El cambio de fiscalidad en las compraventas acelera las operaciones hasta fin de año

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Notarios y entidades bancarias reconocen que han duplicado el volumen de trabajo ante la eliminación de la deducción para las rentas de más de 24.000 euros

31 de diciembre de 2010 (13:43 CET)

A partir del uno de enero quien tenga una renta superior a los 24.000 euros anuales no se podrá deducir de la declaración con Hacienda la compra de una vivienda. Una situación que ha provocado que en los últimos días del año el trabajo se haya multiplicado en las notarías y que en las entidades financieras desde el mes de noviembre se hayan duplicado las peticiones para la concesión de un préstamo.

“En septiembre y octubre aprobamos unas 750 hipotecas, mientras que en noviembre llegaron a las 1.000 y cerraremos diciembre con unas 1.300”, ha admitisdo a Economía Digital el director de negocio hipotecario de Banco Sabadell, Joaquim Coll, afirmando a la vez que “todas las prisas vienen por lo mismo, perder la deducción”. Con todo, señala que el pasado mes de junio, justo antes del incremento del IVA, también hubo una punta de negocio “y casi más importante que ahora”. En Unnim, el director de gestión inmobiliaria, Jordi Expósito, confirma esta tendencia y destaca que la actividad “se parará a principios del 2011, ya que la gente ha comprado antes para no perder la rebaja”.

Desde su notaría del Eixample de Barcelona, el notario Pedro Lecuona comenta que durante la última semana del año han tenido mucho trabajo pero sin llegar a los niveles de la burbuja inmobiliaria. “Hace cuatro años hacíamos 100 operaciones de compraventa semanales, ahora hemos bajado a dos o tres y en las últimas semanas hemos llegado a las ocho de media”, dice. Con todo, octubre fue un mes muy malo para el negocio, “firmamos un 24% menos de préstamos hipotecarios que en 2009, un año que ya fue muy malo”.

En este repunte, Lecuona explica que sus clientes se están encontrando con dificultades para reunir toda la información necesaria para rubricar la escritura. El principal problema es “la cedula de habitabilidad, ya que la Generalitat está colapsada con la peticiones que ha recibido”, expresa el notario.

Previsiones para 2011


En el caso inmobiliario se puede aplicar la fórmula después de la tormenta viene la calma si se mira el escenario que dibujan los implicados. El notario Lecuona prevé un nuevo paro en el sector por la restricción del crédito “ya que en seis meses se tendrán que renovar varias cédulas bancarias a fuera, cosa que será muy difícil”. Con todo, espera que las cosas mejoren, con un pero: “Que el Gobierno dé nuevas líneas ICO”.

A su turno, las entidades tiran pelotas fuera por lo que se refiere al grifo crediticio. Prefieren recordar “que hay también hay mucha gente que cobra menos de 24.000 euros y compran una vivienda, el mercado se está ajustando ya que todas las entidades tenemos carteras de inmuebles a precios medianos”, asegura Coll. Dentro del sector, Expósito recuerda el trabajo que ha hecho Unnim “en vivienda social”, más accesible a estos bolsillos. Lo mismo pasa en Caja Laietana, que reconocen que su portal online ha multiplicado las visitas.

Precios en descenso


De hecho, el mismo Banco de España indicó el miércoles pasado que el precio de la vivienda seguirá bajando en 2011 hasta compensar el coste que supondrá la eliminación de la deducción. En su Boletín Económico, la entidad emisora justifica su previsión hablando del stock de los promotores, que dice que oscila entre las 700.000 y los 1,1 millones de viviendas.

Según su valoración, el repunte de finales de año ha provocado que se salven los muebles en 2010. Una “amortiguación del ajuste de precios”, con un descenso del 3,4% en el tercer trimestre según datos de Fomento, que no aguantará mucho más. “En 2011 parece probable que los precios sigan moderándose, de modo que el esfuerzo financiero necesario para adquirir una vivienda no aumente al desaparecer la desgravación fiscal”, expresa en su publicación. Así mismo, la institución gobernada por Miguel Ángel Fernández Ordóñez destaca que “la mayor neutralidad fiscal entre las decisiones de adquisición respecto al alquiler deberían tender a moderar los precios de la vivienda”.

Así, estima que a lo largo del nuevo año “asistiremos a un proceso de absorción gradual del exceso de oferta que será lento”. Una situación que también provocará “una fuerte caída de las viviendas terminadas”.
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