El petróleo y el gas amenazan con superar los 100 dólares en una guerra larga
Un conflicto prolongado disparará los precios de las materias primas y repercutirá en la factura de la luz
Bandera de Irán.
El conflicto en Oriente Medio tras los ataques de Israel y Estados Unidos a Irán pueden desatar impactos económicos graves para el continente europeo. En el caso de la energía, los mercados están reflejando en los últimos días una espiral alcista para materias primas tan necesarias como el petróleo y el gas, que amenazan con superar los 100 dólares por barril y los 100 euros por megavatios hora (MWh) si el conflicto se prolonga en el tiempo.
El cierre del Estrecho de Ormuz, un enclave fundamental para la circulación de petróleo a nivel global, y el cese de producción de Qatar, el mayor productor mundial de gas natural licuado (GNL), han hecho saltar las alarmas y los precios.
El barril de Brent, referencia para Europa, es ha disparado en torno a un 20% desde el ataque de Israel y se sitúa en una horquilla entre 84 y 85 dólares. Por su parte, el West Texas Intermediate experimenta una evolución similar y sitúa su precio en los 79 dólares por barril.
Por su parte, el gas natural, necesario para calentar hogares y para producir buena parte de la energía eléctrica en Europa y España, también está viviendo su particular rally alcista al calor de la guerra.
El precio del mercado virtual de gas natural más importante de Europa, el TTF holandés, ronda los 47 euros por MWh tras incrementarse cerca de un 50% tras el inicio del conflicto.
La tendencia podría continuar presionando al alza los precios mayoristas de ambas materias primas hasta superar la barrera de los 100 dólares si la guerra se prolonga en el tiempo, o al menos así lo proyectan algunas casa de análisis.
El petróleo y el riesgo de shok de oferta
«En un escenario de conflicto prolongado, los precios del petróleo podrían alcanzar los 100 dólares por barril, y los precios mundiales del gas podrían alcanzar al menos su nivel más alto desde el primer trimestre de 2023 (tras los máximos de 2022 tras la invasión rusa de Ucrania)», destacan desde RBC Capital Markets.
Además, la entidad cree que la ausencia de rutas marítimas operativas prácticamente invalida cualquier aumento de producción, ya que la mayor parte de los barriles de la OPEP (organización de países productores de petróleo) en la región «podrían quedar obsoletos» en un escenario de guerra sostenida.
No obstante, los analistas del banco canadiense consideran la subida de precios del crudo «como un indicador rezagado, más que adelantado, del posible riesgo de shock de oferta que supone un conflicto prolongado».
La tesis de una guerra más larga que breve es la que ahora mismo sostiene la firma, en línea con los últimos sucesos. Señala así las amplias capacidades de Irán con sus drones no tripulados para poder continuar con sus «ataques asimétricos» y «agravar la escalada del conflicto».
En esta línea, hace referencia a que algunos expertos militares destacados ya están comparando el conflicto con el ruso-ucraniano, donde ambas partes despliegan este tipo de drones para realizar ataques disruptivos contra infraestructuras y compensar la escasez de misiles en sus arsenales.
El gas se dispara, pero lejos de sus máximos en 2022
El gas natural también se ha disparado desde el anuncio del cierre del grifo por parte de Qatar, que produce una quinta parte de todo el gas mundial, y analistas también creen que pueda superar los 100 euros por MWh.
En una nota de estrategia sobre la evolución regional, Citi señala que advierte que “si la interrupción se prolonga más, esto podría elevar los precios a alrededor de 100 €/MWh”, un nivel que agudizaría el impacto macroeconómico y provocaría un aumento de la inflación.
Sin embargo, explica que la exposición directa es menor de lo que sugieren los movimientos del mercado, ya que solo alrededor del 3% de la demanda de gas de Europa para 2025 será abastecida por Qatar LNG.
Pero los analistas del banco estadounidense afirman que los precios «todavía reflejan en gran medida las expectativas de una breve interrupción del suministro (aproximadamente una o dos semanas)».
Cómo afecta a la factura de la luz y a la gasolina
En cuanto a cómo afectará este escenario bélico y de subidas en las materias primas al consumidor, en España ya se están viendo las primeras consecuencias en las gasolineras de todo el país.
Los datos más recientes del Geoportal de gasolineras del Ministerio para la Transición Ecológica muestran subidas de entre el 4,8% y el 7% para gasolina y gasóleo, con los precios escalando por encima de los 1,5 euros por litro
La gasolina se ha encarecido un 4,8% en la última semana, mientras que el gasóleo escala un 7%, según los datos más recientes del Geoportal de gasolineras del Ministerio para la Transición Ecológica.
Estas subidas directas e inmediatas de los combustibles «será más progresivas mientras se sostenga el conflicto», según apunta José Carlos Díaz Lacaci, CEO de SotySolar. En cuanto al precio de la luz, el gas es actualmente fundamental para generar la electricidad que consumimos.
El incremento cercano al 50% que ya se ha visto «puede repercutir hasta en un incremento de la factura ente un 25% y un 30% en el mercado residencial y una pulverización de los márgenes en industrias como consecuencia del encarecimiento de la energía, motor de su producción», según Díaz Lacaci.
Por su parte, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) estima que la factura de la electricidad podría aumentar alrededor de 20 euros durante este mes.