Duelo en Urbas: Acedo y la administración concursal se citan en el Juzgado de Sánchez Magro
El presidente de Urbas, Juan Antonio Acedo, y la administración concursal designada por el Juez, están totalmente enfrentados con cruces de graves denuncias.
Juan Antonio Acedo, presidente de Urbas, y el Juez Andrés Sánchez Magro.
Duelo a muerte en Urbas. Juan Antonio Acedo, presidente de la inmobiliaria y constructora española, en concurso de acreedores con un pasivo de 144 millones, está citado hoy martes para participar en un careo con la administración concursal, los despachos Auren y Kepler Karst, ante el Juez a cargo del proceso concursal de la compañía, Andrés Sánchez Magro.
La relación entre la cúpula de Urbas y la administración concursal desginada por el Juez está totalmente rota, y amenaza con derivar en un asunto penal en el que tome cartas finalmente la Fiscalía Anticorrupción.
Acedo está convencido de que la administración concursal se ha propuesto liquidar Urbas, boicoteando la propuesta de convenio presentada ante los acreedores para salir del concurso y evitar la quiebra.
Urbas está enfrentada a la administración concursal, al auditor y a antiguos consejeros
La administración concursal asegura por su parte que la compañía no está aportando documentación requerida, y ya ha advertido que el plan de reestructuración presentado por Urbas para evitar la liquidación es «inviable«.
Urbas tenía hasta el pasado 6 de mayo para obtener el apoyo de los acreedores a su propuesta de convenio, pero de acuerdo a fuentes conocedoras del proceso, el magistrado ha aceptado una prórroga de seis semanas para que Urbas pueda seguir negociando con los acreedores.
Como ha publicado este diario, hasta ahora, los mayores acreedores del grupo -el banco marroquí Attijariwafa Bank (12 millones); la aseguradora Asefa (11,3 millones); la consultora McKinsey (5,5 millones), y la Sareb (6,5 millones de euros)- han rechazado adherirse a la propuesta del grupo para salir del concurso.

Otros dos grandes acreedores de Urbas, las sociedades Larisa Inverpromo y Germux Invest, que reclaman 21,2 millones y 15 millones, sí que han aprobado la propuesta presentada.
Pero la administración concursal sospecha que ambas sociedades guardan vínculos con Juan Antonio Acedo, por lo que su deuda no sería calificada como pretende la empresa. Lo que previsiblemente supondría que Urbas no lograría alcanzar la mayoría suficiente para sacar adelante su propuesta de convenio, asomándose a la quiebra y desaparición.
Movimientos recientes sobre la deuda de Larisa Inverpromo han llamado aún más la atención de la administración concursal.
Como ha publicado este diario, Larisa Inverpromo ha vendido el crédito, por un valor total ya de 29 millones de euros, a dos sociedades controladas por Juan Antonio Ibáñez, segundo mayor accionista de Urbas y expresidente del grupo inmobiliario y de construcción, por tan solo 25.000 euros.
A finales del mes pasado la administración concursal solicitó al Juez la comparecencia ante el Juzgado de la compañía, ante la postura de Urbas de no facilitar determinada información y los presuntos vínculos, aseguró, existentes entre las sociedades Larisa Inverpromo y Germux con Juan Antonio Acedo.
Urbas, los problemas crecen
Urbas Grupo Financiero, declarada en concurso de acreedores voluntario a principios de enero, lleva dos años sin presentar cuentas anuales, sin informes de auditoría, más de doce meses con la cotización suspendida.
Al enfrentamiento con la administración concursal se suma el que mantiene con la consultora que firmó el último informe de auditoría de Urbas, del año 2023, A Worldwide Audit Assurance España (AWW), que también ha denunciado obstrucción de la empresa a la hora de reclamar determinada información.

No son los únicos enfrentamientos. El pasado mes de diciembre el grupo destituyó con efectos inmediatos al que fuera presidente de la comisión de auditoría, Francisco Javier Álvarez Hoyuelas, acusándole de filtrar información y obstruir la actividad.
Álvarez Hoyuelas ha presentado querella contra Juan Antonio Acedo ante Fiscalía Anticorrupción, denunciando igualmente que la compañía no ofrecía información requerida.
«Descubrí tres operaciones sospechosas«, reveló Álvarez en un Juzgado de Madrid este año, en una declaración producida en una vista sobre la destitución del auditor, de la que informó este diario.
Entre esas operaciones, comentó, una compra de deuda a bajo precio por parte de una sociedad vinculada a Acedo, y que fueron puestas «en conocimiento de la CNMV y del auditor».
Urbas mantiene además litigios millonarios, en Madrid, Luxemburgo y Londres con el fondo Roundshield Partners, con el que firmó un acuerdo de financiación en 2020.
Recientemente ha sido declarada en concurso necesario la constructora Ecisa, filial de Urbas, que lleva igualmente años sin presentar cuentas anuales.