Sorpresa en el sector del vino: Bodegas Sonsierra solicita el concurso de acreedores
La empresa riojana ha emitido un comunicado asegurando que su objetivo es garantizar la continuidad de la empresa
Viñedos. Foto: Europa Press.
Bodegas Sonsierra ha solicitado concurso de acreedores voluntario en el marco de su proceso de transformación empresarial, aprobado por sus socios e iniciado hace unos meses, según ha informado la propia compañía en un comunicado. Esa difícil decisión tiene con el fin de garantizar la viabilidad y la supervivencia de la empresa.
Bodegas Sonsierra ha explicado que el objetivo es «culminar la reestructuración societaria y financiera de la compañía, reforzar su estabilidad y sentar las bases de una nueva etapa de crecimiento y desarrollo»
Hace meses que la histórica empresa riojana empezó un proceso de transformación ordenado y planificado para «garantizar la continuidad del proyecto empresarial, preservar su actividad y facilitar la culminación de la transformación iniciada con la conversión de la histórica cooperativa en sociedad limitada».
El pasado mes de noviembre dejó de ser una cooperativa para convertirse en una sociedad limitada, una decisión que respaldaron la mayoría de los socios y que permitirá modernizar la estructura de la organización, facilitar la entrada de inversión y afrontar los nuevos retos del sector vitivinícola nacional e internacional.
Según explican, el concurso de acreedores es un paso totalmente necesario para avanzar en el proceso de transformación y ordenar la estructura financiera. También será fundamental para afrontar el futuro con mayor solidez.

El concurso de acreedores no paraliza la actividad
La empresa ha aclarado que la actividad continuará desarrollándose con total normalidad, tanto la elaboración de vinos como la actividad comercial, las exportaciones, la atención a clientes y distribuidores y el conjunto de las operaciones de la bodega. Tampoco cambiará el compromiso de la compañía con clientes, proveedores, trabajadores, entidades financieras, instituciones y con el territorio.
Por otro lado, el plan estratégico será el mismo y, por lo tanto, seguirá centrado en «la creación de valor, el fortalecimiento de sus marcas, la apuesta por vinos de mayor posicionamiento y la consolidación de un modelo empresarial preparado para afrontar los desafíos actuales y futuros del mercado».
«La solicitud de concurso se produce en el contexto de la transformación societaria iniciada por la bodega y de la necesidad de ordenar determinadas obligaciones derivadas de dicho proceso, garantizando al mismo tiempo la continuidad de la actividad y la protección del proyecto empresarial», han explicado en el comunicado.
Además, a pesar de haber entrado en concurso de acreedores, los socios que siguen formando parte de Bodegas Sonsierra siguen confiando en la compañía, en su potencia, en la fortaleza de sus marcas, así como en la calidad de sus vinos, en su equipo humano y en la capacidad de darle la vuelta a la situación y superar con éxito esta nueva etapa.

Rubén Pérez Díaz, presidente de Bodegas Sonsierra, ha asegurado que «esta decisión forma parte de un proceso de transformación iniciado hace tiempo y orientado a garantizar el futuro de la bodega. Nuestro objetivo es preservar un proyecto con más de setenta años de historia, proteger su actividad y crear las condiciones necesarias para afrontar una nueva etapa de estabilidad, inversión y crecimiento».
«Seguimos creyendo firmemente en el valor de Sonsierra, en sus vinos, en su equipo y en su capacidad para seguir siendo una referencia de Rioja durante muchos años», ha añadido.
Fundada en 1961, tiene más de diez décadas de historia y, con el paso de los años, se ha convertido en una auténtica referencia en el sector de los vinos y tratará de garantizar su continuidad.
«Bodegas Sonsierra afronta esta nueva etapa con responsabilidad, transparencia y confianza en el potencial de un proyecto que forma parte del patrimonio vitivinícola de Rioja», ha concluido la empresa el comunicado.
