Naturgy deja su ‘Proyecto Géminis’ en manos de la coyuntura energética y la incertidumbre regulatoria

Los planes de la gasista española dependen en exceso de factores externos, y eso pone sobre el alambre la segregación de la compañía

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El presidente ejecutivo de Naturgy, Francisco Reynés. EFE/Javier Lizón

Desde que Rusia invadió Ucrania el contexto energético y económico ha provocado cambios sustanciales en las políticas públicas y las gestiones empresariales. El mejor ejemplo es la segregación de la compañía que anunció Naturgy a principios de año y que, debido a la coyuntura, ha quedado en un estado de hibernación. La gasista monitoriza la situación, pero descarta por completo ofrecer un marco temporal. 

Las últimas noticias que había sobre ‘Proyecto Géminis’, nombre del plan que ha puesto Naturgy a la segregación de negocios, regulado y comercial, eran de mayo. Tras una reunión del consejo donde parecía que habría algún tipo de novedad, el resultado final del cónclave fue que por el momento todo seguía parado. Es decir, el plan se mantiene firme, y la idea no ha cambiado; pero el contexto internacional marcará todos los pasos

Ahora, tras la presentación de los resultados financieros de los primeros seis meses del año, la compañía presidida por Francisco Reynés ha dado una nueva actualización sobre la situación. La energética aclara que «en relación con el ‘Proyecto Géminis’, el Consejo sigue monitorizando los avances de todos los análisis del proyecto, que hasta ahora confirman su idoneidad y sentido estratégico«.

«Sin embargo -añaden-, la volatilidad actual de los mercados, la evolución de la coyuntura energética europea y las múltiples incertidumbres regulatorias todavía pendientes de conocerse con exactitud aconsejan adecuar el calendario de ejecución a la evolución de los acontecimientos«. El mensaje, pese a su formalismo, guarda una contundencia considerable. De este modo, a la incertidumbre, ahora se añaden las cuestiones regulatorias que, según la compañía, también cambia el terreno de juego de cara a ejecutar la operación. 

Naturgy señala la regulación 

Entre las circunstancias que señala Naturgy en su informe financiero hace especial hincapié a la regulación, con un señalamiento concreto a lo que ha sucedido en España en los últimos meses. En concreto, se menciona la problemática en torno a la ‘excepción ibérica’ y lo que afecta el tope del gas en las previsiones de las compañías. 

Así, Naturgy tilda de «incertidumbre constante» lo que se vive en España. Una situación, además, que todavía no plantea las medidas de ahorro energético que se deben tomar en las próximas semanas. De hecho, el motivo para ejecutar estos planes, los potenciales recortes de gas en Rusia, es algo que puede terminar siendo clave para la entrada en marcha del ‘Proyecto Géminis’. 

Y es que la gasista, debido a su actividad comercial, está muy expuesta a la circulación de gas natural, tal y como se ha podido comprobar en estas cuentas semestrales. De esta forma, lo que sucede de cara al otoño marcará los planes de Naturgy de forma decisiva. 

Una situación especial 

Lo más curioso en este contexto es que, a nivel particular, Naturgy muestra una buena salud financiera. La compañía obtuvo un beneficio neto reportado de 557 millones de euros en los primeros seis meses del año, lo que representa un incremento del 15,1% respecto al mismo periodo del año anterior, a pesar del impacto negativo que una sentencia contraria en Argentina a tenido en sus cuentas. 

En cualquier caso, y a pesar también de la volatilidad actual en el mercado, los resultados de la compañía española avanzaron positivamente en esta primera mitad del año, gracias al buen comportamiento del negocio mayorista de gas a nivel internacional. De esta forma, el beneficio ordinario llegó a crecer un 28%, hasta los 717 millones de euros. 

Por su parte, las ventas netas alcanzaron un volumen de 16.737 millones de euros, un 83% superiores al mismo periodo de hace un año, con un resultado bruto de explotación (Ebitda) de 2.047 millones de euros, un 22% más. En cuanto al negocio de redes de América Latina, sus resultados se vieron impulsados por las actualizaciones al alza de tarifas en los países donde la compañía está presente, así como por la evolución positiva del tipo de cambio. 

En España, la actividad de redes se mantuvo estable si bien el crecimiento de la actividad de redes de distribución eléctrica compensó la caída de actividad de la distribución gasista por una menor demanda de gas, y el impacto negativo de la disminución progresiva en la remuneración de distribución de gas para el marco regulatorio 2021-2026.