Endesa aumenta a 35,5 millones su inversión en la red de distribución este invierno
Buena parte de las infraestructuras eléctricas y de los más de 320.000 kilómetros de red de distribución gestionados por Endesa
Archivo – El consejero delegado de Endesa y vicepresidente de la Fundación Endesa, José Bogas
Endesa ha destinado un total de 35,5 millones de euros este año al refuerzo y mantenimiento de su red de distribución eléctrica dentro de la Campaña de Invierno, lo que representa un incremento del 7,5% respecto al ejercicio anterior, informó la compañía.
La eléctrica, a través de su filial de redes e-distribución, despliega cada año un exhaustivo plan de inspección, mantenimiento y refuerzo de la red, para hacer frente al incremento estacional del consumo y al impacto que los fenómenos climatológicos extremos tienen en la red eléctrica.
En concreto, este año e-distribución ha revisado cerca de 12.300 kilómetros de líneas de media y alta tensión, ha realizado 24.000 inspecciones en subestaciones y centros de distribución y labores de tala y poda a lo largo de 12.800 kilómetros de líneas dentro de esta Campaña de Invierno.
Buena parte de las infraestructuras eléctricas y de los más de 320.000 kilómetros de red de distribución gestionados por Endesa, el equivalente a dar ocho vueltas a la tierra, están expuestos a inundaciones, fuertes vientos, rayos, heladas o nevadas.
Para hacer frente a estos fenómenos cada vez más frecuentes y violentos, la eléctrica refuerza y digitaliza la red para hacerla más resiliente, inspecciona las infraestructuras y ejecuta planes de emergencia para responder a las incidencias.

El objetivo de estas iniciativas es minimizar el riesgo de incidencias y reducir al máximo el tiempo de reposición del suministro cuando estas se producen.
Los efectos del cambio climático afectan cada vez más a las redes de distribución eléctrica. Los temporales Kristin, Leonard y Marta, que han golpeado especialmente a Andalucía, y las fuertes rachas de viento registradas esta semana en varias comunidades autónomas, como Cataluña, dos de las regiones donde opera la distribuidora de Endesa, son el último ejemplo.
En estos casos, los técnicos de la eléctrica han tenido que sortear rachas de viento superiores a 130 kilómetros por hora (km/h) en algunos momentos e inundaciones provocadas por las fuertes lluvias que han complicado sustancialmente el trabajo de reposición del servicio eléctrico.