Por qué Sánchez exagera con el éxito de la ‘excepción ibérica’ en España

El mecanismo para topar los precios del gas ha conseguido reducir los precios, pero muy lejos de las afirmaciones del presidente

Pedro Sánchez

Pedro Sánchez enseña gráficos durante el Debate del Estado de la Nación

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, afrontaba un Debate sobre el Estado de la Nación marcado por la economía, principalmente por la crisis energética que vive Europa, y que al final ha derivado en una crisis de precios. Y justo ese ha sido el argumento del líder del PSOE para sacar pecho, asegurar que los costes del mercado mayorista en España están entre los más bajos de Europa. ¿Pero es cierto?

En esta afirmación del presidente del Gobierno juega con sus propias reglas, y nunca mejor dicho. En concreto usa unas normas que, precisamente Portugal y España, han conseguido arrancar a Bruselas mediante el cual tienen puesto un tope al gas. De esta manera, lo que ha dicho Pedro Sánchez «y si el Gobierno gestiona tan mal la crisis energética, ¿por qué somos, junto con Portugal, uno de los países de la Unión Europea con los precios mayoristas de electricidad más bajos?» es cierto, pero exagerado.

Con los precios topados, los dos países que usan la ‘excepción ibérica’ sí reducen drásticamente su precio mayorista, pero a este se debe añadir la compensación para pagar dicho tope. Y es aquí cuando el precio se eleva hasta precios que, por ejemplo en esta semana, se elevan por encima de los 300 €/MWh.

Pero no solo eso. Pedro Sánchez ha dado a entender que España tiene unos precios anormalmente bajos, cuando en realidad es lo contrario. Incluso con el mecanismo del tope del gas, los precios se mantienen con un nivel competitivo muy bajo para la industria, y también para el conjunto de la ciudadanía.

Asimismo, en comparación con otros mercados, por ejemplo el Nord Pool Spot (Noruega, Suecia, Finlandia, Dinamarca, Estonia, Lituania y Letonia), España tiene unos precios diarios mucho más altos que estos países, que en la media del último mes no han llegado a los 200 €/MWh, mientras que el mercado ibérico apenas ha bajado de esa cifra en un par de sesiones.

Un problema que no cesa

El precio promedio de la luz para los clientes de tarifa regulada vinculados al mercado mayorista subirá este miércoles un 4,19% con respecto al martes, hasta los 315,76 euros por megavatio hora (MWh), según los datos provisionales del Operador del Mercado Ibérico de Energía (OMIE).

El precio de la luz para los clientes de tarifa regulada vinculados al mercado mayorista se sitúa así por tercer día consecutivo por encima de los 300 €/MWh, una cifra a la que no se llegaba desde el pasado marzo, un mes en el que se registró el récord de la serie histórica y que tuvo lugar el pasado 8 de marzo con 544,98 €/MWh.

Los altos precios de esta semana se explican en parte por la ola de calor que afecta a todo el país, que implica una mayor demanda y una menor aportación de las fuentes renovables (eólica y fotovoltaica).

A ello se suman las tensiones en el suministro de gas en el contexto de la invasión rusa de Ucrania y los trabajos de mantenimiento en infraestructuras clave, factores que han impulsado el mercado TTF holandés (de referencia para Europa en la cotización de esta materia prima) hasta colocarse por encima los 170 €/MWh, cuando a mediados de junio se situaba en torno a 80 €/MWh.

Este precio para los clientes del PVPC es el resultado de sumar el precio promedio de la subasta en el mercado mayorista a la compensación que pagará la demanda a las centrales de ciclo combinado por la aplicación de la ‘excepción ibérica’ para topar el precio del gas para la generación de electricidad.