Xavier Niel (Millicom) gasta 100 millones en indemnizaciones por despido tras comprar las filiales de Telefónica
El principal comprador de los negocios de Telefónica acomete cientos de despidos en Colombia, Chile, Ecuador y Uruguay
Xavier Niel. Foto: Hectar.
Millicom ha sacado la tijera en las filiales latinoamericanas que ha comprado a Telefónica. El grupo de telecomunicaciones luxemburgués ha ejecutado despidos y planes de bajas voluntarios en los negocios de Colombia, Chile, Ecuador y Uruguay tras adquirirlos a la teleco española. El resultado del ajuste, por el momento, es un impacto de cientos de despidos y un coste de 112 millones de dólares (unos 96 millones de euros) registrado en sus cuentas.
Uno de los efectos colaterales que ha supuesto la salida de Telefónica del continente con la desinversión de casi todos sus activos agrupados en Hispam ha sido la reorganización del sector y la destrucción de empleo.
Millicom, propiedad del empresario francés Xavier Niel, se erige ahora como la gran rival de América Móvil, del magnate mexicano Carlos Slim, en toda Latinoamérica. Pero todo proceso de absorción suele tener como consecuencia recortes de plantilla para ajustar los costes del negocio y eliminar duplicidades.
Telefónica sale y, como consecuencia, muchos de los trabajadores que han hecho carrera en las filiales de la empresa española también. El negocio de Movistar, la marca con la que operaba Telefónica y ahora bajo el control de Millicom, ha anunciado cientos de despidos para empleados de la filiales colombiana y chilena, según han informadomedios de comunicación como La Tercera o La República.
Estos recortes, que incluyen también planes de salidas voluntarias en Colombia, suponen ya un impacto millonario en las cuentas del grupo de telecomunicaciones que opera bajo su marca Tigo.
Despidos en Colombia y Chile , Ecuador y Uruguay
Según reflejan las cuentas del primer trimestre de 2026 que Millicom ha presentado ante el regulador estadounidense, la compañía ha registrado un impacto de 65 millones de dólares en costes de indemnización por despidos, como parte de su estrategia de reducción de costes «con un enfoque en la eficiencia» tras la compra del negocio a Telefónica en Colombia.
Asimismo, la multinacional explica que el pasado abril implementó un plan de jubilación voluntaria para sus empleados, con unos gastos relacionados de aproximadamente 26 millones de dólares. En este caso, las cifras de los ajustes no han salido a la luz, aunque se habla de «cientos de despidos»
En lo que respecta a Chile, la compañía reconoce que Tigo incurrió en gastos de indemnización por despido de unos 21 millones de dólares el pasado abril.
Desde la prensa chilena informan que en este caso se estaría hablando de entre 700 y 800 despidos en Chile, lo que supondría más del 20% de la plantilla de la compañía.
Tampoco se libran en Ecuador y Uruguay, donde Millicom también ha hecho negocio con Telefónica para crecer en el continente con la compra de sus filiales.
En este caso, el propio CEO del grupo, Marcelo Benítez, aseguró que en ambos países también han aplicado una estrategia de «disciplina» financiera, incluyendo una reducción del 30% en la plantilla”.
Telefónica reduce su deuda en 1.500 millones
Con la adquisición de las cuatro filiales a Telefónica, Niel se coloca como el gran competidor de Slim en Latinoamérica, pero puede que los negocios entre el magnate francés y el grupo española no hayan terminado aún.
Desde Millicom han comentado públicamente su interés en entrar en otros mercados del continente, poniendo especial atención a Venezuela. Se trata del único país donde Telefónica aún no ha desinvertido de sus activos pertenecientes a Hispam y quizá la operación más complicada de realizar por la situación económica y geopolítica del país.
Pero la compañía que lidera Marc Murtra no va a cambiar su ‘hoja de ruta’ consistente en deshacerse de todos sus negocios en Latinoamérica, excepto Brasil, para centrarse en sus mercados clave. Y Millicom se ha erigido como el principal aspirante a hacerse con su filial venezolana.
Mientras, Telefónica sigue avanzando en su plan estratégico. La compañía, que cerró 2025 con unas pérdidas de más de 4.300 millones por las ventas y el ERE en España, sigue en números rojos en el primer trimestre de 2026, con un resultado negativo de 411 millones por la salida de Colombia, Chile y México.
Pero la estrategia está dando sus frutos. Gracias a las desinversiones en Latinoamérica, la deuda financiera neta de la teleco se ha reducido en cerca de 1.500 millones de euros en el primer trimestre, hasta los 25.342 millones al cierre del primer trimestre, y la ratio de endeudamiento ha bajado hasta las 2,72 veces.