La factura del apagón: Red Eléctrica gastó 1.145 millones más en 2025 para estabilizar el sistema
El operador del sistema disparó el coste de los servicios de ajuste hasta 3.812 millones para evitar más apagones
La presidenta no ejecutiva de Redeia, Beatriz Corredor; el CEO de Redeia, Roberto García Merino, y la directora general de Operación de Red Eléctrica, Concha Sánchez, ofrecen una rueda de prensa en la sede de Red Eléctrica en Tres Cantos
Red Eléctrica disparó el coste de los servicios de ajuste en 2025. El operador del sistema desembolsó 3.812 millones de euros para asegurar la estabilidad de la red, en torno a 1.145 millones más, en un ejercicio marcado por el apagón eléctrico que dejó sin luz a la península ibérica y parte de Francia.
Tras el incidente y la reposición del suministro, Red Eléctrica ha estado operando en «modo reforzado» para asegurar que no vuelva a producirse otro blackout, lo que ha incrementado los costes del sistema a través de los servicios de ajuste.
La compañía que preside Beatriz Corredor disparó el coste destinado a estos mecanismos con los que debe garantizar que la producción de electricidad se iguale exactamente al consumo en tiempo real para asegurar así la estabilidad, frecuencia y tensión de la red.
Si bien el mercado se planifica el día anterior, siempre hay desviaciones que se corrigen al momento con los servicios de ajuste. Red Eléctrica ha estado recurriendo más a esta herramienta, aplicando un modo de operación más seguro, pero también encareciendo la factura.
Este coste es sufragado directamente por todos los consumidores a través de la factura mensual de luz, siendo aquellos que más energía consumen los que también pagan más.
Así pues, según consta en el anexo de su Informe del Sistema Eléctrico de 2025 relativo a los servicios de ajuste, estos aumentaron un 38,8%, hasta una media de 15,78 euros por megavatio hora (MWh).
Multiplicado por la energía final consumida a nivel peninsular, que supuso 241.588 GWh (+3,2%), el coste total asciende a 3.812 millones de euros, frente a los 2.668 millones de 2024, cuando el coste medio de los servicios de ajuste se sitúo en 11,43 euros MWh y la energía final en 233.382 GWh.
Del coste medio anual, casi el 90% de estos servicios fue destinado a las denominadas restricciones técnicas que Red Eléctrica aplica en su día a día para solventar los problemas de la red y garantizar el suministro eléctrico.
Este mecanismo que usa el operador y gestor de la red de transporte consiste en modificar la programación del mix eléctrico, entre otras cosas, añadiendo potencia síncrona, es decir, ciclos combinados de gas, centrales nucleares e hidráulicas.
Un sistema que funciona mediante compensaciones económicas a las propietarias de las instalaciones, que esencialmente son ciclos combinados y que se conectan a la red para inyectar energía con la que poder controlar la tensión del sistema.
Red Eléctrica disparó las restricciones técnicas en 1.300 millones
A raíz del apagón, Red Eléctrica elevó considerablemente las restricciones técnicas y, por tanto, sus costes, para hacer frente a las sobretensiones que amenazaban la estabilidad de la red.
De este modo, su propio informe indica que las restricciones del Programa diario base de funcionamiento (PDBF) tuvieron un coste medio de 9,89 euros por MWh, un 90,2% más que en 2024, llegando a alcanzar su pico máximo en mayo con 21,62 euros.
El informe es definitorio en cuanto a la evolución a raíz del apagón, puesto que hasta marzo, el coste medio de las restricciones no llegaba a 7 euros MWh.
A este gasto hay que sumar el de las restricciones técnicas que la compañía aplicó en tiempo real, que supusieron 3,99 euros por MWh. En total, 13,88 euros de los 15,78 euros del coste medio de los servicios de ajuste en 2025 se destinaron a este mecanismo para estabilizar la red.
La cifra soportada en este caso se eleva por encima de los 3.353 millones de euros, superando en 1.300 millones el coste que se pagó en restricciones en 2024.
Tras la presentación de resultados anuales a finales de febrero, Beatriz Corredor aseguró que no se trata de «ningún sobrecoste» al ser preguntada por esta circunstancia y por el tiempo que va a seguir operando el sistema en modo reforzado.
La presidenta del grupo explicó que es «una herramienta del sistema para cumplir con la obligación que tiene el operador» y que se trata de un servicio que está regulado en la ley y que «al operador no le supone ningún tipo de ingreso».
De hecho, la última cifra que ha actualizado Red Eléctrica cuantifica el coste de la operación reforzada en 516 millones de euros desde el apagón hasta que finalizó 2025.
A la espera del control de tensión con renovables
Cabe recordar que una de las principales medidas para controlar las sobretensiones del sistema para dejar de operar en modo reforzado, el procedimiento de operación (P.O.) 7.4., aún no está operativo.
Este procedimiento permitirá a a numerosas instalaciones renovables que se habiliten controlar la tensión del sistema de igual modo que hacen las centrales convencionales.
Se espera que las plantas que ya han pasado las pruebas de Red Eléctrica comiencen a prestar este servicio este mismo mes, aunque no se espera que esté plenamente en funcionamiento hasta finales de año.
Más allá de las consecuencias del apagón, el próximo 20 de marzo el organismo europeo Entso-E publicará el informe final sobre las causas y los responsables del incidente.
Una fecha clave marcada en el calendario que, junto a las sanciones que se esperan de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), abrirán la veda a la guerra judicial por las reclamaciones económicas del apagón.