El Govern da carpetazo a la investigación de Tsunami Democràtic

"No hay persona física o jurídica que responda al colectivo", argumenta el departamento de Interior para aclarar quién instigó las protestas de Tsunami

El Govern ha argumentado que no dispone de “ningún dato de identidad” sobre Tsunami Democràtic  y que no hay “persona física o jurídica que responda al colectivo” para evitar una investigación sobre quien está tras la misteriosa organización responsable del asalto al aeropuerto de Barcelona, del bloqueo de la frontera entre España y Francia y del fallido intento de boicotear el Barça-Madrid.

La Generalitat ha usado este pretexto para evitar una investigación en una respuesta parlamentaria de la dirección general de Seguridad de Interior a preguntas de Ciudadanos, que ha publicado El Mundo, en la que explica que no inicia “ningún expediente contra el denominado Tsunami Democràtic al no existir ningún dato de identidad de persona física o jurídica”.

El ejecutivo catalán se escuda con que al no haber nadie que se identifique tras las siglas, no se pudo iniciar un expediente administrativo por vulnerar la normativa de ocupación de espacios públicos sin comunicar. A pesar de la omisión del Govern, la Audiencia Nacional tiene una investigación abierta para cazar a los promotores. 

El diputado de Cs, Matías Alonso, explicó al mencionado medio que “Tsunami convoca actos con total impunidad a la limón con los partidos que forman el Govern, algunos ayuntamientos y las entidades separatistas”. El representante naranja añadió que existe “una alteración grave de derechos fundamentales como la movilidad y el orden público, ya que se produce vandalismo como el que vimos durante las protestas tras la sentencia”.

Ineficacia del gobierno

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, tampoco ha trascendido en la investigación a esta plataforma opaca de presión social. El responsable del Ejecutivo de Sánchez aseguró en noviembre que se habían dado “avances” en la identificación de los “autores intelectuales” que forman parte del “mando” que coordina las acciones, pero nada nuevo se sabe. 

El Gobierno apretó el cerco contra la misteriosa organización en plena campaña electoral, cuando aspiraba a mejorar sus resultados en comparación con el 28A y buscaba desmarcarse del independentismo, aunque ahora ERC es una muleta imprescindible para que el Ejecutivo de coalición entre socialistas y morados pueda llevar a cabo su acción de gobierno.

Tsunami Democràtic ha desaparecido de la vida pública desde el sonoro fracaso de intento de boicot al Barça-Madrid. La falta de contundencia en su acción, a pesar de los disturbios que hubo alrededor del campo de fútbol, desacreditaron a un movimiento que se ganó el respeto de muchos independentistas con el asalto al aeropuerto de El Prat.

El silencio de la misteriosa entidad también se palpa en las redes. Con más de 229.000 seguidores, Tsunami Democràtic mantiene su Twitter sin publicar nada desde el 14 de enero, donde la organización anunció que se preparaba para una “nueva fase de protestas”, pero sin que haya trascendido todavía nada. La única actividad posterior fue un retuit en febrero a la cuenta secesionista Alerta Solidària.