Glovo reduce el impacto del ERE: 436 repartidores afectados frente a los 736 previstos
La empresa y los sindicatos alcanzan un acuerdo que reduce en unas 300 personas las salidas inicialmente planteadas
Un repartidor de Glovo en bicicleta
Glovo y los representantes sindicales de la plantilla han alcanzado un acuerdo para reducir a 436 el número de trabajadores afectados por el ERE planteado por la compañía. La cifra supone 300 despidos menos respecto a la propuesta inicial presentada por la empresa meses atrás.
Según CCOO, en declaraciones para El País, el pacto incluye además la posibilidad de evitar parte de las salidas mediante recolocaciones internas. En concreto, 68 de los despidos previstos podrían no llegar a ejecutarse si los empleados aceptan ser reasignados a municipios de mayor población situados a unos 19 kilómetros de su centro de trabajo original.
Mejora de las indemnizaciones
Uno de los principales puntos del acuerdo del ERE ha sido la mejora de las condiciones económicas para los trabajadores afectados. Glovo abonará, de forma general, indemnizaciones equivalentes a 37 días por año trabajado, una cifra superior a los 33 días establecidos en el Estatuto de los Trabajadores para los despidos improcedentes.
Además, en aquellos territorios donde no exista posibilidad de recolocación, la compensación ascenderá hasta los 42 días por año trabajado, según el entendimiento alcanzado entre empresa y sindicatos.
Otro aspecto relevante del pacto es que, para calcular las indemnizaciones, se tendrá en cuenta también el periodo en el que los repartidores trabajaron como autónomos antes de la regularización laboral impulsada por la empresa.
Revisión de despidos y contexto laboral
El acuerdo contempla asimismo una revisión del régimen disciplinario aplicado por Glovo en los últimos meses. Los sindicatos habían cuestionado parte de los despidos ejecutados recientemente por la compañía al considerar que algunos expedientes podían haberse utilizado como mecanismo previo al ajuste laboral.
El entendimiento llega menos de un año después de que Glovo abandonara definitivamente su modelo basado en repartidores autónomos, un cambio que transformó de forma significativa la estructura laboral de la empresa. Actualmente, según Europa Press, la plataforma cuenta con alrededor de 11.000 empleados en España.
Un ERE que afectaba a múltiples provincias
La propuesta inicial del ERE presentada por Glovo contemplaba la salida de 766 repartidores y afectaba a servicios en numerosas provincias españolas, entre ellas Barcelona, Tarragona, Girona, Valencia, Alicante, Ciudad Real, Guadalajara, Cáceres, Badajoz, Sevilla, Málaga, Cádiz, Las Palmas y Guipúzcoa, además de Ceuta y Melilla.
Cuando anunció el expediente en marzo, la empresa defendió la medida alegando motivos operativos y económicos. “Glovo se ve obligado a reducir su servicio en más de 60 localidades en diferentes provincias de España para evitar su cierre”, explicó entonces un portavoz de la compañía.
Pese al ajuste, la empresa aseguró que mantendrá su actividad habitual en más de 800 ciudades del país donde actualmente opera la aplicación de reparto.