Bruselas abre la puerta de las fusiones a Telefónica: la UE flexibilizará sus normas de concentración empresarial
La Comisión Europea tiene intención de dar más peso a la innovación, inversión y resiliencia del mercado interior a la hora de tomar la decisión de aprobar o rechazar un acuerdo de fusión
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen. Foto: Europa Press.
La presión por crear grandes campeones que sean capaces de competir con Estados Unidos y China está llevando a la Unión Europea a sopesar una relajación de la normativa vigente sobre fusiones empresariales. De esta manera, pretenden favorecer a las compañías, como Telefónica o BBVA, que llevan tiempo pidiendo una flexibilización de las normas para impulsar la consolidación y poder hacer frente a gigantes estadounidenses y chinos.
Así se desprende de un borrador de directrices al cual ha tenido acceso el Financial Times, en el que se avanza que la Comisión Europea tiene intención de dar más peso a la innovación, inversión y resiliencia del mercado interior a la hora de tomar la decisión de aprobar o rechazar un acuerdo de fusión.
Relajación en los criterios
Las nuevas directrices supondrían una ampliación de los criterios que utiliza Bruselas para evaluar si una fusión es admisible, lo que ha despertado una enorme expectación entre los inversores que vislumbran futuras consolidaciones empresariales.
Un funcionario de la Unión Europea ha explicado a la publicación inglesa que las directices, que aún están sujetas a cambios, suponen un «cambio radical» y un «enfoque ambicioso que refleja la realidad de una competencia global cada vez más exigente».
Favorecer a las empresas
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, apuesta por un «nuevo enfoque» en materia de competencia que sea más favorable a las empresas que se expanden en los mercados globales.
Sin embargo, algunos Estados se han mostrado en contra al considerar que una relajación de las restricciones podría impactar de forma negativa sobre la innovación y la inversión, lo que se traduce en que los consumidores podrían verse obligados a pagar un mayor precio por los servicios.
Precisamente, la Comisaria Europea de Competencia y exvicepresidenta tercera del Gobierno de Pedro Sánchez, Teresa Ribera, es partidaria de que Europa defienda su sistema regulatorio «con más fuerza» para competir a nivel global.

«No es casualidad que la agenda verde y digital esté amenazada, son los principales motores de la competitividad», dijo en una entrevista en Financial Times, en la que también añadió: «Si perdemos nuestra identidad, nuestros valores, la confianza de nuestro pueblo, no estaremos en posición de negociar nada ni de tender puentes».
Un enfoque «procompetitivo»
En el borrador se enfatiza el impacto positivo que una relajación de la normativa puede tener en la competencia a nivel europeo. «El crecimiento y la expansión de las empresas hasta alcanzar el tamaño necesario para competir a nivel mundial, pueden ser procompetitivos», hace hincapié.
También señala que la economía, a raíz del convulso escenario geopolítico, se ha orientado hacia sectores que tienen una mayor dependencia de la innovación, donde la escala es fundamental para competir. «La escala, la innovación, la inversión y la resiliencia como factores procompetitivos que pueden beneficiarse de cierto grado de consolidación», destaca.
A la vez, asegura que la innovación y la producción a gran escala benefician en última instancia a los consumidores, por ejemplo, al fortalecer la resiliencia de las cadenas de suministro.
Telefónica, defensora de la consolidación
Una de las empresas que más ha insistido en la importancia de favorecer la consolidación es Telefónica, cuyo presidente constató hace escasos meses avances para favorecer un proceso de consolidación europeo en el sector de las telecomunicaciones con el objetivo de ganar autonomía estratégica en la región.
En este sentido, dejó bien claro que la consolidación únicamente tiene sentido si se produce un cambio real en la política de fusiones y adquisiciones en la práctica. El presidente de Telefónica también dijo que la compañía se ha marcado el reto de ser una de las mejores ‘telecos’ de Europa en 2030 y del mundo en 2035, en los mercados en los que opere.
Por su parte, el presidente de Telefónica España, Borja Ochoa, viene defendiendo desde hace tiempo la necesidad de llevar a cabo un proceso de simplificación del mercado europeo de telecomunicaciones, al considerar que existe una relación directa entre la escala, generación de rentabilidad y capacidad de inversión.
Así, ha recordado que, a diferencia de otros mercados, el continente europeo cuenta con más de 40 operadores de telecomunicaciones, mientras que en Estaods unidos, China o Japón el número se recorta a tres o cuatro.