Del móvil desaparecido a las visitas a Montserrat: las pistas que han estrechado el cerco sobre Jonathan Andic
La titular del Juzgado de Instrucción número 5 de Martorell pone el foco sobre la mala relación del hijo con el padre y considera que existe un posible móvil económico
Jonathan Andic, el hijo del fundador de Mango, a su salida del Juzgado de Instrucción 5 de Martorell. Foto: Europa Press.
Tras ser detenido por los Mossos d’Esquadra, Jonathan Andic se encuentra en libertad después de pagar una fianza de un millón de euros. Las pistas que ha recopilado la policía autonómica en los últimos meses han llevado a la titular del Juzgado de Instrucción número 5 de Martorell a ver indicios de «una participación activa y premeditada» por parte del detenido en el fallecimiento de su padre, que tuvo lugar cuando ambos paseaban juntos en Collbató.
La juez ha puesto el foco sobre la mala relación del hijo con el padre y considera que existe un posible móvil económico. También constata que hubo un estudio previo del lugar de los hechos y señala que las lesiones que se reflejan en la autopsia descartan prácticamente que la caída fuese producto de un resbalón.
Versiones contradictorias
En el auto, la jueza pone el foco sobre las diversas contradicciones en las declaraciones prestadas por Jonathan Andic tras la muerte de su padre y en sede judicial.
En la primera declaración el primogénito de la familia Andic aseguró que se adelantó unos pocos metros por delante de su padre, este se paró a hacer fotografías y no lo tenía a la vista. Mientras caminaba escuchó un ruido y vio un cuerpo rodando entre los matorrales, escuchando un fuerte golpe y un gemido de dolor.
Sin embargo, en la segunda declaración afirmó que tenían la costumbre de hablar cuando paseaban juntos y que su padre hizo uso del teléfono a principio del recorrido, pero no volvió a ver que lo utilizara. Sin embargo, la magistrada ve poco probable que si iban caminando juntos, «no lo viera caer».
Obsesión por el dinero
El hijo del fundador de Mango también manifestó que hacía unas dos semanas había realizado el mismo recorrido, si bien las pruebas de localización de su vehículo demuestran que fue al lugar de los hechos los días 7, 8 y 10 de diciembre. Además, la versión de varios testigos confirman que en 2015 se produjo un deterioro en la relación entre ambos, después de que Isak apartase a Jonathan de la empresa.
El análisis de los mensajes de Whatsapp también demuestra que el motivo de la mala relación era la «obsesión» del hijo por el dinero, hasta el punto que le pidió una herencia en vida que el padre se vio obligado a aceptar para mantener la relación. Unos meses antes de que tuviera lugar el fallecimiento, se enteró de que su padre quería cambiar el testamento para crear una fundación y ayudar a las personas necesitadas.

En ese momento, se produjo un cambio notable en su comportamiento, ya que pretendió reconciliarse y reconoció que su actitud con el dinero no era la correcta. En un intento de reconciliarse con su hijo, Isak Andic aceptó la excursión que su hijo le propuso para hablar los dos solos.
Una rara pisada
La instructora también se basa en un informe elaborado por la Unidad de Intervención de Montaña de los Mossos, que realizaron una decena de simulacros en los que constataron que, para llegar a conseguir una marca en el suelo similar a la hallada en el punto en el que cayó Andic, es necesario que se haga como mínimo «4 veces en los dos sentidos», realizando movimientos hacia adelante y hacia atrás.
A ojos de los investigadores, para realizar la marca con la suela de unas zapatillas como las que llevaba el fundador de Mango es indispensable realizar la acción de forma deliberada y ejercer presión en el suelo. «Realizando un solo frotamiento hacia adelante simulando un resbalón, no se puede generar una pisada como la localizada el día de los hechos», aseguran.
El informe forense, además, determina que la caída fue como si se «hubiera lanzado por un tobogán, con los pies por delante», y que todas las lesiones del resbalón son en el lado derecho y en forma ascendente, si bien no presentaba lesiones en las palmas de las manos, por lo que se descartó el resbalón con una piedra o una caída hacia adelante.
Desaparición del móvil
El auto concreta que el investigado realizó dos llamadas al Sistema de Emergències Mèdiques (SEM). En la primera, manifestó que su padre se había caído por un barranco, mientras que en la segunda «modificó la versión» y dijo que él iba adelantado, que de repente oyó ruido de piedras y que cuando se giró vio a su padre gritar y caerse.
La declaración difiere de la prestada ante los Mossos d’Esquadra, en la que afirmó que él caminaba delante de su padre y que vio «un cuerpo rodando entre los matorrales» y fue a los pocos segundos cuando escuchó un fuerte golpe y un gemido de dolor por parte de su padre.
La instructora señala que el investigado cambió el móvil que tenía en el momento de los hechos por uno nuevo y que borró el contenido de su antiguo teléfono, coincidiendo con el momento en el que los medios de comunicación anunciaron la reapertura del expediente judicial. De hecho, la secretaria de Andic manifestó que se lo habían robado en Ecuador durante un «viaje relámpago» que hizo del 24 al 26 de marzo de 2025.