España alcanza los 18.400 millones de inversión inmobiliaria en 2025, un 34% más que el año anterior
El repunte de la inversión inmobiliaria se apoya en el liderazgo del living y los hoteles, el avance de los activos alternativos y el regreso de las grandes operaciones corporativas, con una mayor diversificación geográfica del capital
España alcanzará los 17.500 millones de inversión en 2025.
La inversión inmobiliaria en España cerró 2025 con un volumen superior a los 18.400 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 34% respecto al ejercicio anterior y el mejor registro desde 2018, según datos de CBRE.
El fuerte repunte confirma la recuperación del apetito inversor tras dos años marcados por la incertidumbre macroeconómica y el endurecimiento de las condiciones financieras, y sitúa al mercado español entre los más dinámicos de Europa.
El impulso del ejercicio se apoyó en un último trimestre especialmente activo, con más de 5.200 millones de euros transaccionados, el tercer mejor cuarto trimestre de la serie histórica.
Las grandes operaciones corporativas y el renovado interés por el sector hotelero fueron determinantes para superar las previsiones iniciales de crecimiento, que apuntaban a un avance cercano al 20%.

Por segmentos, el mercado mantuvo una elevada concentración en tres grandes ejes. El sector Living volvió a liderar la inversión, con 5.415 millones de euros, el 29% del total, impulsado principalmente por residencias de estudiantes y activos multifamily vinculados al alquiler residencial.
En este segmento entra la compra de Aedas Homes por parte de Neinor para constituir la principal promotora española. Con una aceptación del 79% en la primera OPA, ahora la compañía dirigida por Borja García-Egotxeaga busca hacerse con el 100% tras lanzar una oferta obligatoria a 24 euros por acción.
Le siguió el segmento hotelero, que captó 4.228 millones (23% del total), consolidando su atractivo tanto en destinos urbanos como vacacionales.
El hotelero también ha vivido en sus carnes la histórica operación récord de la compra de Mare Nostrum Resort en Tenerife, cerrada por 430 millones de euros, por la cadena Spring Hotels.
El retail, por su parte, alcanzó los 2.843 millones de euros y representó el 15% de la inversión, con protagonismo de centros comerciales prime y un mayor interés del capital internacional.
La compra de Bonaire, el centro comercial más grande de la Comunidad Valenciana, por parte de Castellana Properties por 305 millones, que subraya el interés por los activos comerciales y la expansión de grandes portfolios en España.
Uno de los rasgos más destacados del ejercicio fue la consolidación de los sectores alternativos y sanitarios. Entre ambos concentraron cerca del 14% de la inversión total, con crecimientos muy superiores a los del mercado en su conjunto.
Las residencias de mayores, los activos educativos y las infraestructuras urbanas ganaron peso en las carteras de los inversores, reflejando una estrategia cada vez más orientada a tipologías defensivas y con flujos de ingresos estables.

Para Miriam Goicoechea, head de Research en Iberia de CBRE: «2025 superó las previsiones gracias al impulso de operaciones corporativas de gran volumen y al liderazgo de los segmentos Living y Hotelero, acompañado por una creciente diversificación hacia sectores alternativos y healthcare, que han reforzado su presencia en las estrategias de inversión».
Desde el punto de vista geográfico, Madrid y Barcelona mantuvieron su posición como principales polos de atracción de capital, concentrando conjuntamente el 58% del volumen invertido.
No obstante, el peso de las ubicaciones secundarias se mantuvo en niveles elevados, con un 42% del total, muy por encima de los registros previos a la pandemia.
Comunidades como la Valenciana y Andalucía superaron los 1.600 millones de euros cada una, mientras que Canarias se consolidó como uno de los principales destinos en inversión hotelera.
«Se aprecia, además, una mayor apertura hacia ubicaciones secundarias, que consolidan su papel en el mapa inversor, y un protagonismo creciente del capital institucional. Todo ello configura un escenario en el que la búsqueda de producto y la adaptación a nuevas tipologías seguirán marcando la agenda en 2026″, afirma Goicoechea.
La inversión inmobiliaria se sustenta en el capital nacional
El perfil del inversor también evolucionó a lo largo del año. El capital institucional ganó protagonismo y se situó como el principal actor del mercado, apoyado en grandes operaciones corporativas, mientras que los inversores privados y las socimis mantuvieron una presencia relevante, aunque con menor intensidad en la segunda mitad del ejercicio.
Por origen, el capital nacional lideró con cerca del 50% de la inversión total, seguido de Estados Unidos y Reino Unido, que reforzaron su posición en activos de gran volumen.

En términos de precios, las rentabilidades prime se mantuvieron estables en la mayoría de los segmentos durante el cierre del año, con ligeros ajustes a la baja en oficinas y logística, lo que apunta a una normalización progresiva del mercado tras las correcciones de ejercicios anteriores.
De cara a 2026, el mercado inmobiliario español afronta el nuevo año con un escenario más equilibrado.
La búsqueda de producto, la diversificación sectorial y el creciente interés por ubicaciones secundarias se perfilan como las principales palancas de crecimiento, en un contexto en el que la estabilidad macroeconómica y la evolución de los tipos de interés seguirán marcando el pulso de la inversión.