Indra obtiene la máxima distinción internacional en edificios sostenibles

La certificación LEED Platino avala la eficiencia energética, el ahorro de recursos y la mejora del entorno laboral en su sede de Alcobendas

Sede de Indra

La compañía tecnológica española Indra ha alcanzado el nivel LEED Platino para su sede central en Alcobendas (Madrid), consolidando así su posición como referente en eficiencia energética y gestión ambiental dentro del sector tecnológico. Se trata de la calificación más alta otorgada por el sistema internacional de evaluación de edificios sostenibles promovido por el U.S. Green Building Council.

La certificación, concedida bajo el estándar LEED v4 para operación y mantenimiento de edificios existentes, reconoce no solo el diseño del inmueble, sino también la forma en que se gestiona y opera de manera continuada. Este enfoque integral exige resultados medibles en eficiencia energética, ahorro de recursos y mejora del entorno laboral, lo que convierte el logro en un hito especialmente relevante.

Con este reconocimiento, Indra se sitúa en la élite de las compañías que han conseguido adaptar sus instalaciones a los más altos parámetros internacionales de sostenibilidad, en un contexto en el que los criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) son cada vez más determinantes para clientes, inversores y reguladores.

Un modelo de gestión ambiental basado en datos y eficiencia

La obtención del nivel Platino responde a una estrategia sostenida de optimización de recursos y mejora continua, aplicada durante años en la sede de Alcobendas. Entre los factores determinantes destacan la elevada eficiencia energética anual del edificio y la implantación de sistemas avanzados de monitorización del consumo.

El inmueble ha incorporado tecnologías de climatización e iluminación de última generación, orientadas a reducir la demanda energética sin comprometer el confort de los empleados. Además, se han aplicado criterios rigurosos de mantenimiento preventivo y gestión inteligente de instalaciones, que permiten ajustar en tiempo real el uso de recursos.

Otro elemento clave ha sido la reducción significativa del consumo de agua, mediante sistemas de reutilización y dispositivos de bajo caudal. La combinación de innovación tecnológica y disciplina operativa ha permitido disminuir la huella ambiental del edificio, alineándolo con los estándares internacionales más exigentes.

Bienestar interior y movilidad sostenible

Más allá del rendimiento energético, la certificación también valora la calidad ambiental interior, un aspecto cada vez más relevante en los espacios corporativos. La sede incorpora medidas orientadas a mejorar la calidad del aire, la iluminación natural y el confort térmico, favoreciendo un entorno laboral saludable.

El diseño de los espacios y la gestión de materiales han sido revisados para minimizar emisiones contaminantes y optimizar la experiencia de las más de 7.500 personas que desarrollan su actividad profesional en el complejo. Esta dimensión humana ha sido uno de los ejes fundamentales en el proceso de evaluación.

Asimismo, la compañía ha promovido iniciativas de movilidad sostenible, facilitando el acceso mediante transporte público y fomentando alternativas menos contaminantes. Estas actuaciones refuerzan una visión integral de la sostenibilidad que trasciende el propio edificio, extendiéndose al impacto en su entorno urbano.

Indra
Archivo – Fachada de la sede de Indra, a 25 de noviembre de 2025, en Alcobendas, Madrid (España)

Impacto directo en costes y estrategia ESG

El reconocimiento internacional no solo tiene implicaciones reputacionales, sino también económicas, ya que la mejora en eficiencia energética y en gestión de recursos se traduce en una reducción estructural de costes operativos. El ahorro energético y la optimización de consumos permiten reforzar la competitividad del grupo.

Este hito se integra en una estrategia corporativa más amplia orientada a consolidar un portafolio inmobiliario sostenible. Además de la sede principal, la compañía ha impulsado certificaciones de alto nivel en otros centros, lo que demuestra una política coherente y transversal en materia ambiental.

La certificación LEED Platino aporta, además, un elemento tangible de credibilidad ante inversores y clientes. En un entorno donde los compromisos ambientales deben respaldarse con resultados verificables, la validación externa refuerza la confianza en la estrategia ESG de la empresa.

Un referente en el sector tecnológico

El logro posiciona a Indra como ejemplo dentro de la industria tecnológica, un sector que, pese a su carácter innovador, afronta importantes retos en materia de consumo energético y sostenibilidad de infraestructuras. La adaptación de edificios existentes a estándares tan exigentes demuestra que la transformación es posible incluso en complejos operativos de gran tamaño.

La versión LEED v4 aplicada a operación y mantenimiento es especialmente rigurosa, ya que exige un desempeño continuado y medible en el tiempo. No se trata únicamente de una certificación inicial, sino de un compromiso permanente con la mejora ambiental.

En este sentido, la compañía refuerza su liderazgo no solo en el ámbito tecnológico, sino también en la adopción de estándares internacionales que promueven un modelo de crecimiento responsable. El edificio de Alcobendas se convierte así en un caso práctico de sostenibilidad aplicada, más allá de declaraciones o planes estratégicos.

Transformación del modelo de edificación corporativa

El reconocimiento marca un paso adelante en la evolución del modelo de oficinas corporativas en España, donde la sostenibilidad se ha convertido en un factor clave de diferenciación. La experiencia de Indra demuestra que la gestión eficiente de infraestructuras puede integrarse plenamente en la estrategia empresarial.

La revisión exhaustiva de procesos internos, la incorporación de mejores prácticas internacionales y la inversión en tecnología han sido determinantes para alcanzar la máxima puntuación. Este enfoque ha requerido coordinación entre equipos técnicos, responsables de sostenibilidad y dirección corporativa.

Con la obtención del nivel LEED Platino, la compañía envía un mensaje claro al mercado: la sostenibilidad es un elemento estructural de su modelo de negocio. La sede de Alcobendas no solo es un espacio de trabajo, sino también una declaración de principios sobre cómo debe evolucionar la infraestructura empresarial en el siglo XXI, combinando eficiencia, innovación y respeto medioambiental.

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Alba Carbajal

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