La flota fantasma que sostiene la economía iraní 

Irán emplea petroleros con banderas de conveniencia, se pinta su casco para que no se sepa su origen y nombre

Desde hace cuatro meses, menos de diez petroleros cruzan el estrecho de Ormuz diariamente. Antes de la operación militar de EE UU e Israel entre 80 y 130 transitaban por el estrecho, transportando 20 millones de barriles diarios de petróleo (mbd).

El 80% del crudo procedente de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Irak, Irán y Kuwait tiene como destino Asia. China importa 37% del petróleo procedente de la región. Los analistas se preguntaban por qué China y otras potencias asiáticas no aliadas con Occidente como Malasia e Indonesia no presionaban a Teherán para que no atacara a los navíos. 

El pasado 28 de mayo The Wall Street Journal reveló datos que explican el misterio.

Desde diciembre Irán ha exportado 90 millones de barriles de crudo empleando una flota de 1.500 barcos fantasma. Se sabía sobre la existencia de dichos buques, y EE UU ha interceptado algunos. Pero nadie era consciente de la magnitud de la práctica.  

Irán emplea petroleros con banderas de conveniencia. Se pinta su casco para que no se sepa su origen y nombre. Navegan por el estrecho de Ormuz hasta Malasia con el transpondedor desconectado. Ambas prácticas vulneran el derecho internacional. Lógicamente son difíciles de detectar.

Los petroleros de la flota fantasma son antiguos, contaminan más y son más proclives a sufrir un vertido

En una zona llamada Eastern Outer Port Limits, localizada a 45 millas náuticas de la costa de Johor de Malasia, el crudo se transfiere a embarcaciones chinas. Pekín se ocupa de refinarlo. Fotografías tomadas por satélite muestran los detalles. China paga a Irán un precio entre 8% y 10% inferior al del barril de Brent.

En 2023, Irán recaudó 53.000 millones de dólares de sus ventas de crudo, 47.000 millones en 2024 y 31.000 millones el año pasado.

El 90% tuvo como destino China. Pero oficialmente Pekín declara que no importa crudo de Irán. En cambio, en 2025 se registró que compró 1,3 millones de barriles diarios de Malasia, cuya producción propia máxima es de 535.000 barriles diarios. 

Estos envíos encubiertos de crudo falsean las estadísticas, son ilegales y complican la toma de decisiones de lo operadores en el sector. Los petroleros de la flota fantasma son antiguos. Por consiguiente, contaminan más y son más proclives a sufrir un vertido

Bandera de Irán Foto: Freepik.
Bandera de Irán Foto. Freepik.

Desde diciembre la venta de los 90 millones de barriles ha generado como mínimo 10.000 millones para las arcas iraníes. Hay que resaltar que las sanciones de Naciones Unidas restablecidas en septiembre de 2025 incluyen un embargo de armas y congelación de activos respecto a Irán, pero no la venta de su crudo.

EE UU aplica sanciones sobre todas las empresas y petroleros que comercian con él. El bloqueo impuesto por Washington sobre naves que proceden de o cuyo destino es Irán desde el 13 de abril lógicamente ha recortado dramáticamente la cantidad de tránsitos de la flota fantasma.

La marina de EE UU ha interceptado cincuenta petroleros. Pero desde 2024 y en los meses anteriores a Epic Fury, Irán y China ampliaron las transferencias clandestinas. China seguirá pagando al régimen de los ayatolás por el crudo que ya ha recibido hasta octubre.  

Negociación EE UU-Irán 

Los ingresos derivados de la flota fantasma explican que los negociadores iraníes no hagan concesiones. En los últimos días ambas partes habían avanzado hacia un acuerdo. Irán no obstruiría el estrecho, pero seguiría imponiendo sus normas.

Además, pretende cobrar un peaje a los buques occidentales, otra práctica prohibida por el derecho internacional, concretamente la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS), ratificada por 172 países.

La inflación en EE UU ha aumentado del 2,5% en enero al 3,8% en abril

Exige el final del bloqueo, que la armada de EE UU se retire de la región y reclama 12.000 millones de dólares congelados. Entraría en vigor un cese total de las hostilidades que duraría dos meses.

Durante este periodo se negociarían los temas más complicados: el destino de los 440 kilos de uranio enriquecido y liberación de más fondos iraníes congelados.

Teherán también insiste en que se respete el cese el fuego entre Israel y Líbano negociado por EE UU. Pero las fuerzas armadas israelíes han intensificado sus ataques dentro del Líbano contra Hezbolá.   

Trump: Mayor inflación o influencia de Irán sobre Ormuz  

El presidente Trump se enfrenta a un dilema.

La inflación en EE UU ha aumentado del 2,5% en enero y febrero al 3,3% en marzo y 3,8% en abril. Los precios del barril de Brent y WTI y del galón de gasolina se han estabilizado en las últimas semanas, pero a un nivel mucho más alto que antes del 28 de febrero. 

Varios gobernadores de la Reserva Federal han declarado en distintos foros que temen una mayor inflación, que ya es superior al objetivo del 2%. 

La Fed no subirá la tasa de fondos federales, que actualmente es del 3,5-3,75%, en su reunión del 16 y 17 de junio. Pero los mercados y los gobernadores de la Fed esperan incrementos antes de finales de año.

China y Rusia están demostrando sobre el terreno que son la verdadera amenaza al sistema comercial

Antes del conflicto los mercados apostaban por un recorte de tipos. El mandato de la Fed incluye el fomento de la ocupación y la contención de precios. El desempleo es del 4,3% y se han creado 331.000 empleos de enero a abril de este año. El mayor riesgo es la inflación, no la debilidad del mercado laboral

Pero un acuerdo de mínimos que deje a Irán en una posición de dictar el tráfico por Ormuz también acarrea peligros.

Se estaría sentando un peligroso precedente. Teniendo en cuenta su papel en la flota fantasma, Malasia e Indonesia bajo presión de China podrían intentar regular la circulación por el estrecho de Malaca.

Los hutíes podrían remprender sus ataques contra los buques mercantes en el estrecho de Bab el-Mandeb y mar Rojo.    

Podría desarrollarse un escenario en el cual las democracias desarrolladas siguen las normas de UNCLOS mientras que China, Rusia, Irán y sus aliados las vulneran y regulan el tráfico por estrechos y vías marítimas. 

Se ha criticado mucho la política comercial de EE UU durante la presidencia de Trump. Pero China y Rusia están demostrando sobre el terreno que son la verdadera amenaza al sistema comercial basado en convenciones internacionales como UNCLOS y el derecho internacional. 

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