 8.659 lanzamientos de vivienda (desahucios) en el último trimestre, lo que representa un incremento del 22% en comparación con el año anterior.

Siete de cada diez desalojos se ha producido como consecuencia del impago del alquiler. Un fenómeno que ha tenido lugar a pesar del ‘escudo social’ que puso en marcha el Gobierno para intentar blindar los desahucios durante la crisis económica del coronavirus y que algunos de sus socios ya quieren hacer permanente.

Paralelamente, los juzgados también han detectado un incremento de los concursos de acreedores por las dificultades de personas y empresas para hacer frente a sus deudas hasta los 4.101. Se trata de un 50,8% más que en el tercer trimestre de 2019, el último antes de que comenzaran a despertarse las alarmas por la entrada en escena de la Covid-19.