Díaz asegura que la subida del SMI se aprobará de inmediato y confía en un acuerdo tripartito
La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social ha asegurado que la medida de la subida del SMI está lista para salir adelante
La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Seguridad Social, Yolanda Díaz.
La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, ha asegurado que la subida del salario mínimo interprofesional hasta los 1.221 euros mensuales se aprobará de manera inmediata, abriendo la puerta a un acuerdo tripartito entre Gobierno, sindicatos y organizaciones empresariales.
Unas declaraciones que llegan en un momento clave de la negociación y refuerzan la idea de que el Ejecutivo confía en cerrar un consenso en torno a una de las principales medidas laborales para 2026, siendo esta una de las grandes prioridades establecidas por Díaz en el marco político relativo al salario de los miles de trabajadores que se encuentran al límite del SMI.
El alcance de una subida del SMI que tendrá “carácter inmediato”
Ha sido la propia Yolanda Díaz quien ha sorprendido al mostrarse tan tajante al afirmar que la subida del SMI está lista para salir adelante, subrayando que el instrumento legal necesario ya está preparado. En este sentido, ha recordado que se trata de un Real Decreto cuya firma corresponde directamente a su ministerio, lo que permite acelerar los plazos una vez se alcance el acuerdo social.
De hecho, la propia Díaz ha hecho especial hincapié en la importancia de esta medida: “Es un Real Decreto que firmo yo y, como creo en el diálogo social, llevo meses trabajando con los agentes sociales. Yo creo que hay una oportunidad para alcanzar un acuerdo. Estamos a la espera de lo que digan los agentes sociales. Los sindicatos ya han dicho que le parece bien”.
Estas mismas declaraciones, recogidas por Europa Press, evidencian el optimismo del Ministerio de Trabajo ante una negociación que, según Díaz, se encuentra en su fase decisiva. La titular de Trabajo ha insistido en la importancia del diálogo social como eje central de la política laboral del Gobierno.
Esta propuesta del Ejecutivo contempla elevar el SMI un 3,1% para 2026, con efectos retroactivos desde el 1 de enero de este año. Esta subida situaría el salario mínimo en 1.221 euros mensuales en catorce pagas, una cifra que consolida la senda de incrementos aplicada en los últimos ejercicios. Según ha recordado la ministra, este aumento no responde únicamente a una decisión política, sino que se apoya en análisis y recomendaciones de organismos internacionales.
Del mismo modo, Díaz ha destacado que instituciones como el Fondo Monetario Internacional, la OCDE o la Comisión Europea avalan estas políticas, subrayando que no se trata de entidades “sospechosas de ser revolucionarias”. A su juicio, estos organismos coinciden en que la subida del SMI ha sido un factor determinante para reducir la desigualdad en España y mejorar las condiciones de los trabajadores con menores ingresos.
Una medida cuyo impacto va un paso más allá de lo económico
Para ello, la ministra ha puesto el acento en el contexto económico reciente para defender la medida, recordando que, pese a las múltiples crisis vividas en los últimos años, los incrementos del SMI han contribuido a proteger a los colectivos más vulnerables: “Es la primera vez que el PIB cae en pandemia a 11 puntos, que tenemos un montón de crisis y no salen perdiendo los de siempre. Y creo que esto es un mensaje importante”.
Unas palabras que refuerzan el discurso del Ministerio de Trabajo, que considera el salario mínimo como una herramienta clave de cohesión social y de reparto más equitativo de los costes de las crisis económicas. La subida prevista para 2026 se enmarca, por tanto, en una estrategia más amplia de reducción de la desigualdad.
Ahora, el proceso de diálogo social entra en una fase decisiva, ya que el Ministerio de Trabajo tiene previsto reunirse con CCOO, UGT, CEOE y Cepyme para intentar cerrar el acuerdo sobre el SMI de 2026. Esta reunión se presenta como un paso clave para confirmar si existe realmente esa “oportunidad” de consenso a la que se ha referido Yolanda Díaz.
Sin embargo, más allá del análisis de la cuantía del salario mínimo, sobre la mesa se encuentra la posible indexación del SMI en los contratos públicos, una cuestión en la que el departamento de Díaz asegura estar trabajando de forma coordinada con el Ministerio de Hacienda. No obstante, este punto no es nuevo en las negociaciones y ya ha generado fricciones en el pasado.
Por todo ello, ante este escenario, la subida del SMI a 1.221 euros se perfila como una decisión inminente, pendiente únicamente de los últimos flecos del diálogo social. Las palabras de Yolanda Díaz apuntan a un desenlace cercano, con la expectativa de que el acuerdo tripartito consolide una medida que el Gobierno considera clave para el equilibrio social y económico del país.