Ikea y Amazon, en el punto de mira por sus índices de contaminación en el trasporte marítimo

Un informe sitúa a la sueca Ikea y al gigante Amazon entre las 15 empresas que más gases invernadero emiten por el envío de carga marítima

Un establecimiento de Ikea.

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Los grandes minoristas como Amazon o Ikea llevan años centrando sus esfuerzos en ser sostenibles pero lo cierto es que su actividad laboral –centrada en mover grandes cargas de material por todo el mundo– está aún lejos de serlo. 

De hecho, los expertos llevan años alertando de la huella medioambiental que tiene el transporte marítimo. Tal es así que es la culpable del 3% de los gases invernaderos del mundo y los responsables, en cierta medida de ello, se habían librado del escrutinio. 

Ahora, un informe que analiza las emisiones de gases de efecto invernadero causadas por el envío de carga en todo el mundo, pone nombre y cifras a las compañías que están detrás del impacto y sitúa a 15 empresas en el disparadero. De hecho, en 2019 estas compañías generaron la misma cantidad que 1,5 millones de hogares estadounidenses en un año, según recoge The Verge.

Walmart, la multinacional que opera grandes almacenes, encabeza la lista generando más emisiones de gases de efecto invernadero que las que produciría una central eléctrica de carbón en un año. A ella le siguen la empresa de decoración Ashley Furniture, la de alimentación Target, Dole y Home Depot, especializada en mejoras para el hogar.

Amazon
Amazon

Los puestos séptimo y octavo los ocupa la sueca Ikea y el gigante Amazon. Las tecnológicas Samsung y LG se sitúan en el noveno y undécimo lugar, respectivamente. 

Asimismo, el informe añade que esta lista de empresas generaron tanta contaminación del aire en 2019, incluidos hollín, óxido de azufre y óxido nitroso, como decenas de millones de automóviles y camiones.

La compleja tarea de saber quién tiene que rendir cuentas

No obstante, la investigación no aborda las emisiones de los viajes de regreso de los barcos después de descargar su carga y tampoco geolocaliza las emisiones para ver dónde terminan estas. 

Este último punto sería clave para las comunidades que se ven afectadas por la contaminación que llega hasta sus costas. De hecho, se estima que 60.000 personas mueren prematuramente cada año después de estar expuestas a la contaminación del aire por el transporte marítimo.

Por otro lado, el estudio se limita a las importaciones estadounidenses, el mercado más grande del mundo en este ámbito. Además, las cadenas de suministro involucran a varias empresas, lo que a su vez abarca a varios países. Esto anterior hace que resulte complejo asignar las emisiones a una sola nación, y por tanto saber quién tiene que rendir cuentas. 

Noticia original: Business Insider

Autora: Marta Godoy

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