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Juan Antonio Acedo (Urbas) traslada su intención de dejar la presidencia a finales del mes de mayo
Juan Antonio Acedo, presidente de Urbas, asegura que no dejará el puesto hasta que esté "encauzada" la situación de la compañía, en concurso de acreedores.
Juan Antonio Acedo, presidente y primer accionista de Urbas
Juan Antonio Acedo, presidente de Urbas, ha trasladado a personas de su confianza su intención de abandonar el cargo a finales del próximo mes de mayo, de acuerdo a fuentes consultadas por este diario.
El presidente de Urbas está pendiente de sentencia por el caso investigado en la Audiencia Nacional sobre la ampliación de capital de 384 millones de euros realizada por la compañía en 2015, por el que la Fiscalía requiere siete años de prisión.
Y de cerrar el proceso de adhesiones de acreedores a su propuesta de pago para evitar la situación concursal en la que se encuentra Urbas desde principios de año.
Las fuentes consultadas indican que el presidente de Urbas prevé que tanto la sentencia por el caso de la antigua ampliación de capital de la compañía y el informe de adhesiones al convenio de pago a los acreedores estén resueltos antes de finales del próximo mes. Momento en el que Acedo anunciará su decisión de abandonar la presidencia de la constructora e inmobiliaria con sede en Madrid.
La relación entre Acedo y la administración concursal nombrada por el Juez es de total desconfianza
Desde Urbas se ha asegurado a este diario que Juan Antonio Acedo «no tiene intención de abandonar Urbas a corto plazo en absoluto». La empresa señala que el primer ejecutivo del grupo «siempre ha transmitido tanto en público como en privado», que abandonará el cargo «cuando la situación de la compañía esté encauzada».
«Propagar cualquier otro rumor infundado solo busca desestabilizar«, añade Urbas.
«Tanto el administrador concursal como Roundshield [fondo luxemburgués que reclama másde 200 millones a Urbas] quieren que Acedo se aparte para que ambos puedan liquidar la empresa», dice.
«Pero esto no va a suceder. Acedo seguirá trabajando para que Urbas pague cuanto antes la totalidad de la deuda a sus acreedores, como ha planteado en su Plan de Viabilidad y Propuesta de Convenio, y vuelva a la senda de los beneficio», añade.
Diversas fuentes jurídicas consultadas estiman que el actual presidente y primer accionista de Urbas tiene más fácil esquivar la cárcel por el caso seguido en la Audiencia Nacional que levantar el concurso de acreedores y evitar la liquidación del grupo.
La relación entre Acedo y la administración concursal designada por el Juzgado Mercantil número dos de Madrid, los despachos Auren y Kepler Karst, es de total desconfianza.
Acedo está convencido de que la administración concursal no tiene más objetivo que liquidar Urbas. Por su parte, la administración concursal ya ha advertido que el plan de viabilidad presentado por la compañía no tiene recorrido, y que los dos mayores acreedores de Urbas tienen aparente vínculos con el presidente del grupo.

Urbas ha declarado un pasivo de 144 millones de euros frente a un activo inferior a los 90 millones.
Los administradores concursales advierten, en documentación enviada al Juzgado que suma cerca de 2.000 folios, sobre vínculos existentes entre los dos mayores acreedores de Urbas, las sociedades Larisa Inverpromo (21,2 millones de deuda) y Germux Invest (15 millones), con Juan Antonio Acedo.
Otros grandes acreedores de Urbas son el banco marroquí Attijariwafa Bank (12 millones); la aseguradora Asefa (11,3 millones); y la filial española de la firma de inversión estadounidense Oakhill (8,8 millones de euros).
También reclaman deudas millonarias la consultora McKinsey (5,5 millones), y la Sareb (6,5 millones de euros).
La compañía propone a los acreedores una propuesta de pago sin quitas, en tres años. De acuerdo a las fuentes consultadas por este diario, Urbas todavía no ha alcanzado un 50% de adhesiones a su propuesta de convenio, un plan que, en todo caso, sería revisado por la administración concursal por la calificación de los créditos y esos presuntos vínculos de Acedo con las dos sociedades que reclaman mayor cantidad de deuda.
En una entrevista concedida a este diario, Acedo reveló que ya en el pasado se analizó su salida de la presidencia de Urbas, pero que no fue posible dar con candidatos dispuestos a sucederle.

Jaime García Legaz, en una imagen de 2020.
«Ha habido momentos en los que hemos pensado que era el momento de hacerlo, pero ha habido discrepancias, sobretodo en las formas», declaró. «Yo esta decisión de dar un paso al lado la tengo tomada hace tiempo, pero las cosas se han ido complicando, pensaba que evitaríamos el concurso, nos hemos metido en la vorágine del juicio, los plazos del concurso van corriendo… Ahora lo que hay que hacer es conseguir adhesiones para el convenio y evitar la liquidación«, comentó.
Según explicó en la entrevista, en 2019 se planteó la posibilidad de sustituir a Acedo como presidente; el caso pendiente en la Audiencia Nacional impedía al grupo lograr financiación bancaria.
«El primer nombre que salió fue el de Jaime Polanco, que era consejero de Urbas, hablamos con él y Jaime vio posible ser vicepresidente en primer lugar, pero después presentó su dimisión», contó.
«Después pensamos en Jesús García de Ponga, al que también traje yo, de Montebalito. Jesús investigó el tema de la autocartera, en una reunión le dije que si el era presidente de la comisión de auditoría ese era su trabajo, y ahí decidió dimitir también», dijo.
De acuerdo al listado de acreedores de Urbas consultado por este diario, García de Ponga reclama a la empresa más de 100.000 euros.
«Quedamos también con Jaime García Legaz [exsecretario de Estado de Comercio], le propusimos ser presidente y nos dijo que estaba dispuesto, para mi sorpresa», reveló. «Pero poco después me enteré de que Ibáñez estaba quedando por su lado con García Legaz, le llamé y fue la última conversación que he tenido con Ibáñez. García Legaz trató de recompener un poco la situación, pero ya no era posible», relató.