Norwegian estudia el cierre del servicio de larga distancia

La compañía quiere centrarse en su país madre y reducir a la máxima expresión su negocio

Norwegian planea cerrar sus operaciones de larga distancia y centrarse en su país madre, reduciendo a la máxima expresión su negocio mientras busca lidiar con la crisis del coronavirus y completar la reestructuración de su deuda.

El plan, según adelanta Reuters, reduciría la flota de Norwegian a unos 50 aviones desde los 140 existentes. Esta decisión está enmarcada en la aprobación de los tribunales de Irlanda, donde la compañía de bajo coste se ha sometido a un proceso de protección de activos (examinership) por su delicada situación económica.

El objetivo de la empresa, de acuerdo a información remitida a la bolsa de Oslo, es reducir su deuda total a cerca de 20.000 millones de coronas noruegas (aproximadamente 1.960 millones de euros al cambio).

En paralelo, la compañía prevé recaudar entre 4.000 y 5.000 millones de coronas en una emisión de derechos, una colocación privada de acciones y un instrumento híbrido (deuda y capital).

Pese al impacto de la pandemia sobre la compañía y la extensión de sus efectos en el tiempo, la compañía espera un resultado de explotación (ebitda) positivo después en 2021 tras la reconstrucción.

Norwegian en España

Sobre cómo afectará esta decisión a España, fuentes sindicales de USO y SEPLA trasladan que se les ha comunicado la retirada de todos los Boeing 787, incluida la parte basada en España.

“El resto de bases en otros países (UK, USA, Italia y Francia, todas de operativa de largo radio) entendemos que abrirán procesos de regulación de empleo y para centrarse en el plan solo del corto radio en Noruega y España”.

Hay que indicar que la empresa en España ya estaba en preconcurso de acreedores. Con esta nueva publicación, los trabajadores entienden que el siguiente paso es iniciar el proceso de reestructuración en España.