La energética holandesa Frank Energy irrumpe en España con el objetivo de facturar 12 millones al año
La compañía prevé captar 100.000 clientes en tres años y lanza negocio de gestión de baterías
Jordi Jené, Country Manager de Frank Energy en España
Antes de aterrizar en España, Frank Energy ha probado su modelo en uno de los mercados eléctricos más complejos de Europa, Países Bajos. En un territorio donde cerca del 60% de los hogares cuenta con instalaciones fotovoltaicas y la red eléctrica sufre una elevada congestión, la compañía ha apostado por un nicho de mercado con una propuesta de valor que consiste en gestionar de forma inteligente los activos energéticos domésticos.
Ahora quiere replicar esa experiencia en el mercado español, donde ve un enorme potencial de crecimiento gracias al avance del autoconsumo, las baterías y el vehículo eléctrico.
Su objetivo, el de superar los 100.000 clientes en tres años, es ambicioso, pero considera una meta realista. Una cifra que, con una cuota mensual de 9,90 euros por usuario, supondría unos ingresos recurrentes cercanos a los 12 millones de euros anuales.
«La comercialización eléctrica es solo una parte de nuestro negocio, somos una empresa tecnológica que ha desarrollado un software para maximizar el ahorro que los clientes obtienen de los activos energéticos de sus hogares», explica a ECONOMÍA DIGITAL Jordi Jené, Country Manager de Frank Energy en España.
La propuesta de la firma holandesa rompe con el modelo tradicional de las comercializadoras. En lugar de competir ofreciendo un precio fijo del kilovatio hora, apuesta por una tarifa indexada al mercado mayorista y una cuota fija mensual que financia el uso de su plataforma tecnológica.
«No aplicamos ningún margen ni a la energía ni a la potencia. El cliente paga el precio real del mercado y nuestro margen está en una tarifa mensual de 9,90 euros, con la que ofrecemos todos los servicios inteligentes y la aplicación», resume Jené.
La clave del modelo está en desplazar automáticamente el consumo eléctrico hacia las horas más baratas del día. Para ello, la plataforma analiza los precios horarios del mercado eléctrico, las previsiones de generación solar y los patrones de consumo de cada vivienda.
Es así como decide cuándo conviene cargar un coche eléctrico, cuándo activar una bomba de calor o cuándo utilizar una batería doméstica. Y precisamente este último activo centra la apuesta de la compañía en España.
Frank Energy lanza su servicio de gestión de baterías
Frank Energy acaba de lanzar un servicio específico para gestionar baterías domésticas con el que pretende sacarles un rendimiento mucho mayor del habitual.
Hasta ahora, explica Jené, la mayoría de las baterías se limitan a almacenar los excedentes de una instalación fotovoltaica para consumirlos durante la noche.
«Nosotros cargamos la batería cuando el precio de la electricidad en el mercado es prácticamente cero, algo que ocurre cada vez con más frecuencia por la elevada producción solar, y la descargamos cuando la energía vuelve a ser cara. La batería está trabajando las 24 horas del día para generar ahorro», explica el responsable de la energética en España.
Según sus cálculos, una batería doméstica de 20 kWh puede llegar a generar hasta 2.000 euros anuales de ahorro en una vivienda unifamiliar con un elevado consumo eléctrico.
Incluso considera que el futuro pasa por instalar baterías en viviendas sin paneles solares, aprovechando únicamente las diferencias de precio del mercado eléctrico.
«En España siempre se ha pensado que una batería sin placas solares no tenía sentido. Nosotros creemos que eso va a cambiar. Igual que ocurrió en Holanda, veremos baterías instaladas simplemente para aprovechar las señales de precio del mercado», asegura.
El momento elegido tampoco es casual. El reciente apagón eléctrico ha despertado un interés creciente por este tipo de soluciones, aunque Jené considera que el factor económico terminará imponiéndose al puramente emocional.
«Hay quien compra una batería pensando únicamente en disponer de respaldo si vuelve a producirse un apagón. Nosotros queremos que, además de esa seguridad, la batería esté generando valor todos los días y no permanezca parada esperando una emergencia», afirma.
Competencia del mercado español
España representa un escenario especialmente atractivo para la compañía por varios motivos. Además del elevado recurso solar, Frank Energy detecta una creciente electrificación del hogar y una progresiva incorporación de nuevos activos energéticos, como los vehículos eléctricos o las bombas de calor.
«En Holanda estos sistemas surgieron por necesidad porque la red estaba completamente congestionada. En España empezamos a detectar las mismas tendencias, aunque todavía estamos en una fase mucho más temprana. Queremos llegar antes de que el mercado madure», explica.
El reto no será sencillo, ya que el mercado español cuenta con mucha competencia en el sector y se han llegado a superar hasta las 900 comercializadoras registradas por la CNMC, aunque en los últimos meses el Gobierno ha depurado más de la mitad al considerar que se trataba de comercializadoras fantasma.
En cualquier caso, la cifra todavía choca con las apenas 60 empresas que se dedican a la venta de energía en Países Bajos. Sin embargo, Jené considera que esa competencia juega también a su favor.
«La mayoría sigue vendiendo una tarifa fija porque es mucho más fácil de explicar. Nosotros necesitamos hacer más pedagogía, pero cuando mostramos los números y el ahorro potencial, creemos que nuestra propuesta es claramente diferencial», sostiene.
Acuerdos con distribuidores y alianzas en Andalucía, Valencia y Baleares
La compañía ya ha firmado acuerdos con distribuidores que le permiten acceder a cerca de un millar de instaladores repartidos por toda España, además de alianzas específicas en Andalucía, Comunidad Valenciana y otros mercados donde el autoconsumo tiene una mayor penetración.
El objetivo es que sean esos propios instaladores quienes recomienden Frank Energy cuando un cliente incorpore una batería, un cargador para vehículo eléctrico o una instalación solar. «Nosotros no vendemos el hardware; somos la capa de software que hace que toda esa inversión sea mucho más rentable», resume.
Las primeras zonas de expansión serán Madrid, Barcelona y, especialmente, el arco mediterráneo, donde la elevada irradiación solar y la implantación del autoconsumo favorecen este tipo de soluciones. La compañía también prevé comenzar a operar en Baleares en las próximas semanas.