2025, el año en que el emprendimiento volvió a marcar récords en España
El impulso emprendedor se consolida por tercer año consecutivo, con Andalucía, Cataluña y Madrid a la cabeza y la construcción como principal motor
El tejido empresarial español cerró 2025 con una cifra que no se veía desde antes de la gran crisis financiera: más de 128.000 nuevas empresas constituidas a lo largo del año. Así lo refleja el último estudio de demografía empresarial elaborado por Informa D&B, que sitúa el ejercicio como el más dinámico desde 2007 y confirma una tendencia de crecimiento sostenido iniciada tras la pandemia.
El dato no solo destaca por su volumen absoluto, sino por su continuidad en el tiempo, ya que se trata del tercer año consecutivo en el que el número de nuevas sociedades aumenta. En un contexto marcado por la incertidumbre internacional, la inflación y los cambios regulatorios, la creación de empresas se consolida como uno de los indicadores más sólidos de la resiliencia económica.
Este repunte del emprendimiento tiene además una lectura cualitativa, vinculada a la diversificación sectorial, al protagonismo de determinadas comunidades autónomas y a la evolución del capital invertido, que dibujan un mapa empresarial más complejo y matizado que el de años anteriores.
Un cierre de año especialmente intenso para la creación de empresas
El último mes de 2025 fue clave para alcanzar el récord anual, con más de 12.000 nuevas sociedades inscritas solo en diciembre. Este volumen sitúa al mes como uno de los más activos del ejercicio, reflejando un cierre de año especialmente dinámico en términos empresariales.
El crecimiento mensual confirma que la actividad emprendedora no se concentró en un único periodo, sino que se mantuvo con fuerza durante buena parte del año. De hecho, diciembre superó ampliamente los registros del mismo mes del ejercicio anterior y también mejoró los datos de noviembre, lo que apunta a un impulso final significativo.
Inversión inicial: más volumen, pero con ajustes interanuales
La inversión de capital destinada a la puesta en marcha de nuevas empresas superó los 5.800 millones de euros en 2025, una cifra elevada que, sin embargo, muestra un ligero ajuste respecto al año anterior. Este matiz revela que el aumento del número de sociedades no siempre va acompañado de mayores desembolsos iniciales.
Diciembre volvió a destacar también en este apartado, con un fuerte repunte del capital invertido respecto a noviembre y al mismo mes del año anterior. Este comportamiento refuerza la idea de un final de ejercicio especialmente activo, tanto en número de proyectos como en volumen financiero.
Las grandes operaciones empresariales tuvieron un peso relevante en el balance anual, concentrando una parte significativa de la inversión total. Este fenómeno es habitual en ejercicios de fuerte dinamismo, donde conviven iniciativas de menor tamaño con proyectos de gran envergadura.

Andalucía, Cataluña y Madrid concentran el grueso del capital
El análisis territorial muestra una clara concentración de la inversión en tres comunidades autónomas, que aglutinan una parte muy relevante del capital destinado a nuevas sociedades. Andalucía lidera el ranking anual, seguida de Cataluña y Madrid, configurando el eje principal del emprendimiento en España.
El comportamiento del País Vasco merece una mención especial, al registrar el mayor incremento interanual en inversión, lo que apunta a una reactivación notable de proyectos empresariales en la comunidad. Este crecimiento contrasta con el ajuste registrado en Madrid, que reduce el volumen de capital respecto al año anterior.
En el tramo final del año, algunas comunidades experimentaron picos muy destacados, con aumentos de inversión que multiplicaron ampliamente los registros de diciembre del ejercicio previo, evidenciando un cierre de año especialmente concentrado en determinadas zonas.
Sectores que tiran del crecimiento empresarial
Construcción y actividades inmobiliarias se consolidan como el principal motor de creación de empresas, concentrando más de una cuarta parte de las nuevas sociedades constituidas en 2025. Este liderazgo se mantiene tanto en el balance anual como en los datos del último mes del año.
El comercio y los servicios empresariales completan el podio sectorial, reflejando la fortaleza de actividades ligadas al consumo, la gestión empresarial y los servicios profesionales. Sin embargo, no todos los sectores evolucionan de la misma manera.
Algunos ámbitos tradicionales muestran retrocesos en el número de nuevas empresas, lo que indica un proceso de reajuste sectorial. Este fenómeno es habitual en ciclos de transformación económica, donde el emprendimiento se desplaza hacia actividades con mayor potencial de crecimiento o adaptación al nuevo entorno.
La intermediación financiera concentra el mayor volumen de inversión
Si se analiza la inversión por sectores, la intermediación financiera destaca con claridad, acumulando cerca del 40% del capital total invertido en nuevas empresas. Este dato subraya el peso de las actividades financieras en el ecosistema emprendedor actual.
Pese a liderar la inversión, el sector también refleja ajustes respecto al ejercicio anterior, lo que muestra una mayor prudencia en determinados proyectos. Otros ámbitos, como los servicios empresariales, registran descensos más acusados en términos de capital.
El contraste entre número de empresas creadas y volumen de inversión revela una realidad diversa, donde sectores con muchas altas no siempre concentran los mayores recursos financieros, y viceversa.
Alta tecnología y gobierno corporativo: asignaturas pendientes
Las empresas de alta tecnología representan una parte reducida del total de nuevas sociedades, con algo más del 4% del conjunto. Además, tanto el número de proyectos como el capital invertido en este ámbito descienden respecto al año anterior.
Este comportamiento plantea interrogantes sobre la capacidad del ecosistema para atraer inversión tecnológica, un factor clave para la competitividad a medio y largo plazo. Aun así, el sector sigue siendo estratégico por su impacto en innovación y productividad.
En materia de gobierno corporativo, el estudio refleja una estructura muy concentrada, con predominio del administrador único y una presencia femenina que se mantiene por debajo de una cuarta parte del total. Un dato que evidencia que el crecimiento empresarial aún no se traduce plenamente en una mayor diversidad en los órganos de dirección.
Un récord que refuerza la confianza en el tejido empresarial
Desde Informa D&B subrayan que el dato de 2025 marca un hito histórico, al situarse como el ejercicio con más empresas creadas desde 2007. Esto amplía el universo de empresas en nuestro país, por lo que para la expansión de cualquier negocio es importante estar al tanto de estos nuevos posibles clientes, socios o proveedores y poder contactar con ellos, mediante servicios como los que proporciona eInforma.
El crecimiento sostenido durante tres años consecutivos apunta a una base empresarial más sólida, capaz de adaptarse a un entorno cambiante y de aprovechar nuevas oportunidades de negocio.
Más allá de la cifra, el estudio dibuja una fotografía detallada del tejido productivo español, en la que conviven dinamismo, ajustes sectoriales y retos estructurales que marcarán la evolución del emprendimiento en los próximos años.