El Corte Inglés transforma sus tiendas: llega el alquiler de espacios a dentistas y peluquerías

El Corte Inglés ha apostado por una nueva división de negocio basada en el alquiler de espacios comerciales en busca de incrementar el tráfico en tienda

Centro de El Corte Inglés.

Centro de El Corte Inglés.

Si El Corte Inglés lleva más de ocho décadas siendo uno de los negocios más prósperos del mercado español se debe, en gran parte, a la innovación constante que ha buscado desde su nacimiento. Algo que sigue ocurriendo a día de hoy, pues El Corte Inglés ha puesto en marcha una nueva división de negocio centrada en el alquiler de espacios comerciales para servicios como óptica, lavado y mantenimiento de vehículos, peluquería y clínicas dentales.

Una iniciativa de la que ha informado el medio El Economista, y que encuentra como principal motivo la diversificación de la actividad de la enseña. De hecho, tal y como detalla el grupo en el folleto de una nueva emisión de pagarés por 1.200 millones de euros, ya aporta el 4% del ebitda y el 6% del resultado neto, consolidándose como una línea relevante dentro de la cuenta de resultados.

Una iniciativa que trae consigo un gran impacto en los resultados del grupo

Sin embargo, son muchos los aspectos a destacar en lo que respecta a esta operación, y, por ello, El Corte Inglés ha tratado de resolver todas las dudas. En primer lugar, la compañía recalca que estas actividades se articulan a través de contratos de arrendamiento inmobiliario con operadores externos, una fórmula que permite complementar la oferta tradicional de los grandes almacenes.

Por otro lado, según recoge el documento, estos servicios incrementan el tráfico en tienda, amplían la propuesta de valor para los clientes y optimizan el uso de la cartera inmobiliaria del grupo, por lo que ya está cosechando los resultados que se buscaban con esta iniciativa desde un primer momento.

Unos resultados que, como es lógico, traen consigo efectos colaterales inmediatos a nivel económico, puesto que esta nueva división se integra en un ejercicio en el que El Corte Inglés cerró con un beneficio neto de 512 millones de euros, lo que supone un incremento del 6,7% respecto al año anterior.

La empresa, por su parte, alcanzó unos ingresos totales de 16.675 millones de euros, mientras que el ebitda creció un 11,9% hasta situarse en 1.209 millones de euros, reflejando una mejora sostenida de la rentabilidad y una reducción progresiva de la deuda, cumpliendo con los plazos establecidos por la iniciativa.

En este sentido, la aportación de los arrendamientos, con un 6% del resultado neto, evidencia que esta línea de negocio comienza a tener un peso significativo dentro del esquema financiero del grupo, en un momento en el que la compañía desarrolla un nuevo plan estratégico con una inversión prevista de 3.000 millones de euros hasta 2030.

Una nueva emisión de pagarés y la mejora del perfil crediticio, entre las claves del proyecto

Sin embargo, estos no son todos los puntos a tener en cuenta, pues, en paralelo al impulso de esta división, El Corte Inglés ha decidido reactivar la emisión de pagarés como vía de financiación a corto plazo, con un nuevo programa por importe de 1.200 millones de euros. De hecho, el anterior programa, de la misma cuantía, finalizó en diciembre sin haber sido renovado.

En consecuencia, a día de hoy la deuda financiera neta del grupo asciende a 1.738 millones de euros, tras haberse reducido en 263 millones en el último año. Este descenso, como era de esperar, ha permitido situar el ratio de deuda financiera neta sobre ebitda ajustado en 1,5 veces, por debajo de ese umbral.

Ahora bien, como otro de los puntos clave dentro de esta estructura, la estrategia financiera del grupo se apoya también en la refinanciación llevada a cabo el 18 de marzo de 2022, cuando El Corte Inglés renegoció un crédito sindicado suscrito inicialmente en 2020 por un máximo de 2.600 millones de euros, de la mano de una financiación estructurada en tres tramos.

Una negociación en la que existen unas cifras ineludibles para la empresa, pues este contrato de financiación sindicada establece el cumplimiento de determinados ratios financieros calculados sobre la base de los estados financieros consolidados. Sin embargo, esta obligación queda sin efecto si la empresa obtiene la calificación de grado de inversión.

Este hecho se hizo realidad el pasado 2024, cuando El Corte Inglés logró por primera vez en su historia la calificación Investment Grade por parte de Standard & Poor’s y Fitch Ratings, lo que le exime de esa exigencia. No obstante, a 28 de febrero de 2025, el grupo cumplía con dichos ratios, manteniendo el indicador de deuda financiera neta sobre ebitda ajustado en 1,5 veces.

Lo que es una realidad inexorable es que, con esta nueva división de arrendamientos, que ya representa una parte relevante del beneficio, El Corte Inglés avanza en la diversificación de ingresos y en la optimización de sus activos inmobiliarios, reforzando su estructura financiera dentro de su plan estratégico a largo plazo, con un movimiento tan inesperado como exitoso.

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Diego Sánchez Aguado

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