El Tesoro debe captar 100.000 millones de euros hasta finales de año

stop

A pesar de la desconfianza de los mercados, el organismo debe hacerlo para financiar los vencimientos pendientes y el déficit público

Depósitos bancarios | billetes de 100 euros

05 de agosto de 2012 (16:29 CET)

El Tesoro Público tendrá que captar unos 100.000 millones de los mercados en lo que queda de año para financiar los vencimientos pendientes y el déficit público, según datos del mercado primario.

Los vencimientos de la segunda parte del ejercicio ascienden a 63.000 millones de euros, a los que hay que sumar al menos la mitad del déficit público previsto para este año (6,3%), lo que supone más de 30.000 millones, y los 4.000 millones que se ha comprometido a aportar el fondo de liquidez autonómico.

De esta forma, el Tesoro tiene por delante la tarea de captar unos 100.000 millones de euros en seis meses en un momento de gran tensión en los mercados, aunque parece que el organismo no tiene intención de modificar su calendario de emisiones.

La falta de confianza de los mercados, el desplome de la recaudación y el necesario rescate de algunas comunidades con problemas está jugando una mala pasada al Tesoro, que se está viendo obligado a ofrecer rentabilidades muy elevadas para captar dinero en los mercados.

Rentabilidades elevadas

De hecho, la rentabilidad de las letras a 3 meses, el interés del papel a más corto plazo que emite el organismo, se ha multiplicado por ocho en lo que va de año. En la primera emisión de estas letras en 2012 --tuvo lugar el 21 de febrero-- el Tesoro pagó una rentabilidad media del 0,3%, mientras que en la última que ha hecho (24 de julio) el interés ha escalado al 2,4%.

A principios de año, el Tesoro optó por sacar al mercado papel a más largo plazo para aprovechar las condiciones de mercado, mejores gracias a las intervenciones del Banco Central Europeo (BCE).

Papel a largo plazo

Esta decisión permitió al Tesoro cubrir el 72,2% de las emisiones de deuda a medio y largo plazo previstas y mantener una estrategia más prudente después de que se desvaneciera el efecto de las subastas del BCE.

Tras el recrudecimiento de las tensiones por las dudas que genera la economía española y su capacidad de hacer frente a la crisis de deuda sin ayuda, el Tesoro decidió refugiarse en el corto plazo, para evitar pagar rentabilidades muy elevadas durante largos períodos de tiempo.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad