Acciona crea una nueva filial para competir por los contratos de la Alta Velocidad en Portugal

Acciona quiere participar en el nuevo asalto español al AVE luso tras el relanzamiento de la licitación del tramo Aveiro-Soure, con una inversión estimada de más de 2.400 millones

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Montaje realizado por Economía Digital.

Acciona, la constructora presidida por José Manuel Entrecanales, ha creado una nueva sociedad específicamente para participar en la licitación del corredor de alta velocidad portugués, en un momento en el que el Gobierno relanza el proceso con mejores condiciones económicas tras el fracaso de la Fase 2 del concurso anterior.

Fuentes cercanas a la compañía confirman a este medio que la empresa analiza los pliegos para decidir si presenta oferta, y que este nuevo vehículo sería el empleado en caso de hacerlo.

La sociedad, denominada Infraestructuras y Servicios Ferroviarios Iberolusa SL, tiene como objeto social la licitación, ejecución y explotación de proyectos ferroviarios en el ámbito ibérico.

Para entender el significado estratégico de este movimiento hay que remontarse a 2025. En julio de ese año, el consorcio LusoLAV, encabezado por la constructora portuguesa MotaEngil y con la participación de la gestora española Serena, se adjudicó el primer tramo del corredor —el de Oporto a Oiã— por unos 2.850 millones de euros.

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El CEO de Acciona, José Manuel Entrecanales. Foto: Europa Press

Fue el desenlace de un proceso marcado, sobre todo, por lo que no ocurrió: la gran ausencia de los principales grupos constructores españoles. ACS, Ferrovial, Acciona y FCC habían configurado consorcios de primer nivel en 2024, preparados para competir en los tramos 1 y 2. Sin embargo, a la hora de la verdad, no se presentaron ofertas.

La razón fue unánime: los presupuestos del Gobierno portugués, en torno a 1.600 millones por la Fase 2, no reflejaban el encarecimiento de los materiales de construcción ni el mayor coste de la financiación. En un sector en el que el margen es estrecho y el riesgo, elevado, la ecuación no cuadraba.

Con ese aprendizaje, el Gobierno portugués prepara ahora el lanzamiento de la Fase 2 del proyecto, correspondiente al tramo Aveiro-Soure, con una inversión estimada que supera los 2.400 millones de euros, cerca de 800 millones más, en formato de colaboración público-privada. Infraestructuras de Portugal (IP) ha establecido el 25 de mayo como fecha límite para la presentación de ofertas.

Acciona no quiere quedarse fuera

Las grandes constructoras españolas se preparan para un nuevo asalto, esta vez con más garantías sobre la viabilidad económica de los contratos. Según fuentes conocedoras del proceso, Acciona, FCC y Ferrovial han acordado replicar la alianza con la que ya tantearon su participación en los concursos anteriores.

La creación de Iberolusa es, en ese contexto, una señal inequívoca de que la compañía está dando pasos concretos para formalizar esa candidatura.

Lisboa

Por su parte, Sacyr repite con los socios locales con los que ya se postuló para el primer tramo: DST (Domingos da Silva Teixeira) y ACA (Alberto Couto Alves) Engenharia & Construção.

La constitución de Infraestructuras y Servicios Ferroviarios Iberolusa condensa una estrategia clara: Acciona no quiere quedarse fuera del mayor proyecto ferroviario de la Península Ibérica por segunda vez consecutiva.

Si los pliegos de la Fase 2 confirman la mejora presupuestaria que el sector demanda, la historia del AVE Lisboa-Oporto podría escribirse de forma muy distinta a la del año pasado. Y Acciona, con su nueva filial ya constituida, no quiere llegar tarde al nuevo reparto.

Un tren AVE de Renfe. Foto: Europa Press.
Un tren AVE de Renfe. Foto: Europa Press.

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