La tercera ola no da respiro a El Corte Inglés: el 30% de sus ventas son en las rebajas de invierno

Tras un otoño plagado de restricciones en media España, los cierres ya vuelven a producirse en comunidades como Cataluña, Baleares o Aragón

Una imagen de El Corte Inglés de plaza Cataluña, en Barcelona. EFE/ Marta Pérez

Una imagen de El Corte Inglés de plaza Cataluña, en Barcelona. EFE/ Marta Pérez

El Corte Inglés recuperó su vitalidad en verano. Tras el inevitable cierre del primer estado de alarma, las ventas habían escalado hasta el 80% de lo habitual. El optimismo reinaba en las oficinas de la calle Hermosilla hasta que llegó el otoño y una segunda oleada de restricciones. Las Navidades fueron un paréntesis antes de la inminente tercera ola del virus, coincidente con las rebajas, donde la empresa se juega casi uno de cada tres euros de su facturación rodeada de nuevas limitaciones.

En los grandes almacenes hace meses que se da por sentado que el ejercicio 2020/2021 se cerrará con pérdidas. La agencia de calificación Moody’s cifró la caída de los ingresos en 4.400 millones, aunque en los grandes almacenes aspiraban a recortar el número después de ver como la cifra de negocios había caído al 29% a finales de agosto –en mayo el desplome alcanzaba el 50%–.

Con unas ventas de 4.487 millones, el segundo semestre se antojaba como clave para la recuperación. La segunda oleada ya truncó las expectativas más optimistas, con regiones como Cataluña, Asturias y Castilla y León restringiendo la apertura de los centros. La firma que preside Marta Álvarez se perdió la primera gran fecha del frío: el Black Friday. Solo pudo exprimirlo a través del negocio online.

Los diferentes Gobiernos se pusieron como misión salvar la Navidad. Las limitaciones no crecieron y la temporada fue “menos mala de lo esperado”, explican fuentes del sector de la distribución. Una vez superadas las fiestas, las autonomías volvieron a estrechar el cerco al comercio ante el miedo de una tercera oleada.

Las restricciones se producen en una época del año especialmente importante para El Corte Inglés: las rebajas de invierno. Desde el 1 de enero hasta el 28 de febrero, la compañía registra tradicionalmente alrededor del 30% de sus ventas. Tras un comienzo de ejercicio en el que las tiendas estuvieron prácticamente cerradas, el porcentaje de la actual campaña hubiera sido todavía mayor.

El Corte Inglés no podrá ni siquiera abrir sus centros comerciales en Cataluña durante las rebajas

En Cataluña, donde El Corte Inglés tiene dos de sus cinco centros más rentables, ni siquiera pueden abrir sus puertas más allá de la planta de supermercados y productos esenciales. En Baleares y Aragón, las restricciones impiden que se pueda subir la persiana en fin de semana.

A la espera de que otras comunidades autónomas sigan los pasos de los territorios más precavidos, en la empresa asumen que las rebajas deberán seguir el mismo patrón de negocio de los meses anteriores: caída de los canales tradicionales y una subida de las ventas online.

El primer semestre de El Corte Inglés

De este modo, la incertidumbre sobre si se completará la recuperación postpandemia intuida en verano queda ahora en entredicho tras la virulencia de los rebrotes. En el primer semestre, el último con datos disponibles, los grandes almacenes registraron un Ebitda negativo de 131 millones de euros frente a las ganancias brutas de 440 millones obtenidas en el mismo periodo del año anterior. Sin embargo, ya consiguieron un Ebitda positivo de 64 millones entre junio y agosto.

Las cifras de la organización llegaron marcadas por el desplome de las ventas, que pasaron de 7.328 millones de euros en los primeros seis meses de 2019 a 4.489 millones en el mismo periodo de 2020; un descenso del 38%.

La pandemia limitó las ventas de los centros comerciales y la aseguradora, aunque en el segundo trimestre del año ya rondaban el 80% de lo habitual. Peor fue el golpe para la agencia de viajes, que prácticamente se quedó sin poder facturar nada y redujo su cifra de negocio en un 90%. Prácticamente toda a plantilla de la división está afectada por un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE).

El negocio retail tuvo unas ventas de 2.843 millones entre julio y septiembre, el 12,9% menos que durante el periodo comparable por la falta de turistas. Fuentes cercanas a la compañía explicaban que los establecimientos de ciudades secundarias y periféricos registran un mejor desempeño que las grandes tiendas de Madrid y Barcelona por culpa de la caída de visitantes y el impacto del teletrabajo.

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