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Dia echó a Currás tres semanas después de que la CNMV se enterase de las irregularidades

La empresa mantiene la versión oficial dos años después: cesó al consejero delegado por razones de negocio. Lo mismo dijo De la Cierva ante el juez

El exconsejero delegado del grupo DIA, Ricardo Currás (d) a su llegada a la Audiencia Nacional en Madrid donde se desarrolla el juicio que investiga las irregularidades contables detectadas en el seno de la empresa. EFE/Chema Moya

Dos años después y mientras la Audiencia Nacional lo investiga por un presunto falseamiento contable, los supermercados Dia mantienen que cesaron a su exconsejero delegado, Ricardo Currás, por razones operativas. La justificación no suena a nada más que una excusa para explicar de cara a la galería una salida de su primer ejecutivo, pero la cronología deja pocas dudas de que la manipulación fue el detonante. Y no por decisión propia, sino por la influencia de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

El magistrado Alejandro Abascal investiga la posible manipulación contable que la cúpula encabezada por Currás realizó en los ejercicios 2016 y 2017. Las investigaciones se remontan a 2018, después de que la propia cotizada hiciera oídos sordos a las denuncias internas recibidas por trabajadores. Sí reaccionó el regulador bursátil al conocer las prácticas de la dirección, el 6 de agosto de ese mismo año.

Al recibir el aviso, la CNMV inició una investigación que derivó en la apertura de un expediente administrativo sancionador por infracción “muy grave” contra la compañía y su cúpula ejecutiva por haber proporcionado información con datos “inexactos o no veraces”.

El informe no se terminó hasta noviembre de 2019, pero las consecuencias ya se dejaron ver mucho antes. Según el documento, al que ha tenido acceso Economía Digital, el regulador bursátil tuvo noticias de las actuaciones de la dirección de Dia el 6 de agosto a través del canal de comunicación de infracciones habilitado por el departamento de Inversores. “Era un escrito de un antiguo empleado […] ponía de manifiesto supuestas irregularidades acaecidas en la entidad en el último ejercicio con impacto a los estados financieros de 2017 y las cifras comparativas de 2016”, señala el texto.

Dia se remite al comunicado original, en el que justifica el adiós de Currás por motivos de negocio

Tras recibir la notificación, la reacción no se hizo esperar. A pesar de que tenía denuncias internas desde hacía tiempo y no había actuado, Dia tardó tres menos de tres semanas en cesar a Ricardo Currás. En un Hecho Relevante enviado el 24 de agosto, la cadena de supermercados notificó el adiós del entonces consejero delegado, que sería sustituido por Antonio Coto, también señalado posteriormente por la CNMV. como explicó este medio.

“La compañía se encuentra inmersa en un profundo proceso de transformación durante el que se han producido varias operaciones corporativas con importantes adquisiciones y remodelaciones, el desarrollo del ecommerce, un ambicioso plan de transformación digital y la implantación de nuevos modelos comerciales”, justificó entonces la cotizada. Consultada por Economía Digital, la organización se remitió al comunicado.

A las mismas tesis se abonó Borja de la Cierva, entonces presidente de la Comisión de Auditoría y que terminaría por ser consejero delegado del grupo. También investigado por el magistrado Abascal, el dirigente aseguró en la Audiencia Nacional que el adiós de Currás se había producido por motivos de negocio. Nada que ver con que la presunta manipulación hubiese llegado a oídos de la CNMV.

Los siguientes comunicados de Dia

Sin embargo, el comunicado del cese fue rápidamente seguido por otros tres que admitían –de manera consciente o no– la manipulación de sus estados financieros. El 15 de octubre de ese mismo año difundió otro Hecho Relevante en el que revisó a la baja la previsión de Ebitda para 2018 y rebajó su resultado antes de impuestos de 2017 en 70 millones. El 22 de octubre emitió otro en el que amplió la información.

El 28 de diciembre, Dia volvió a comunicar al mercado la necesidad de ajustar sus cifras y anunció una rebaja de su resultado de 2017 de otros 11,3 millones tras la revisión efectuada en la filial brasileña, la otra presuntamente afectada por el falseamiento contable.