Una imagen de los trabajadores de la fábrica de radares de Indra

El alza del SMI aumenta la economía sumergida

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La subida del SMI habría aumentado los casos de contratos fraudulentos a tiempo parcial, lo que supone un crecimiento de la economía sumergida en el país

Barcelona, 02 de febrero de 2020 (12:52 CET)

El aumento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) estaría ligado al aumento de la economía sumergida por el aumento de contratos a tiempo parcial fraudulentos. "Se han detectado casos de contrataciones a tiempo completo que pasan a tiempo parcial, lo que sugeriría un auge del empleo no declarado", según apunta el presidente de Asempleo, Andreu Cruañas, a la agencia Efe este domingo.

Si bien esta misma fuente rechaza que el incremento del 22,3% SMI de 2019 haya destruido empleo, desde la patronal de empresas de trabajo temporal y agencia de empleo Asempleo se considera que ha habido un aumento de la economía sumergida ligada a los contratos a tiempo parcial falsos. 

El directivo apunta a la necesidad de que los incrementos del SMI se realicen con el acuerdo de los agentes sociales, tal y como se ha pactado para 2020, situándolo en 950 euros (un incremento del 5,5%). "Las subidas salariales es mejor pactarlas en la negociación colectiva ya que, si no se puede repercutir a los precios. O las soporta el empresario o se pierde competitividad", añade Cruañas. Reclama también la necesidad de que estos incrementos vayan acompañados de "medidas de capacitación del capital humano para poder atender a escenarios de mayor valor añadido y poder competir así, no en salarios, sino en servicios avanzados".

Una subida asumible que podría afectar a los convenios colectivos

Considera que la subida para 2020 es "perfectamente asumible", pero advierte de que puede afectar a los acuerdos de los convenios colectivos este año, "tensionando al alza" la negociación de las franjas intermedias de las tablas salariales. "El conjunto de la negociación colectiva se va a ver influido netamente por la negociación paralela que haya de los empujes que se quiera dar a la reforma laboral y de los tiempos que se quieran marcar", remarca Cruañas.

Sobre uno de los aspectos a modificar de la reforma laboral, Cruañas cree que derogar la prevalencia del convenio de empresa haría descansar más responsabilidad sobre el ámbito sectorial empoderando a los agentes sociales, si bien reclama que se lleve a cabo con una "actitud flexible y pragmática".

Así, considera que hay que dejar "determinadas cuestiones de tipo salarial y de derechos" en un ámbito sectorial, porque "a veces en las empresas no hay verdadera capacidad de negociación", pero dando "margen" para que éstas puedan adaptar el marco de relaciones con los trabajadores con sus necesidades.

Un nuevo modelo de formación para el empleo

Para el presidente de Asempleo, es urgente negociar un nuevo modelo de formación para el empleo haciendo que la recualificación sea permanente en la vida del trabajador y acercando las necesidades de las empresas a la programación y ejecución de estos programas. "Es importante que las políticas activas tengan una concepción de unidad y de formación", indica Cruañas, quien ve con dudas que las competencias de formación para el empleo sean ahora del Ministerio de Educación: "El mundo educativo está un poco más lejos de la realidad de lo que demandan las empresas".

Tras un cuarto trimestre algo mejor de lo esperado para el empleo, el mercado laboral continuará creciendo en 2020, según comunica el líder de la patronal de las agencias de colocación, aunque podría verse afectado el alcance de las medidas laborales que aún faltan por concretarse, lo que podría afectar a su vez a la contratación y nuevos proyectos de las compañías. El mercado laboral estará muy ligado a la economía, cuyo crecimiento Cruañas ha fijado entre el 1,2% y el 1,3% en el primer trimestre del año, pasado el cual podría producirse una inflexión al alza, aunque dependerá de la intensidad de las medidas fiscales.

España, octavo puesto de Europa tras la subida del SMI

La subida del SMI para este año, un 5,5% hasta los 950 euros en 14 pagas, mantendrá previsiblemente a España en la octava posición, entre 22 países europeos, de una lista que lidera Luxemburgo con 2.071 euros y cierra Bulgaria, con 286 euros. De acuerdo con los últimos datos de Eurostat correspondientes a 2019, e incluidos en la memoria de impacto del alza del SMI que el Gobierno aprueba el próximo martes, España lidera el nivel intermedio de la clasificación, un lugar que mantendrá tras la subida a 13.300 euros anuales en 2020, es decir 1.108 euros mensuales en 12 pagas, la forma en la que Europa compara este salario.

Así, con esos 1.108 euros, España seguirá previsiblemente —a la espera de que se actualicen las evoluciones del SMI en el resto de Europa— entre Francia (con 1.521 euros en 2019) y Eslovenia (886,6 euros). En el nivel intermedio también se enmarcan Malta (762 euros), Grecia (758,3), Portugal (700 euros), Lituania (555 euros) y Estonia (540 euros).

La clasificación la lideran siete países enmarcados en el nivel alto: Luxemburgo (2.071 euros), Irlanda (1.656 euros), Países Bajos (1.635 euros), Bélgica (1.593 euros), Alemania (1.557 euros), Reino Unido (1.524 euros) y Francia (1.521 euros). En la mitad de los países, el salario medio no llega al 50% y en algunos ——como Alemania o Luxemburgo— no permite evitar el riesgo de pobreza, recordaba la Comisión.

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