Telefónica disminuye un 12% el consumo energético de sus redes en plena expansión del tráfico de datos
La compañía asegura también que ha recortado un 49% sus emisiones totales en la última década, incluyendo la cadena de valor
El presidente de Telefónica, Marc Murtra
Telefónica ha conseguido reducir un 12% su consumo energético en redes entre 2015 y 2025, aun cuando el tráfico de datos por sus infraestructuras se ha multiplicado por 12. La operadora presenta este avance como una prueba de que puede crecer en actividad digital mientras mejora su eficiencia y acelera su estrategia climática.
El dato más relevante es que la compañía ha logrado desacoplar el aumento del tráfico de datos del consumo eléctrico. Hoy gestiona 29 MWh por petabyte transportado, una cifra un 92% inferior a la de 2015, según la información difundida por la empresa.
Eso significa que sus redes manejan mucho más volumen de información con bastante menos energía por unidad de tráfico. En la práctica, Telefónica reivindica una mejora operativa que le permite responder a la demanda digital sin disparar su huella energética.
Telefónica, redes más eficientes
La reducción del consumo se apoya en la evolución tecnológica de sus infraestructuras. Telefónica destaca el despliegue de fibra, que puede ser hasta un 85% más eficiente que el cobre, y de 5G, que puede consumir hasta un 90% menos que 4G.

A eso suma automatización e inteligencia artificial en la gestión de redes mediante su programa Autonomous Network Journey. La idea es optimizar el funcionamiento de la red en tiempo real y reducir ineficiencias que antes requerían más energía y más intervención manual.
Emisiones e impacto climático
La compañía asegura también que ha recortado un 49% sus emisiones totales en la última década, incluyendo la cadena de valor. En sus emisiones operacionales, las de alcance 1 y 2, la reducción llega al 91% desde 2015, superando el objetivo que se había fijado para 2025.
En alcance 3, el recorte es del 34% desde 2016. Telefónica atribuye estos avances al uso de energía renovable, a la mejora continua de la eficiencia, a la colaboración con proveedores y al impulso de la economía circular.
La sostenibilidad ya forma parte de la competitividad del negocio y la empresa sostiene que invertir en redes más avanzadas le permite mejorar la calidad del servicio, reforzar la resiliencia de sus infraestructuras y contener el impacto de la energía, especialmente en un contexto de temperaturas extremas y costes volátiles.
Maya Ormazabal, directora global de Sostenibilidad, subraya que la digitalización y la sostenibilidad pueden avanzar a la vez. Esa es precisamente la tesis central, la modernización tecnológica no solo sirve para transportar más datos, sino también para hacerlo con menos emisiones y menor gasto energético.