Cierra la fábrica de Lagarto en Zaragoza tras 55 años de actividad: incertidumbre para 30 empleados
El traslado de la fábrica de Lagarto en Zaragoza comenzará en el segundo semestre del año
Jabón de Lagarto
La marca de productos de limpieza Lagarto dejará de fabricar su tradicional pastilla de jabón perfumada en Zaragoza tras el cierre de sus instalaciones en el polígono de Malpica. La decisión ha sido adoptada por su empresa matriz, Euroquímica, que pone así fin a más de medio siglo de actividad ininterrumpida en la capital aragonesa.
El cierre, previsto para los próximos meses, deja en el aire el futuro de la plantilla, formada por unos 30 trabajadores.
Según trasladó la dirección a finales de abril, la compañía ha puesto en marcha un proceso de movilidad geográfica amparado por el Estatuto de los Trabajadores. El objetivo es trasladar toda la producción al centro industrial de Illescas (Toledo), donde Euroquímica concentra ya la mayor parte de su actividad productiva y corporativa.
El traslado de la fábrica de Lagarto en Zaragoza comenzará en el segundo semestre del año
El traslado de la producción de Lagarto a Illescas (Toledo) está previsto para arrancar en el segundo semestre del año, una vez se cumpla el plazo legal de tres meses desde la notificación inicial a la plantilla.
Por el momento, según ha explicado Víctor Fortuño, representante de CC.OO. Industrias Aragón, la mesa de negociación aún no se ha constituido ni la empresa ha remitido la documentación necesaria. Los representantes sindicales esperan que el proceso de diálogo pueda iniciarse entre finales de mayo y principios de junio.
Desde el sindicato trasladan su preocupación por el impacto de la medida, que afecta a toda la plantilla, integrada por perfiles jóvenes y trabajadores con décadas de experiencia en la fábrica, y que ahora afrontan un escenario de incertidumbre laboral.
Más de un siglo de historia, pero con muchos altibajos financieros
La historia de Lagarto se remonta a 1914, cuando un industrial de San Sebastián reconvirtió su negocio de velas (declive por la expansión de la electricidad) en una fábrica de jabón.
En 1971, la compañía dio un nuevo impulso con la apertura de la planta de Zaragoza, que desde la década de los ochenta se convirtió en su principal centro de producción. En 1992, la firma pasó a manos de Euroquímica, que desde entonces ha gestionado los centros de Illescas y Malpica de forma conjunta.
La crisis de los últimos años
Pese a décadas de estabilidad, la empresa ha atravesado importantes dificultades en los últimos años. En 2022, Euroquímica se acogió al concurso de acreedores. Un año después, en 2023, logró salir de la situación de insolvencia tras la entrada del fondo de inversión luxemburgués Tertius Capital, que inyectó capital, asumió deuda y tomó el control mayoritario del grupo.
Ya en 2024, las tensiones derivadas del incremento de los costes energéticos y el encarecimiento de las materias primas llevaron a la compañía a aplicar un ERE que afectó al 20% de la plantilla (unos 80 trabajadores entre sus dos centros), un expediente que finalmente se resolvió mediante bajas voluntarias y salidas incentivadas.