| Entrevista

Luis Dupuy (GEBTA): “Septiembre demuestra que los viajes de negocio han vuelto para quedarse”

El presidente de GEBTA, la organización empresarial de viajes de negocios en España, explica cómo está siendo la recuperación del sector en una entrevista con Economía Digital

Luis Dupuy, presidente de GEBTA.

Tras el éxito de la campaña de verano con los viajes vacacionales ha quedado constatado que el miedo a viajar ha terminado. En España ya no hay confinamientos ni comunidades cerradas, y en Europa ya es posible viajar casi con total libertad. También Estados Unidos ha comunicado que, a partir de noviembre, con algunas garantías, va a abrir fronteras. 

Los viajes de negocios, corporativos o Business Travel, han seguido la misma estela. El peor momento de la pandemia del Covid-19 coincidió con la mayor ralentización de los viajes en general y en consecuencia, de los viajes ejecutivos.  

Pero antes de verano empezó la recuperación del sector y la actividad de los viajes de negocio se situó en junio en el 50% en relación a 2019. Ya en septiembre este tipo de viajes se ha recuperado al 100%, aunque eso sí, solo por España. Tímidamente se observa un ligero repunte del viaje intrauropeo mientras que el intercontinental sigue parado. 

Así lo explica Luis Dupuy, presidente de Guild of European Business Travel Agents (GEBTA), en una entrevista con Economía Digital. La organización reúne a las principales empresas de gestión de viajes de negocios de España, entre ellas Viajes El Corte Inglés, Iberia, Air Europa o las hoteleras AC, NH y Meliá.  

Dubuy también es director general de American Express Global Business Travel para España e Italia, empresa que también forma parte de esta organización. 

Pregunta: ¿Ha ayudado el Gobierno a la recuperación del Business Travel? 

España no es un país tan rico como los vecinos franceses o alemanes que han dado ayudas directas a las empresas turísticas en función de la facturación que tenían antes de pandemia, en su lugar, han optado por los ERTE para proteger el empleo. 

Además, no somos un negocio de calle que con el confinamiento tuviera que cerrar, se podía trabajar, en cierto modo, en remoto. Por ejemplo, cuando se cancelaron todos los vuelos y se cerraron hoteles tuvimos que repatriar a clientes que estaban fuera, gestionar reservas, reembolsos… 

Pero la gran queja, que parece que ya se está solucionando, ha sido el caos y la falta de sincronización en los requerimientos para viajar, distintos en cada país de la Unión Europea y cada comunidad.  

No ha habido una aproximación común y esto ha impedido durante meses los viajes corporativos. El pasaporte covid no ha funcionado hasta ahora, y para viajar fuera de Europa ha tenido que ser la asociación de líneas áreas IATA quien lance un pasaporte parecido al comunitario (IATA Travel Pass) que permite moverse entre los países que lo admiten. 

¿Las reuniones presenciales son más eficaces que las virtuales? 

La actividad comercial exige presencialidad. Se establecen unas relaciones de confianza y relaciones humanas que es imposible que se tengan por teléfono o videollamada. Sigue exigiendo ese cruce de miradas y estrechar la mano para consolidar un trato. Este sería el primer beneficio. 

Pero hay un segundo, que atañe a los viajes internos y de equipos. La gestión del talento, la capacidad de persuasión, de dar feedback o interactuar es muchos más rica si es física. Además, si tienes que tener varias personas en una conversación, la labor de equipo se consigue mejor de esta manera. 

Con la pandemia nos hemos acostumbrado a reunirnos por Zoom o Tems, y algo de las nuevas tecnologías permanecerá, igual que el trabajo flexible, con teletrabajo desde casa. En algunas reuniones, sobre todo internas y bis a bis, no de grupo, se podrán solucionar sin que sea presencial. Asimismo, algunos viajes cortos se van a sustituir, ir y volver a Barcelona en el día tiene menos sentido ahora. Eso se va a evitar.  

¿Se están reactivando los viajes de negocio y los congresos? 

La industria de los viajes de negocio y el turismo juntos, suponían en torno al 12% del PIB y con la pandemia ha caído al 2%. Los meses de confinamiento hubo una parálisis total y hasta abril de este año no se empezó a notar una tímida recuperación de los viajes corporativos, que se ha acelerado durante el verano. 

El año pasado, dentro de GEBTA se constituyó el Comité del Business Travel con el objetivo de divulgar los beneficios de este tipo de viaje e informar sobre cómo se podía viajar, desde el punto de vista de requisitos médicos, administrativos y gubernamentales. Hicimos una labor didáctica, facilitando la información necesaria.  

Pero llegaron la segunda, tercera y cuarta ola, y fue imposible lograr esta recuperación. Tras el fin del estado de alarma, y el ánimo por viajar en vacaciones, las empresas empezaron a reactivar sus viajes y congresos, aunque es cierto que todo a nivel doméstico y levemente europeo. 

Resulta interesante que la actividad se ha recuperado con el mismo vigor que antes de la pandemia. Se están haciendo las mismas reuniones, congresos y viajes de incentivos, pero dentro de España. 

¿Ha entorpecido el cierre de fronteras el negocio internacional de las empresas españolas? 

Las empresas españolas salieron de la crisis de 2009 con mucha vocación exportadora y eso ha hecho que seamos más internacionales. Europa es donde más vendemos, sobre todo en Francia, Alemania y Reino Unido, y en cuanto a inversión en el extranjero, Latinoamérica es nuestro principal mercado y no solo para las empresas del Ibex 35, también para las pequeñas y medianas. 

Nuestra asignatura pendiente es China y al igual que en Latinoamérica, los cambios horarios hacen que una vez más la presencialidad se vuelva imprescindible. Si quieres hacer negocios con el continente americano o asiático, los horarios son limitados y el idioma también, pero en un encuentro presencial todo esto desaparece.   

A la inversa ocurre lo mismo. España es uno de los destinos favoritos para el Business Travel, Barcelona y Madrid se llevan la palma, pero hay ciudades pujantes como Sevilla, Valencia o Bilbao que se han convertido en destinos claves para el turismo de eventos.  

Cuando una empresa americana quiere hacer un evento en Europa, mira a España, donde hay una oferta hotelera, gastronómico y cultural impresionante. Solo necesitaríamos tener unos espacios de congresos mayores que los que tenemos. 

¿Qué están haciendo las empresas por promover la recuperación? 

Desde GEBTA defendemos intereses comunes en la interlocución con otras entidades que intervienen en la industria, por ejemplo, con la administración, para que haya una voz única en cuestiones con el IVA, los ERTE, las ayudas y subvenciones.  

También hay iniciativas a la hora de hablar con los viajeros y las empresas que son clientes. Pero está claro que la solución ha sido y es la vacuna, el coronavirus puede que se quede entre nosotros mucho tiempo o que nunca acabemos con la enfermedad.  

Aquí se están recuperando los congresos y las reuniones a nivel doméstico, lo que ha hecho que se ponga en valor el destino España para españoles. A nivel internacional, ocurrirá igual que con los viajes individuales, se empezará a viajar más por Europa y después entre continentes. 

¿Puede esta crisis transformar de por vida el Business Travel? 

Las crisis anteriores también han afectado a los viajes corporativos, un magnífico ejemplo fue el 11S, desde entonces no podemos meter líquidos en la cabina, o nos hemos acostumbrados a quitarnos los zapatos en los controles de seguridad.  

Luego llegó la crisis financiera y en 2011, la erupción de un volcán de Islandia que obligó a cancelar cientos de vuelos por la dificultad que presentaban las cenizas para la visibilidad, lo que impidió los viajes en el atlántico. Es un negocio de sustos, pero la peor crisis ha sido esta. 

Sin embargo, hay optimismo. La realidad del mes de septiembre nos garantiza que los viajes de empresa están para quedarse, con cambios, pero volverán todos. Los datos que estamos manejando es que durante 2022 estaremos entorno al 70% de la actividad normal y para 2023 entorno al 90%, la recuperación total se espera a finales de 2023.