Los retos de Marc Armengol en Sabadell: cumplir con los objetivos hasta 2027; IA; y fusión a la vista
Marc Armengol accede este miércoles al puesto de consejero delegado de Sabadell, en sustitución de César González-Bueno.
Marc Armengol, consejero delegado de Sabadell.
El que fuera primer ejecutivo de la filial británica del Sabadell en Reino Unido, TSB, hasta su venta al Santander, Marc Armengol, accede este miércoles oficialmente al cargo de consejero delegado del banco presidido por Josep Oliu, con el apoyo de los accionistas en Junta.
Cumplir con los exigentes objetivos marcados por la entidad hasta 2027, en un contexto geopolítico muy distinto al existente cuando esos objetivos fueron diseñados; gestionar el impacto de la IA en la relación del banco con sus clientes y en la plantilla; y preparar el terreno para una futura fusión con otro banco de tamaño mediano en España, son los principales retos que asume Armengol.
El banco catalán presentó el martes los resultados del primer trimestre del año, que dan cuenta ya del coste que supuso el esfuerzo de batallar contra BBVA y neutralizar su opa hostil.
Oliú reconoció el martes que hubo injerencia política en la opa de BBVA, pero aseguró que no fue determinante en el desenlace
Banco Sabadell ganó entre enero y marzo 347 millones de euros, un 29,1% menos que en el mismo periodo del año anterior. Un nuevo plan de prejubilaciones ha supuesto un impacto de 55 millones brutos, y la venta de TSB, por operaciones de cobertura de la libra, otro de 14 millones.
El grupo con sede en Barcelona presentó en julio de 2025, en la recta final del desenlace de la opa fallida del BBVA, su plan estratégico hasta 2027.
El banco, dirigido entonces por César González-Bueno, que hoy pone punto y final a su etapa en el Sabadell, se comprometió a remunerar a los accionistas con 6.300 millones de euros en esos tres años, más del 40% de su valor en bolsa, y a lograr un beneficio de 1.600 millones en 2027.

Pero esos objetivos se marcaron en plena batalla contra BBVA, en la que Sabadell lo dio todo -venta de su filial británica, incremento de los dividendos, regreso de la sede a Barcelona…-. Y en un contexto geopolítico muy distinto del actual, en el que la tensión bélica en Oriente Próximo amenaza incluso con una recesión económica global.
Cumplir con esos objetivos, o admitir en algún momento dado que las cosas han cambiado y que habría que revisarlos, será la primera tarea relevante que afronte Armengol como consejero delegado de Banco Sabadell.
Armengol, IA, próximas fusiones
Más allá de la resistencia mostrada por Sabadell frente a BBVA, la etapa de César González-Bueno como consejero delegado quedará marcada por la digitalización impulsada por el exejecutivo de ING en el banco catalán.
Pero ahora a Marc Armengol le toca el reto de adaptar el banco a la Inteligencia Artificial. Por un lado, en cuanto a su impacto a la relación de la entidad con sus clientes. Por otro, en cuanto a la incidiencia que tendrá su uso en la plantilla.
«Al final de la opa de BBVA todos hicimos uffff…», comentó Oliu
«Todo va a cambiar con la IA, habrá aplicaciones distintas, cambiará el modelo operativo, pero también la forma de relacionarse con los clientes», comentó Armengol el martes en una cena celebrada en el Círculo Ecuestre de Barcelona, que reunió a medios de información con los principales ejecutivos del banco.
Es previsible que a medida que la IA se implante en los procesos del banco, se agilice la salida de empleados y las prejubilaciones. De acuerdo a fuentes cercanas al Sabadell, el 10% de su plantilla tiene más de 55 años, y se procederá a ofrecer prejubilaciones a partir de los 58 años.
Preparar el terreno para una posible fusión en el futuro será otra de las grandes tareas de Armengol como consejero delegado del Sabadell.

La cúpula del banco catalán, incluido el presidente Josep Oliu y el ya exconsejero delegado González-Bueno, está convencida de que una fusión entre bancos medianos españoles –Sabadell, Abanca, Unicaja– tiene todo el sentido del mundo.
Pero consideran que esa concentración se producirá en un próximo ciclo económico de crisis. Los bancos todavía arrastran un viento de cola positivo en España, explican, y no tienen necesidad de fusiones, pero en una futura crisis no les quedará más remedio que sumar fuerzas.
«Al final de la opa de BBVA todos hicimos uffff…», comentó el martes en la cena el presidente del Sabadell. «Pero que no saliera es una bendición también para Carlos [Carlos Torres, presidente de BBVA], porque ahora la atención tiene que estar puesta en los procesos organizativos, en los retos tecnológicos, y en la geopolítica», dijo.
«La injerencia política no tuvo influencia en el resultado de la opa«, sostuvo Oliu, admitiendo por tanto que la hubo (como es obvio). La clave de la victoria del Sabadell frente a BBVA, afirmó, fue la oposición mostrada por el núcleo duro accionarial del banco catalán, los particulares, minoritarios, que poseen el 40% del capital.
Mantener satisfecho a ese núcleo duro de accionistas del Sabadell será, en resumen, el gran reto de Marc Armengol.