Florentino Pérez (ACS) construirá el nuevo estadio de baloncesto de la Universidad de Ohio por 150 millones
Turner, filial estadounidense de ACS, se adjudica el contrato para levantar un recinto multiusos en el campus de Oxford
Montaje realizado por Economía Digital.
Turner Construction, la filial norteamericana del Grupo ACS presidido por Florentino Pérez, ha sido seleccionada para diseñar y ejecutar el nuevo pabellón multiusos de baloncesto y voleibol de la Miami University de Ohio, ubicada en la localidad de Oxford, por 143 millones de euros. El contrato representa uno de los encargos de infraestructura deportiva universitaria más relevantes en los últimos años.
La universidad aprobó el pasado mes el arranque definitivo del proyecto por unanimidad, despejando el camino para que Turner pueda comenzar los trabajos preliminares.
La decisión pone fin a un largo debate interno sobre la conveniencia de renovar o reemplazar el actual Millett Hall, pabellón construido en 1968 que lleva décadas sirviendo de sede a los Miami Redhawks, el equipo deportivo de la institución. La demolición del Millett Hall está prevista en cuanto el nuevo recinto entre en funcionamiento.
La magnitud de la inversión resulta llamativa para una universidad pública de tamaño medio. Los 143 millones de euros que se embolsará ACS se sufragarán a través de dos vías principales: campañas de captación de donaciones entre antiguos alumnos y mecenas vinculados a la institución, y la emisión de bonos.

Esta fórmula, habitual en el sistema universitario estadounidense para financiar infraestructuras deportivas, traslada una parte significativa del riesgo financiero fuera de los presupuestos ordinarios de la institución, aunque no exime a la universidad de asumir el servicio de la deuda generada por los títulos emitidos.
Turner deberá cumplir con un calendario de obra exigente. Según el plan aprobado, entre mayo y septiembre de este mismo año se acometerá la construcción de nuevas zonas recreativas y campos alternativos en los terrenos de Millett y Chestnut Fields, como medida transitoria para compensar la pérdida de espacios deportivos durante las obras.
En septiembre de 2026 arrancarán los trabajos de excavación y cimentación en el emplazamiento definitivo, situado en Cook Field, un extenso espacio verde en el corazón del campus. La inauguración está prevista para el otoño de 2028, coincidiendo con el inicio de la temporada deportiva.
Más allá de las pistas de competición, el proyecto tiene una ambición urbana que supera lo puramente deportivo. La universidad quiere convertir el entorno del nuevo pabellón en un auténtico distrito de eventos capaz de dinamizar la economía de Oxford, una localidad de apenas 23.000 habitantes en el sudoeste de Ohio.
El recinto se levantará muy próximo a la Farmer School of Business y a la intersección de las carreteras State Route 73 y U.S. 27, una ubicación que la dirección universitaria considera estratégica para atraer tráfico más allá del estrictamente académico.
El edificio contará con dos pistas de entrenamiento exclusivas para baloncesto y una pista principal dedicada al voleibol, además de capacidad para albergar actos multitudinarios de muy distinto carácter: graduaciones, conciertos, ferias de empleo y eventos culturales.
A más largo plazo, el plan contempla la construcción de un hotel y restaurantes anexos que refuercen el atractivo del conjunto y generen actividad económica sostenida en la zona.

Sin embargo, el proyecto llega envuelto en polémica. Cook Field no es un solar cualquiera: es el espacio verde más icónico del centro del campus, utilizado a diario por miles de estudiantes para el ocio informal y la práctica de deportes universitarios internos.
Los números avalan esa percepción. Una encuesta independiente realizada entre alumnos y profesores reveló que casi el 78% de la comunidad se oponía a edificar sobre ese terreno.
ACS consolida su posición en el mercado estadounidense
Para Turner y, por extensión, para ACS, este contrato refuerza una estrategia de largo recorrido en el mercado norteamericano de la construcción pública y universitaria.
La filial estadounidense del grupo español acumula un historial extenso en grandes proyectos de infraestructura en Estados Unidos, y los campus universitarios se han convertido en uno de sus nichos más activos en los últimos ejercicios.
La adjudicación en Oxford se suma a una cartera que sigue creciendo a ambos lados del Atlántico, consolidando a ACS como uno de los grandes contratistas globales con mayor presencia en el mercado americano.