El Banco de España constata que la crisis es menos virulenta

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03 de julio de 2009 (14:35 CET)

El ritmo de la crisis se ralentiza, según se constata en el informe mensual del Banco de España que analiza los datos de los primeros meses del segundo trimestre. Las informaciones disponibles “apuntan a una prolongación de las tendencias contractivas de la economía, aunque a un ritmo menos intenso”. La caída del consumo de las familias se ha frenado y el alivio del paro registrado en los meses de mayo y junio han ayudado a la nueva situación.

En el apartado de la demanda, el Banco de España destaca la mejora por cuarto mes del índice de confianza de los consumidores, con lo que es este marcador subjetivo se sitúa en el punto más alto del último año. Este repunte, indica el informe, aún no se ha traducido en la mejora de las expectativas de los comerciantes, que se mantienen igual que en mayo.

Por lo que se refiere a la producción industrial, el Banco de España repite la valoración que realiza respecto a otros sectores. En este sentido, afirma que “tras el substancial empeoramiento de la segunda mitad de 2008, el ritmo de contracción del índice de producción industrial se ha estabilizado en meses recientes”.

Lo que llama poderosamente la atención por su importancia en la economía española es el apartado de la construcción. El antiguo instituto emisor detecta un frenazo en el ajuste que sufre el conjunto del sector del ladrillo, aunque lo achaca al efecto positivo del plan de reanimación económica puesto en marcha por el Gobierno, denominado Fondo de Inversión Local. Dicho programa ha afectado positivamente a la obra civil, aunque “no hay evidencia de la suavización de las tendencias contractivas en el sector residencial”, afirma. A pesar de ello se valora positivamente que el desempleo en la construcción haya caído por vez primera desde septiembre de 2007.

Turismo y banca

En lo referente al turismo, el Banco de España indica que la última información de que dispone indica que este sector se mueve en un panorama de debilidad,. Además asegura que los principales mercados emisores sean los que acusen las caídas más severas.

El banco que dirige Miguel Ángel Fernández Ordóñez habla de la reestructuración del sector bancario. De él afirma que se ha visto relativamente poco afectado por la primera oleada de la crisis, ante lo que insta a realizar esfuerzos de racionalización de las estructuras actuales y a “corregir los excesos de capacidad”, o lo que es igual, cerrar oficinas, contener gastos y reducir costes, para afrontar las nuevas situaciones marcadas por el descenso de la demanda de crédito y el aumento de la morosidad.

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