El CEO de Scania desvela el mayor obstáculo de los camiones eléctricos (y no es la tecnología)

La compañía ha presentado camiones totalmente eléctricos con baterías de gran capacidad y ha iniciado pruebas con vehículos de autonomía extendida

Christian Levin, presidente y CEO de Scania, advierte sobre el futuro de los camiones eléctricos, “la tecnología ya está madura y disponible para su despliegue masivo, pero el ecosistema completo, infraestructura de carga, generación de energía verde y políticas públicas, no avanza al mismo ritmo” como recoge HíbridosyEléctricos

El directivo sueco ha insistido en que la transición hacia la electrificación del transporte pesado no depende ya de avances tecnológicos en los vehículos, sino de la creación de las condiciones necesarias para su adopción generalizada.

La posición de Levin aterriza en un contexto en el que Scania ha acelerado su hoja de ruta eléctrica, con camiones ya en producción en serie para uso urbano y regional, y con ambiciosos objetivos como alcanzar el 50% de ventas eléctricas en Europa para 2030.

Sin embargo, el ejecutivo ha subrayado que la industria necesita más que camiones funcionales: «El futuro es eléctrico, pero la perfección no debe ser enemiga de lo bueno», ha dicho, abogando por soluciones transitorias mientras se completa la infraestructura.

Scania: tecnología lista para el mercado

Scania cuenta ya con una gama completa de camiones eléctricos que cubre desde aplicaciones urbanas hasta transporte regional de larga distancia. Entre sus desarrollos destacan los híbridos enchufables (PHEV) con hasta 60 km de autonomía eléctrica y la nueva máquina GE281, que combina dos motores eléctricos con un par de 2.100 Nm y permite ahorros de combustible de hasta el 40%.

La compañía también ha presentado camiones totalmente eléctricos con baterías de gran capacidad y ha iniciado pruebas con vehículos de autonomía extendida (EREV) junto a clientes como DHL, que superan los 800 km en trayectos de 40 toneladas.

El CEO ha recordado que Scania ha reconfigurado sus líneas de montaje para producir tanto vehículos de combustión como eléctricos de forma eficiente, incluyendo una fábrica de baterías en Södertälje. Además, ha lanzado Erinion, una filial dedicada a instalar 40.000 puntos de carga en depósitos y destinos para acelerar la adopción de flotas eléctricas.

«La transición es el núcleo de nuestro negocio», ha afirmado Levin, que ve en la electrificación una oportunidad para nuevos modelos de ingresos basados en servicios como monitoreo de baterías y planificación de rutas.

El cuello de botella

El principal obstáculo que señala Levin es la falta de un ecosistema maduro. Aunque los camiones eléctricos ya son viables, la infraestructura de carga pública no acompasa la demanda creciente, especialmente para operaciones de larga distancia.

El CEO ha insistido en la necesidad de inversiones en generación de energía renovable, capacidad de red y puntos de recarga rápida, así como en políticas que hagan viable el caso de negocio para los transportistas.

En Europa, donde la demanda de camiones ha sido más tibia que en Latinoamérica, Scania ha colaborado en pruebas como la ruta más larga de camiones eléctricos con SKF, demostrando que con planificación logística adecuada la electrificación es rentable.

Levin advierte de que sin acción pública coordinada, desde la generación verde hasta la infraestructura, la transición se ralentizará.


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David Huete
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