El efecto Trump en Venezuela impulsa a Repsol y allana el terreno a Telefónica
Mientras la petrolera retoma sus operaciones en el país, a la teleco le salen posibles compradores para la filial más compleja de vender
El presidente de EEUU, Donald Trump. Foto: Europa Press.
La ofensiva bélica de Donald Trump en Venezuela empieza a tener consecuencias directas para las grandes empresas españolas. Repsol ha vuelto a encauzar su negocio petrolero, con el objetivo de multiplicar su producción en el país, mientras que Telefónica ve cómo se le allana el camino para una posible venta de su última filial por vender en Latinoamérica, sin contar Brasil.
Tras el ataque de Estados Unidos al país caribeño para detener a Nicolás Maduro y dejar en el mando a Delcy Rodríguez, la petrolera española ha ido recuperando los derechos para operar que el propio Trump le había quitado un año antes con la retirada de su licencia.
El movimiento clave se produjo tras la decisión de Washington de relajar las sanciones al petróleo venezolano y conceder nuevas licencias a compañías extranjeras, entre las que se incluye Repsol.
El objetivo es reactivar la industria petrolera venezolana bajo un estricto control estadounidense. Algo para lo que, según anunció Trump, las compañías privadas deberán invertir 100.000 millones de dólares.
Este cambio de rumbo llega después de un año de máxima presión, en el que Estados Unidos incluso llegó a retirar licencias a petroleras internacionales.
Con la nueva licencia, Repsol acaba de firmar un acuerdo marco con el Gobierno de Delcy Rodríguez para retomar el control operativo de sus activos en el país y aumentar su producción.
El pacto contempla aumentar un 50% la producción en 12 meses y triplicar la extracción de crudo en los próximos tres años. En la práctica, esto supone devolver a la petrolera española un papel protagonista un país que cuenta con las mayores reservas de petróleo del mundo.
La noticia ha dado impulso a la petrolera que lidera Josu Jon Imaz en el mercado un 2%, tras días de caídas por la incertidumbre por la guerra en Irán y un balance negativo en lo que va de abril (-15%).
Millicom muestra interés en Venezuela, último bastión de Telefónica
En el lado opuesto se encuentra Telefónica y su intención de dejar el país cuanto antes. La estrategia de Marc Murtra desde que asumió la presidencia de la teleco pasa por vender todas los negocios del grupo en Latinoamérica que agrupaban en su filial Hispam.
Con salida de Ecuador, Perú, Argentina, Colombia, Uruguay, Chile y México, Venezuela es actualmente el último bastión de Telefónica en el continente, sin tener en cuenta a Brasil.
El propio Murtra ya ha asegurado que la hoja de ruta no ha variado por las acciones de Trump en Venezuela, si bien es uno de los mercados más complejos para dar salida a su negocio, precisamente por la situación política y económica que vive desde hace años.
No obstante, a Telefónica le ha salido recientemente un potencial comprador, que ya casi es un socio habitual en los últimos meses. Se trata del grupo Millicom, quien ya ha adquirido varios de las filiales latinoamericanas de la multinacional española.
El grupo luxemburgués propiedad del magnate Xavier Niel y que opera principalmente en Latinoamérica ha mostrado interés entrar en Perú y Venezuela mediante adquisiciones. Un interés que ha mostrado públicamente en varias ocasiones recientes.
“Vemos oportunidades para seguir expandiéndonos. Son países que encajan bien con nuestra estrategia”, señaló su consejero delegado, Marcelo Benítez, en la presentación de su marca Tigo en Uruguay, tras aterrizar con la compra de la filial de Telefónica.
En esta línea el directivo explicó que “existe una oportunidad en Venezuela relacionada con la futura recuperación de la economía”, según recogen medios locales.
Con este escenario, la filial de Telefónica aparece como uno de los pocos puntos de acceso relevantes. La teleco española es la dominante en Venezuela, junto con Digitel, también privada, y la estatal Movilnet, por lo que las opciones de Millicom ante un posible aterrizaje en el país que preside Delcy Rodríguez son escasas y acotadas.
Esto convierte a Telefónica en un objetivo potencial o, al menos, en un actor clave dentro de cualquier proceso de consolidación futura. Con todo, la estrategia de salir de Latinoamérica puede verse beneficiada indirectamente por la ofensiva internacional de Trump.
Pese a la controvertida política exterior del mandatario estadounidense, las empresas españolas con negocio en el territorio se están beneficiando directa e indirectamente.
Repsol ya ha dado el primer paso, consolidando su regreso al negocio petrolero venezolano. Telefónica, por su parte, se encuentra ante una oportunidad estratégica que hasta ahora no ha tenido.