BBVA 'salva' la obra social de Unnim

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ACUERDO FINANCIERO

Xavier Queralt, director territorial del BBVA en Catalunya./EFE

24 de octubre de 2012 (13:32 CET)

Era la voluntad de BBVA cuando adquirió Unnim. Si su presencia en Catalunya se dimensionaba, los clientes de las antiguas caixas de Sabadell, Terrassa y Manlleu, debían tener claro que el segundo banco de España no iba a dejar las obras sociales de las cajas en la cuneta. Pero con un modelo diferente.

El banco presidido por Francisco González se comprometía, en todo caso, con las entidades sociales de Catalunya.

El director territorial de BBVA en Catalunya, Xavier Queralt, ha constatado este miércoles esa intención, con la firma de un acuerdo de colaboración con UnnimCaixa por el que se convierte en el “mecenas principal” de la obra social de las antiguas cajas que se integraron en Unnim. La expresión, diáfana y precisa, es del presidente de UnnimCaixa, Jaume Ribera.

Ayudas, para las entidades que lo merezcan

Queralt ha insistido en “la voluntad indefinida de colaboración”, que se concretará, entre octubre de este año y septiembre de 2013 en 2,2 millones de euros. Pero la cantidad se deberá negociar cada año, y la aportación será diferente, en función del interés que los clientes manifiesten en las actividades que se programen.

Las cosas han cambiado. Según Queralt se ayudará “a la gente que más se lo merezca”.

Con esa aportación, UnnimCaixa podrá mantener en el próximo año el presupuesto de cinco millones de euros, que procede de reservas anteriores de las cajas, porque en el último año la entidad bancaria no obtuvo resultados. Claro que esos cinco millones se quedan cortos, si se recuerda la mejor época de las cajas de ahorro, e, incluso, justo después de la fusión, cuando destinaron hasta 15 millones de euros a obra social.

Buscar más recursos

Los presidentes de los consejos territoriales de Unnim, Jaume Ribera (Terrassa), Salvador Soley (Sabadell) y Joan Contijoch (Manlleu), se comprometen, además, a buscar otros fondos complementarios, que se pueden dinamizar a partir de la propia colaboración con BBVA.

Pero el nuevo mapa financiero, en el conjunto de España, y, especialmente en Catalunya, es complejo. La ley obliga a UnnimCaixa a transformarse en una fundación especial, después de que la actividad financiera, traspasada a UnnimBanc, haya quedado en manos de BBVA, con la adquisición de la entidad, que había sido absorbida previamente por el fondo de rescate Frob.

Es decir, el nombre de las cajas desaparecerá en menos de un año, aunque la huella se mantendrá, con una alusión a los nombres, como “antigua Caixa de...”, como ha precisado Ribera.

Ayudas a las fundaciones herederas

BBVA, en todo caso, mantendrá el acuerdo firmado este miércoles con los herederos de UnnimCaixa, y las aportaciones se seguirán realizando para ayudar a las obras sociales que la fundación realice, subdividida en tres fundaciones, en cada uno de los tres territorios de las antiguas cajas.

UnnimCaixa, sin embargo, recuerda que las actividades de la obra social generan un volumen de negocio de unos 15 millones de euros anuales, y su patrimonio –que, por el momento no sufrirá desinversiones-- oscila entre los 125 millones y los 130 millones de euros.

Destino social y cultural

Pero, ¿a qué se destinan esas partidas de la obra social? La aportación de 2,2 millones de BBVA se dirigirá, en un 50%, a actividades asistenciales; en un 30% a actividades pedagógicas y familiares, y en un 20% a finalidades culturales.

En éste último capítulo figura la iniciativa Territorios Solidarios, con 500.000 euros, con la que se quiere apoyar la financiación de proyectos sociales y culturales de entidades con la implicación de los empleados.

BBVA señala que no hace publicidad de los recursos que destina a obras sociales, pero en los territorios de las cajas que se integraron en Unnim, figurará, “naturalmente” el logo del banco español.

En cuanto al ajuste de la plantilla, de casi 1.200 personas en UnnimBanc, que pedía Bruselas para aprobar la fusión con BBVA, que este miércoles se debe ratificar por parte de trabajadores y el banco, Xavier Queralt ha celebrado el consenso para que el número de despidos forzosos sea el mínimo.

Y ha constatado que, tras la adquisición, el negocio de UnnimBanc ha crecido ligeramente.
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