Cuenta atrás en Movistar+: Telefónica abre el plazo para apuntarse al ERE
Telefónica inicia la inscripción voluntaria en el ERE de Movistar+ con 175 bajas previstas y costes elevados por empleado
Foto: Movistar
Telefónica abrirá mañana, 7 de enero, el plazo de inscripción voluntaria en el ERE (Expediente de Regulación de Empleo) para los trabajadores de Movistar+, la filial de televisión afectada por los recientes ajustes de plantilla en España. Según lo acordado entre la empresa y los sindicatos, el número de bajas se ha reducido a 175 empleados, por debajo de las 279 inicialmente planteadas por la compañía, que suponían el 32% de los 860 trabajadores de la plataforma de pago.
Los empleados de Movistar+ tendrán hasta el 6 de febrero para apuntarse voluntariamente al ERE, un proceso que busca minimizar la salida forzosa de personal y facilitar una reestructuración ordenada de la filial. La compañía ha subrayado que el objetivo es equilibrar la eficiencia de la plantilla con el impacto social de los despidos, ofreciendo condiciones económicas que buscan incentivar las salidas voluntarias.
Este ajuste forma parte de un plan mayor que afecta a siete sociedades del grupo Telefónica en España, incluyendo tanto filiales operativas como unidades corporativas. La compañía ya inició los plazos de inscripción en el resto de filiales a finales de diciembre, con fechas límite que van desde el 26 hasta el 29 de enero, dependiendo de la sociedad y su vinculación corporativa.
Plazos y sociedades afectadas
En el caso de las otras seis filiales afectadas, el proceso comenzó el 29 de diciembre. Para las empresas vinculadas a CEV —como Telefónica de España, Telefónica Soluciones y Telefónica Móviles— el plazo permanecerá abierto hasta el 29 de enero, mientras que en las sociedades GBUs —Innovación Digital, Global Solutions y Telefónica SA— el periodo de inscripción se cerrará el 26 de enero.
Una vez concluido este calendario, la compañía notificará entre el 12 y el 16 de febrero las aceptaciones de las bajas voluntarias y, en caso necesario, los despidos forzosos que puedan resultar imprescindibles para completar los ajustes de plantilla. Los sindicatos han insistido en que la prioridad debe ser siempre la voluntariedad, buscando un acuerdo que evite conflictos y minimice el impacto en los trabajadores.
Telefónica ha provisionado 2.500 millones de euros antes de impuestos para hacer frente a este ERE, que contempla la salida de un mínimo de 4.525 empleados en todo el grupo. De esta cifra, 2.300 millones se destinan a Telefónica España y Movistar+, mientras que los 200 millones restantes cubrirán las unidades corporativas.
El coste por cada empleado que abandone la compañía se situará en torno a los 454.000 euros, superando los 380.000 euros por baja del anterior ERE de 2024, en el que se produjeron 3.420 salidas. Los representantes sindicales han destacado que esta cifra refleja la apuesta de la empresa por ofrecer condiciones económicas atractivas a los trabajadores que decidan marcharse voluntariamente.

Impacto social y laboral
El ERE de Movistar+ ha generado preocupación entre los empleados, quienes temen que el ajuste afecte a la operativa diaria y a la calidad del servicio. No obstante, desde la compañía insisten en que las salidas serán escalonadas y que el objetivo es mantener la continuidad del servicio para los clientes mientras se adapta la plantilla a las necesidades actuales del mercado.
Sindicatos como CCOO y UGT han expresado su intención de supervisar de cerca el proceso, asegurando que se cumplan los acuerdos y que se respeten los derechos laborales de los trabajadores. En paralelo, se prevé la activación de planes de recolocación y formación para facilitar la transición de quienes abandonen la empresa hacia nuevas oportunidades profesionales.
El ERE de Movistar+ forma parte de la estrategia de reestructuración global de Telefónica, que busca adaptar la compañía a los cambios tecnológicos y a la transformación del mercado de telecomunicaciones en España. La empresa ha destacado la necesidad de optimizar la eficiencia operativa, reducir costes y enfocar recursos en áreas estratégicas, especialmente en servicios digitales y de streaming.
Analistas del sector apuntan que la compañía ha buscado equilibrar la reducción de plantilla con la inversión en innovación, evitando un impacto excesivo en el personal operativo y asegurando que los equipos clave mantengan la capacidad de crecimiento. Esta medida se enmarca en un contexto más amplio de reestructuración de grandes grupos tecnológicos en Europa, que buscan adaptarse a la competencia global y a la evolución del consumo digital.
Próximos pasos
A partir de la apertura del plazo mañana, se espera un flujo de inscripciones voluntarias en Movistar+, con especial atención al cumplimiento de los plazos y al seguimiento del proceso por parte de los sindicatos y la autoridad laboral. Telefónica comunicará en febrero las decisiones finales y, si es necesario, se aplicarán bajas forzosas para alcanzar los objetivos del ERE.
Con este plan, la compañía busca garantizar que la reestructuración sea ordenada y sostenible, minimizando los conflictos y ofreciendo a los trabajadores que decidan salir condiciones financieras atractivas. El seguimiento del proceso será clave para evaluar el impacto en la plantilla y en la operativa de la plataforma de televisión de pago, considerada estratégica dentro del grupo.