Sede de Caixabank en Barcelona. La agencia Moody's informa que los cambios de sede de las empresas afectan negativamente a la economía de la región. Foto: EFE/Archivo

Caixabank pierde 172 millones con el ladrillo aunque los pisos suben

stop

Caixabank mejora sus resultados con la integración de BPI, pero su negocio inmobiliario sigue generando números rojos pese a la subida de los pisos

Xavier Alegret

Sede de Caixabank en Barcelona. La agencia Moody's informa que los cambios de sede de las empresas afectan negativamente a la economía de la región. Foto: EFE/Archivo

Barcelona, 28 de abril de 2017 (11:55 CET)

Caixabank cerró el primer trimestre con un beneficio de 403 millones, el 47,9% más. Se trata de un resultado “excelente”, como ha calificado el consejero delegado del banco, Gonzalo Gortázar, pero con apuntes a pie de página. Parte importante de la mejora viene por la integración del banco portugués BPI. Sin él, el beneficio sería de 353 millones, un 29% más.

Habría sido mucho mejor si el ladrillo no hubiera restado 172 millones a la cuenta de resultados de Caixabank. La recuperación del mercado inmobiliario no está tiñendo de verde las cuentas de los bancos, que son los principales tenedores de pisos, casas y demás inmuebles. Suben las ventas y los precios, pero los bancos, como se vio con BBVA, siguen perdiendo dinero.

El saneamiento de activos inmobiliarios sigue restando beneficios a Caixabank

Caixabank vendió inmuebles por valor de 296 millones de euros en el primer trimestre, un 7% más que en el mismo periodo de 2016. Lo que más subió fueron las plusvalías generadas por las ventas: fueron de 35 millones, un 15% de las ventas, porcentaje que se ha triplicado en el último año.

Gortázar destacó que ya no venden pisos a pérdidas: “Ahora vendemos un inmueble y ganamos dinero. Hace dos años esto no era así”. No obstante, el saneamiento pendiente de su cartera de activos sigue mermando los resultados, llevando el banco a perder 172 millones con el ladrillo.

La mayoría de estas pérdidas hay que imputarlas al saneamiento de la Sareb, de la que los bancos participan. Sin dicho saneamiento, las pérdidas inmobiliarias hubieran sido de 64 millones. Hace un año eran de 144 millones y hace dos años, de 557 millones. Gortázar explicó que esta situación seguirá mejorando pero “tardará un tiempo” en normalizarse.

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad